Ciencia en Córdoba. Con tecnología europea, creó un centro para estudiar la migraña

Marco Lisicki se formó en Bélgica y Dinamarca, y hoy dirige un laboratorio de investigación sobre migraña en el Instituto Ferreyra que es único en Latinoamérica.

22 de julio de 2026 a las 04:26 p. m.
Con tecnología europea, creó un centro para estudiar la migraña
Neurólogo Marco Lisicki, del Instituto Ferreyra UNC-Conicet, sobre el tema "migraña" Foto: Pedro Castillo / La Voz

La migraña afecta a casi una de cada 10 personas en Argentina, y es la segunda causa de discapacidad neurológica en el mundo. Los datos corresponden al estudio de “Prevalencia de la migraña en Argentina: una reevaluación”, realizado por el neurólogo Marco Lisicki, investigador del Instituto de Investigación Médica Mercedes y Martín Ferreyra de Córdoba (Inimec- Conicet-UNC).

Del estudio también se desprende que las mujeres son las que más la padecen, en un 14% de los casos, y los hombres con un 5%. Pero además, un 18% de las personas con migraña (aproximadamente el 1,7 % de la población) consume analgésicos entre 10 o más días al mes.

Marco Lisicki trajo desde Bélgica a Córdoba "el laboratorio completo". 
(Foto: Pedro Castillo / La Voz)
Marco Lisicki trajo desde Bélgica a Córdoba "el laboratorio completo". (Foto: Pedro Castillo / La Voz) (Pedro Castillo)

El especialista, con una Maestría en Cefalea de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, se doctoró en Medicina en la Universidad de Liège, Bélgica, y desde allí trajo a Córdoba el laboratorio completo donde hizo su doctorado, que cuenta con un equipamiento único en América Latina, lo que posiciona a Córdoba como referente en investigación y avances médicos sobre esta enfermedad.

La creación del espacio fue posible gracias a la donación de Jean Schoenen, mentor de Lisicki en Bélgica: “Fue el sueño del pibe. Trajimos los equipos que estaban funcionando allá, y otros que son nuevos”, contó el especialista.

El laboratorio se divide en dos áreas principales: “Una dedicada a la investigación en humanos y otra al estudio en modelos pre-clínicos. Ambas ramas permiten analizar el funcionamiento cerebral desde una perspectiva traslacional, un avance clave respecto a los abordajes convencionales”, explicó el neurólogo.

"Mapear" la actividad eléctrica

A diferencia de las resonancias funcionales o tomografías por emisiones de positrones (PET), que muestran el consumo de oxígeno o glucosa, la tecnología de este laboratorio utiliza electroencefalografía de alta resolución para la generación de neuroimágenes. Este enfoque permite, entre otras cosas, mapear la actividad eléctrica real de las neuronas durante las crisis de cefalea.

El cerebro es un órgano eléctrico.
(Foto: Pedro Castillo / La Voz)
El cerebro es un órgano eléctrico. (Foto: Pedro Castillo / La Voz) (Pedro Castillo)

“Tomamos neuroimágenes, pero basadas en electrofisiología. El cerebro es un órgano eléctrico. En los estudios de neuroimágenes convencionales sobre migraña vemos regiones que parecen activarse, pero dado que la activación se produce en neuronas inhibitorias, el resultado real es que esas áreas del cerebro se inactivan”, detalló el neurólogo sobre la precisión del equipamiento.

Y agregó: “Esto solo lo detectamos al estudiar la actividad eléctrica cerebral, en nuestro laboratorio”.

Esta tecnología –indicó Lisicki– no solo beneficia a quienes sufren migraña, sino que está a disposición de la comunidad médica para casos complejos de epilepsia. “El sistema permite mapear en tres dimensiones el lugar exacto donde se originan las crisis, algo imposible en los ámbitos clínicos convencionales”, sostuvo.

Impacto en la productividad

La migraña no es un simple dolor de cabeza. El experto explicó que es una enfermedad neurológica altamente discapacitante y hereditaria, vinculada a una hipersensibilidad sensorial que satura el cerebro en entornos modernos.

Según datos aportados por Lisicki, el pico de afectación ocurre entre los 30 y 40 años, lo que coincide con la etapa de mayor productividad laboral de las personas.

Según Lisicki el pico de afectación ocurre entre los 30 y 40 años, lo que coincide con la etapa de mayor productividad laboral de las personas.
(Foto: Pedro Castillo / La Voz)
Según Lisicki el pico de afectación ocurre entre los 30 y 40 años, lo que coincide con la etapa de mayor productividad laboral de las personas. (Foto: Pedro Castillo / La Voz) (Pedro Castillo )

“Hay un gran porcentaje de la población discapacitada en sus etapas más productivas, lo que repercute en la economía personal y poblacional”, señaló. Un paciente con migraña puede perder, en promedio, entre tres y seis días de actividad laboral al mes.

