Ganadería sustentable. Córdoba presentó una experiencia piloto para producir más carne con bajo impacto ambiental
El proyecto se desarrolla en la localidad de Pocho. Busca compatibilizar la actividad ganadera y la conservación del bosque con prácticas de bajo impacto ambiental.
La producción ganadera y la conservación del bosque nativo suelen presentarse como actividades difíciles de compatibilizar. Sin embargo, una experiencia piloto que se desarrolla en el departamento Pocho, en el noroeste cordobés, busca demostrar que es posible aumentar la producción de carne sin avanzar sobre el monte, a través de un manejo planificado de los recursos naturales.
La iniciativa es impulsada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) junto con la Secretaría de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía de Córdoba, y forma parte del programa nacional de Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI).
El proyecto se lleva adelante en una zona ubicada entre el Parque Nacional Traslasierra y la Reserva Natural Chancaní, donde se evaluarán prácticas productivas compatibles con la conservación del ecosistema.
Un modelo para producir y conservar
La propuesta se basa en un principio simple: lograr que la producción ganadera y la conservación ambiental dejen de verse como actividades contrapuestas.
Torcuato Tessi, investigador del Inta Manfredi señaló: “La idea apunta a integrar la ganadería con prácticas de bajo impacto, buscando una sinergia entre la producción de carne y el mantenimiento del monte nativo”.
En los ambientes de mayor valor ecológico se prevé un uso controlado del pastoreo para reducir la acumulación de material combustible y disminuir el riesgo de incendios, mientras que en sectores degradados o con baja cobertura vegetal se podrán implantar pasturas destinadas a incrementar la oferta forrajera.
El esquema también contempla la subdivisión de potreros y la implementación de sistemas de rotación que permitan administrar de manera más eficiente el uso de los recursos naturales.
Según los impulsores de la iniciativa, el objetivo es elevar la productividad sin afectar la estructura y funcionalidad del bosque nativo.
“Necesitamos que el campo produzca más de lo que produce hoy, para que el productor viva mejor y para que conservar no sea un costo extra, sino parte del sistema”, sintetizó el investigador.
La ganadería integrada gana terreno
El Manejo de Bosques con Ganadería Integrada comenzó a desarrollarse en Argentina hace más de una década como respuesta al avance de la frontera agropecuaria sobre áreas boscosas.
El sistema busca combinar prácticas ganaderas de bajo impacto con la conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que brindan los bosques nativos. “Con potreros y rotaciones podemos decidir cuándo usar los animales en cada ambiente”, indicó Tessi.
Actualmente, el programa forma parte del proyecto Pagos por Resultados Reed+, financiado por el Fondo Verde para el Clima, que impulsa acciones orientadas a reducir la deforestación y las emisiones asociadas al cambio de uso del suelo.
Dentro de ese marco se prevé la implementación de 92 planes de manejo destinados a pequeños y medianos productores ganaderos de distintas regiones del país.
Corre el reloj
Actualmente, el equipo del Inta cuenta con un plazo de un año para armar un plan de manejo siguiendo los lineamientos del MBGI definidos a nivel nacional.
Durante ese periodo se realizará un relevamiento integral del predio y diseñarán una propuesta con especificaciones técnicas. Además, se deberá incluir una descripción de lo que será el camino del proyecto durante 10 años.
Una vez elaborado, el plan debe atravesar una doble instancia de validación. Primero interviene la autoridad local —Secretaría General de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía de la provincia de Córdoba— y luego la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que habilita los fondos para su ejecución.
“Nosotros luego acompañaremos la implementación como responsables del plan de manejo y conservación”, señaló Tessi. Y agregó: “Creemos que es una oportunidad para ver el MBGI funcionando en la provincia”.





