Empresas. De las cosechadoras de maní a las transmisiones agrícolas: la relación entre un gigante de Brasil y Río Cuarto
Industrias Colombo, referente global en la fabricación de maquinaria manisera, desembarca en la ciudad del sur provincia con otra de sus unidades de negocios.
Lo que comenzó hace 53 años como una solución artesanal para una necesidad familiar en el corazón de Brasil, hoy se ha transformado en una empresa global que mira a Río Cuarto como un pilar fundamental para su expansión regional.
La génesis de la compañía. Industrias Colombo, se remonta a la llegada de inmigrantes italianos a tierras brasileñas, donde el abuelo de Leonildo Colombo Neto y sus hermanos se establecieron como productores de maní.
En aquel entonces, la cosecha era una tarea ardua y manual. Ante la falta de tecnología adecuada, la familia decidió tomar las riendas de su propio destino: diseñaron y fabricaron una máquina para realizar la trilla del maní.
Ese primer prototipo no solo cambió su forma de trabajar, sino que dio origen a una industria.
"Esto se desarrolló en un negocio y empezaron a hacer maquinaria para cosecha de maní", relata en diálogo con La Voz, desde Brasil, Leonildo Colombo Neto, actual director operativo y representante de la tercera generación de la familia en la conducción de la empresa.

Con el tiempo, la necesidad de componentes de calidad para sus propios equipos los llevó a fabricar sus propias barras cardánicas y cajas de transmisión, dando vida hace 43 años a la marca Aemco, una unidad de negocios dentro de la estructura metalmecánica de la empresa.
Un gigante global en números
Hoy, Industrias Colombo es una potencia industrial con una estructura de magnitud. En sus sedes industriales ubicadas en las ciudades de Pindorama y Catanduva, en el interior del estado de San Pablo, el grupo emplea a 1.300 personas, de las cuales entre 700 y 800 pertenecen específicamente a la unidad de Aemco.
Cuentan con cuatro plantas productivas en Brasil, donde el proceso está 100% integrado: desde la fundición y el mecanizado hasta el tratamiento térmico y la fabricación de protecciones plásticas.
La dimensión de Aemco se refleja en una producción anual de aproximadamente 900.000 equipos y terminales, lo que les permite proveer –según Colombo Neto– el 70% del mercado brasileño de transmisiones para fabricantes de maquinaria agrícola.
Esta capacidad productiva no se agota en las fronteras del Mercosur; la empresa exporta sus líneas de productos –que incluyen maquinaria para maní, poroto, café y pimienta– a más de 60 países.
La conexión estratégica con Córdoba y Río Cuarto
La relación de Colombo con Argentina comenzó en los años 1990 a través de exportaciones de maquinaria para el maní y para el poroto, pero fue en 2005 cuando decidieron dar un paso decisivo al abrir su primera sucursal en Villa María.
La elección de la provincia no fue casual: Córdoba es reconocida a nivel mundial como líder en la producción y comercialización de maní.
Con posterioridad, la empresa trasladó su base operativa a Río Cuarto, donde se encuentran instalados desde hace años para brindar servicio posventa y soporte técnico directamente al productor.

En su base en Río Cuarto, la firma comercializa su línea completa de cosechadoras de arrastre y motrices bajo la marca Colombo, además de proveer repuestos y asistencia técnica, especialmente crítica durante las ventanas de cosecha.
“Decidimos empezar este proceso de crecimiento del mercado externo por Córdoba por la relevancia y el tamaño que tiene la fabricación de equipos agrícolas allí”, explica Colombo Neto.
A diferencia de otras empresas que han tenido pasos fugaces por el país, sujeta a los vaivenes de las políticas de importación, Colombo ha mantenido su presencia en Argentina más allá vicisitudes económicas y políticas.
“Nuestra filosofía siempre fue estar ahí a largo plazo. Las cosas cambian económica y políticamente, pero uno crece si sabe adaptarse para seguir”, afirma el directivo.
El desembarco en Río Cuarto tiene un paralelismo directo con la experiencia de la empresa en los Estados Unidos.
Colombo posee una filial en Georgia, estado que concentra más del 50% de la producción de maní en ese país. El modelo de negocio es idéntico al implementado en Córdoba: establecerse en el corazón de la zona productora para ofrecer ensamblado de equipos y un soporte posventa de excelencia.
El nuevo gran objetivo de la empresa es el crecimiento de su unidad Aemco en suelo argentino. La estrategia no es solo proveer piezas estándar, sino integrarse con los fabricantes locales de maquinaria para desarrollar transmisiones, barras cardánicas y cajas específicas para sus necesidades.
La gran ventaja competitiva que destaca Colombo Neto es la pertenencia al Mercosur. "La idea es ofrecer al fabricante argentino transmisiones de calidad a un día de flete terrestre. No vienen de China, vienen de Brasil", enfatiza.

Esta proximidad geográfica y comercial garantiza una estabilidad en el suministro que los competidores de otros continentes no pueden igualar.
Los planes para el futuro en Argentina son claros. Tras la participación en la feria Agroactiva, realizada recientemente en Santa Fe, donde tomó contacto con fabricantes de diversas provincias, la empresa se encuentra en una etapa de desarrollo y pruebas de campo junto a socios locales.
La estrategia en Argentina contempla además a medida que la marca crezca y se requiera mayor volumen de inventario de transmisiones y cardanes, el crecimiento en superficie en Río Cuarto para gestionar los mayores stocks de manera eficiente.




