Hecho en Córdoba. Científicos crean componente para baterías de litio con residuos de la industria quesera

Se trata del proyecto NanoLiFe que propone un proceso ecológico al usar proteínas del lactosuero para generar nanofibras amiloideas. La propuesta ganó el primer premio de Innova 2026 de la UNC y busca inversiones para desarrollarlo.

10 de junio de 2026 a las 03:40 p. m.
Científicos crean componente para baterías de litio con residuos de la industria quesera
Científicos crean un componente para baterías de litio con residuos de la industria quesera. (Conicet-UNC-Ciquibic)

Un equipo de científicos de Córdoba generó un proyecto ecológico al usar un subproducto de la industria quesera (lactosuero) para transformar litio de forma útil y crear componentes para todo tipo de baterías.

Se trata del proyecto NanoLiFe, que propone un proceso ecológico para sintetizar el LiFePO4 nanoestructurado, es decir el material catódico estándar de oro para las baterías de iones de litio (del tipo LFP), basado en proteínas amiloides obtenidas a partir de proteínas de lactosuero.

De este modo, evita métodos químicos contaminantes al procesar. El equipo emplea procesos más sustentables y eficientes que los tradicionales para la obtención de esa sal.

El proyecto NanoLife propone un proceso ecológico para sintetizar el material de baterías de litio. (Conicet-UNC-Ciquibic)
El proyecto NanoLife propone un proceso ecológico para sintetizar el material de baterías de litio. (Conicet-UNC-Ciquibic) (Gentileza )

La iniciativa ganó el primer premio en el Concurso Innova 2026, dotado de más de un millón de pesos, en el área de "Investigación y desarrollo aplicado", organizado por la Secretaría de Innovación y Vinculación Tecnológica de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

El equipo premiado está integrado por el investigador superior Gerardo Fidelio, del Centro de Investigaciones en Química Biológica de Córdoba (Ciquibic), que depende del Conicet y de la UNC, además de los investigadores Pablo Rodríguez, María Elisa Mariani y Santiago Vega.

Modelo de economía circular

"El proceso ayuda a formar fosfato ferroso de litio dopado de carbono que es el compuesto indispensable para la actividad eléctrica de la batería", señaló Fidelio a La Voz.

Detalló que la propuesta apunta a transferir un proceso productivo al sector industrial que permita fabricar materiales de alto valor en el país.

Pero a la vez, se basa en resolver un problema ambiental y económico importante: la gran cantidad de residuos generados por la industria quesera. "El lactosuero, un subproducto líquido que queda tras la coagulación de la leche, un gran porcentaje suele ser descartado o mal utilizado, generando contaminación y desperdicio de recursos", destacó.

Sin embargo, este subproducto contiene proteínas que pueden ser aprovechadas para procesos biotecnológicos. "En lugar de utilizar métodos químicos agresivos y contaminantes para modificar el litio y hacerlo apto para su uso en baterías, el proceso desarrollado se basa en una reacción biológica que es mucho más amigable con el ambiente", señaló el investigador.

la propuesta apunta a transferir un proceso productivo al sector industrial que permita fabricar materiales de alto valor en el país. (Conicet-UNC-Ciquibic)
la propuesta apunta a transferir un proceso productivo al sector industrial que permita fabricar materiales de alto valor en el país. (Conicet-UNC-Ciquibic) (Gentileza )

Y agregó: "Buscamos avanzar desde la extracción de recursos hacia la manufactura tecnológica, al utilizar los insumos locales disponibles. A la vez, la reconversión del lactosuero promueve un modelo de economía circular", apuntó.

El desarrollo está en etapa de laboratorio y los investigadores buscan inversión para escalarlo.

Participan del proyecto la Facultad de Ciencias Químicas y la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC, y la Secretaría de Ciencia y Tecnología de Córdoba con el Conicet.

El "secreto" de las proteínas del queso

Fidelio explicó que el corazón de la investigación reside en el estudio de los amiloides. Se trata de proteínas que tienen la propensión de agregarse y formar filamentos.

Si bien algunos amiloides son conocidos por su toxicidad en enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson, otros pueden obtenerse de fuentes no humanas, como la beta-lactoglobulina, una proteína presente en el suero de la leche que suele descartarse tras la producción de queso. "Los desperdicios que provienen de la leche contienen mucha cantidad de proteína", remarcó.

El investigador contó que el equipo descubrió que estas proteínas del lactosuero, cuando son tratadas térmicamente, forman amiloides con una capacidad extraordinaria para absorber iones como el fosfato, el litio y el carbonato. Esta propiedad es la llave para resolver un problema técnico y ambiental en la cadena del litio.

Parte del equipo de investigadores. (Conicet-UNC-Ciquibic)
Parte del equipo de investigadores. (Conicet-UNC-Ciquibic) (Gentileza )

Hacia una química más "verde"

Actualmente, el litio que se extrae en el norte del país se encuentra en forma de sales que, en su estado natural, resultan "inútiles" para la fabricación de baterías. El proceso tradicional para convertir estas sales en componentes útiles suele ser altamente contaminante, afirmó Fidelio.

El equipo cordobés propone una alternativa más ecológica. "Es un proceso químico en el que se usa proteínas de residuos de la actividad quesera, que es muy poco contaminante", reveló el investigador. El método consiste en exponer a las proteínas obtenidas del lactosuero a condiciones apropiadas para que absorba el litio inútil; luego se añaden iones de fosfato y hierro.

El material resultante se procesa en hornos a alta temperatura y sin oxígeno, y se obtiene fosfato ferroso de litio dopado con carbono. Este último componente es el que finalmente se utiliza dentro de las baterías de alta calidad.

Impacto regional y búsqueda de inversiones

Fidelio explicó que el desarrollo no solo tiene un valor científico, sino que plantea una sinergia económica estratégica para la provincia. "La ventaja principal es que uniría a la industria quesera, sumamente prominentes en zonas como Villa María, con la industria tecnológica del litio", destacó.

Es un residuo que se podría procesar —abogó— en lugar de ser descartado, lo que otorgaría un valor agregado a los desperdicios lácteos.

Finalmente, contó que el proyecto comenzó a gestarse en 2022 gracias a un subsidio del Gobierno de Córdoba y de la colaboración de la empresa Sol.Ar Hoy, la investigación ya superó la etapa de prueba de concepto en el laboratorio. "Estamos en vías de patentar el proceso y conseguir financiamiento para desarrollarlo", afirmó Fidelio.