Conflicto docente. Luego del paro, la UEPC insiste en que quiere “recuperar” salario
En los próximos días se retomarán las negociaciones, pero el titular del gremio docente advirtió que no alcanzaría con sacar la cláusula por recaudación que había incluido el Gobierno provincial. Hasta ahora, el gobernador Llaryora tuvo una postura conciliadora, que podría cambiar si se profundiza el reclamo.
El Gobierno provincial y el gremio docente volverán a sentarse en la mesa de negociación paritaria, tras dos jornadas de paro en las escuelas. Desde el Centro Cívico ya dejaron trascender que la tercera oferta salarial se apoyará en aumentos atados a la inflación, sin la polémica variable de la recaudación. Sin embargo, el titular de la UEPC, Roberto Cristalli, reiteró que la prioridad del gremio sigue siendo “recuperar salarios”, más allá de acompañar la evolución de los precios.
El paro de 48 horas del miércoles y jueves pasados –que, sumado al del 2 de marzo, configura tres días sin clases en apenas tres semanas desde el inicio del ciclo lectivo 2026– no hizo más que tensar la cuerda en la discusión entre el Gobierno y los docentes.
Hasta ahora, el gobernador Martín Llaryora se mostró cauto y evitó escalar el conflicto. No obstante, en las últimas horas, sus funcionarios más cercanos dejaron entrever que podría haber un cambio de estrategia si la nueva propuesta salarial es rechazada por el gremio docente.
Aunque todavía no fue presentada formalmente, el contenido de la oferta fue anticipada por el ministro de Comunicación, Daniel Pastore, en una entrevista con La Voz en Vivo. “Se quitará la variable de la evolución de la recaudación, que rechazaban los docentes, y garantizaremos aumentos automáticos por inflación, con lo cual los salarios no perderán poder adquisitivo”, adelantó uno de los ministros de mayor confianza del mandatario provincial.
La propuesta será elevada a la conducción provincial de la UEPC, que activará el habitual mecanismo de consulta con las bases docentes. Ese proceso, que incluye asambleas escolares y departamentales, que culmina en la asamblea provincial, el máximo órgano de decisión del gremio.

Pese a ello, Cristalli dejó entrever ayer que la aprobación no será sencillo. “Lo venimos diciendo desde un principio. Entendemos el contexto económico, pero los docentes queremos recuperar salario, porque se ha deteriorado en los últimos años. No puedo opinar sobre la decisión que habría tomado el Gobierno provincial de retirar la cláusula por recaudación, porque nos enteramos por los medios. Pero insisto, nuestro plan de lucha apunta a recuperar poder adquisitivo del salario docente”, señaló el dirigente, quien tiene la responsabilidad de encabezar la negociación paritaria junto a los funcionarios provinciales, encabezados por el secretario general de la Gobernación, David Consalvi.
Optimismo oficial
Las palabras de Cristalli introducen matices en el clima de optimismo que predomina entre los funcionarios llaryoristas. En el Gobierno están convencidos de que excluir la variable de la recaudación despejará el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo con el sector docente.
No obstante, la negociación parece más compleja de lo que sugiere esa lectura entusiasta. En el Centro Cívico argumentan que la oferta no se limita a la actualización salarial por inflación, sino que debe contemplar el conjunto de beneficios otorgados en los últimos tiempos.
En esa línea, Pastore enumeró algunas medidas que –según la visión oficial– representan mejoras concretas para los docentes: el boleto educativo gratuito y la continuidad del pago del Fondo de Incentivo Docente (Fonid), una obligación que le correspondía al Gobierno nacional, pero que fue eliminada por el presidente Javier Milei hace dos años.
A ello se suma que, en la última oferta –que fue rechazada– la Provincia incluyó un plan de refinanciación para docentes que tienen deudas con la tarjeta Cordobesa del Banco de Córdoba. Las propuestas contemplan desde 12 hasta 60 cuotas fijas, con una tasa de interés baja para el mercado financiero.
Desde la óptica de los funcionarios provinciales, estas herramientas también impactan en el ingreso de los docentes.
En la vereda opuesta, el clima que se percibió en las recientes asambleas provinciales sugiere otra interpretación. Para muchos docentes, tanto el boleto educativo como el Fonid ya forman parte de derechos adquiridos.
En cuanto a la refinanciación bancaria, consideran que no puede ser presentada como una mejora paritaria, ya que sólo alivia la situación de quienes están endeudados con el banco oficial.
Este contrapunto amenaza con profundizar las tensiones. En el Gobierno admiten que Llaryora mantiene –por ahora– una postura conciliadora. No obstante, algunos de sus colaboradores más cercanos deslizan que, si el conflicto se profundiza, el mandatario podría revisar la decisión de sostener el pago del Fonid y la continuidad del boleto gratuito para los docentes.
Sería una señal extrema, capaz de endurecer aún más la relación con el sector educativo. Pero, puertas adentro del Centro Cívico, nadie se anima a descartarla por completo.
Pese al clima enrarecido, el diálogo entre el Gobierno y la UEPC nunca se interrumpió. En los próximos días habrá nuevas reuniones y la expectativa oficial es llegar al lunes con una propuesta concreta para que el gremio la analice tras el feriado largo de la próxima semana.

En la interna sindical conviven miradas más proclives al acuerdo y otras decididamente combativas, como la que encarna la delegación Capital. Esto también está en juego en este conflicto.
Descuentos
Desde el Gobierno provincial ratificaron que en el próximo salario de marzo se descontarán a quienes adhirieron las tres jornadas de paro que ya concretaron en lo que va de este ciclo lectivo.
Según los datos que manejan en el Centro Cívico, cada jornada no trabajada representa un descuento del 5% del sueldo de un docente, de acuerdo a su nivel salarial.
En este caso, como fueron tres los días de paros, los docentes que hayan adherido a las tres jornadas, sufrirán un descuento del 15%. “Pedimos un gesto de levantar el paro de 48 horas, con el compromiso de mejorar la segunda oferta, pero no tuvimos respuesta. Si seguimos así, terminaremos discutiendo los descuentos de los días de paro, más que el aumento salarial”, se sinceró un funcionario llaryorista.