Al respecto, el investigador enfatizó la magnitud de la problemática: “La migraña es más común que la epilepsia, el asma y la diabetes juntas. Sin embargo, al no ser visible en estudios de rutina, genera un fuerte estigma social y laboral”.

Además, agregó que el laboratorio del instituto representa una “oportunidad”, con nuevos tratamientos, para que los pacientes dejen atrás el aislamiento que impone esta enfermedad.

Cerebros hipersensibles

Lisicki subrayó que desde una perspectiva evolutiva, la migraña se vincula con genes que hace miles de años eran favorables. 
(Foto: Pedro Castillo / La Voz)
Lisicki subrayó que desde una perspectiva evolutiva, la migraña se vincula con genes que hace miles de años eran favorables. (Foto: Pedro Castillo / La Voz) (Pedro Castillo)

Lisicki subrayó que desde una perspectiva evolutiva, la migraña se vincula con genes que hace miles de años eran favorables. Las personas con esta condición poseen cerebros más reactivos a estímulos como la luz, el ruido y los olores, lo que antes permitía identificar peligros o presas con mayor rapidez.

En el mundo moderno esa hipersensibilidad se traduce en una sobresaturación: “Los cerebros se sobrecalientan y necesitan resetearse. Ese reseteo son las crisis de migraña que incapacitan al paciente”.

Entonces, el factor genético se combina con un medio ambiente adverso. “La luz artificial, los perfumes y el ruido constante actúan como disparadores en un organismo predispuesto genéticamente”, añadió el especialista.

Prevalencia en mujeres

La migraña tiene una prevalencia significativamente mayor en mujeres debido a los factores hormonales. Lisicki expuso, que históricamente, estadíos como el embarazo o la lactancia actuaban como protectores naturales contra las crisis.

Los cambios en el estilo de vida y la extensión de la vida fértil modificaron esos ciclos de protección y la población femenina quedó más expuesta. “El 95% de las mujeres con migraña ven que la enfermedad desaparece durante el embarazo”, aseguró el neurólogo.

“El 95% de las mujeres con migraña ven que la enfermedad desaparece durante el embarazo”, dijo el neurólogo.
“El 95% de las mujeres con migraña ven que la enfermedad desaparece durante el embarazo”, dijo el neurólogo. (Pedro Castillo)

A pesar de este panorama, Lisicki explicó que uno de los mayores avances de la última década es el desarrollo de terapias específicas que bloquean moléculas mediadoras de la crisis. A diferencia de tratamientos antiguos, estos no “dopan” al paciente ni interfieren en otras funciones cognitivas.

No obstante ello, el enfoque actual se centra en el estilo de vida. El especialista sostuvo que con un tratamiento adecuado, la discapacidad puede reducirse a cero, aunque la predisposición genética a la enfermedad sea permanente.

“Buscamos que los pacientes adecuen su estilo de vida. A veces, al inicio, necesitamos instaurar alguna medicación, pero muchas veces con dieta y actividad física la actividad se mantiene controlada a largo plazo. El objetivo es que el dolor sea, a lo sumo, un episodio manejable que no interrumpa la vida cotidiana”, cerró.

Claves para manejar las crisis

Existen factores determinantes que los pacientes deben controlar para evitar que la “batería” cerebral se agote. El sueño es el principal: durante el descanso, el cerebro recarga su batería, al mismo tiempo que realiza una limpieza de “productos de desecho”.

Otro factor crítico es la alimentación regular: cuando los pacientes saltean comidas la caída de la batería cerebral es mucho más estrepitosa. Además, es importante la hidratación y a la gestión del estrés como pilares fundamentales.

Se recomienda consultar a un profesional ante señales de alarma como el dolor asociado a déficits motores o visuales.

Visibilizar con el arte

Para visibilizar la migraña, y el valor de la investigación científica, el equipo del Instituto Ferreyra impulsa “MigrañArte”, una charla abierta con el neurólogo especialista Marco Lisicki en la que participarán pacientes que contarán sus vivencias por medio del arte.

Se hará el 7 de agosto en el hall del Concejo Deliberante (intendente Ramón Mestre 55) con entrada libre y gratuita. Habrá exposición y sorteos de obras de arte, y la participación de la escuela de música “Shinichi Suzuki”.

Quienes quieran donar también pueden hacerlo en el siguiente link y participan por los sorteos de obras de artes.