
Banco Nación llega a la megamuestra con tasas desde el 12% y créditos en dólares al 0%
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Redacción La Voz
Más allá de las crisis y de las coyunturas difíciles a las que nos tiene acostumbrado el país, la edición Agroactiva 2026 volvió a demostrar que las fábricas de maquinaria agrícola operan en una dimensión de evolución permanente.
La muestra realizada en Armstrong, Santa Fe, fue el escenario de una carrera tecnológica en la que la potencia y la eficiencia buscan compensar un entorno macroeconómico que, paradójicamente, castiga la inversión con inequidades fiscales que llevan décadas sin resolverse.
En el segmento de las cosechadoras, el protagonismo se lo llevaron los gigantes llegados desde el exterior. New Holland impactó con la presentación de su modelo CR11, de 775 HP, una máquina de más de U$S 1 millón, cuyo primer equipo ingresado desde Estados Unidos fue adquirido por la familia Vila, contratistas rurales de Salta y clientes históricos de la marca desde fines de la década de 1990.

A pocos metros de allí, y cruzando la calle en la muestra, la atención también se concentró en su marca hermana, Case IH, que lanzó la cosechadora AF10, también con 775 HP.
El perfil del comprador de una cosechadora clase 11, como Gabriel Laguzzi, representa el arquetipo del empresario de servicios que empuja la frontera productiva argentina. Desde Río Primero, administra una flota de 14 cosechadoras y 24 tractores, con los que trabaja más de 50 mil hectáreas por año en distintas regiones del país.
Su visión es pragmática: la rentabilidad no depende de la suerte sino de la eficiencia, y esta sólo se alcanza mediante la renovación tecnológica. Para Laguzzi, cuya inversión en la nueva cosechadora también rondó U$S 1 millón, renovar entre tres y cuatro equipos por año no es un lujo, sino una estrategia de supervivencia competitiva en un negocio de márgenes ajustados.
Mientras tanto, la alemana Fendt busca ganar terreno en un mercado interno que se mueve a tasas vegetativas. Tras siete meses de presencia en el país, la firma del grupo Agco apuesta a conquistar al productor local mediante pruebas directas a campo.
Su gerente de ventas en el país, Emiliano Ferrari, sostiene que la construcción de marca en Argentina se logra demostrando eficiencia en los lotes y compitiendo con la fuerte fidelidad que los productores mantienen hacia las marcas tradicionales.
Por el lado de la industria nacional, las sembradoras ratificaron su liderazgo con equipos de gran capacidad de trabajo, incorporando pliegues frontales y estructuras articuladas que facilitan el transporte y la labor en distintos ambientes productivos.
Sin embargo, detrás de esta exhibición de fortaleza tecnológica persiste un ancla que afecta la competitividad del sector: la distorsión del IVA. El problema, que arrastra 26 años sin solución, radica en que las empresas compran sus insumos con una alícuota del 21%, pero venden los equipos terminados al 10,5%.
Esta brecha genera saldos técnicos que quedan inmovilizados dentro de las empresas y representan montos equivalentes a varias masas salariales mensuales, que no pueden recuperarse.
Según un estudio elaborado por la consultora Economic Trends para la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma), esta situación penaliza de manera directa la inversión, el aumento de stocks y el desarrollo de proveedores.
En períodos de alta inflación y devaluación, el saldo técnico de IVA presenta un comportamiento dual: resulta muy costoso en términos financieros, pero paradójicamente se absorbe con rapidez.
En escenarios de estabilidad económica, como el actual, el saldo se acumula de manera sistemática y deja de absorberse, con lo cual inmoviliza recursos equivalentes a varias nóminas salariales mensuales.
La propuesta de los fabricantes al Gobierno es clara: crear una cuenta única tributaria que permita compensar débitos y créditos fiscales de manera inmediata, devolviendo la neutralidad al impuesto.
Para evitar un impacto brusco sobre las cuentas públicas, el sector propone una implementación gradual y con controles estrictos para empresas con trayectoria comprobada.