Política pública. Para el secretario Sergio Iraeta, el objetivo es que el Inta vuelva a brillar
En una entrevista exclusiva con La Voz en Vivo, el funcionario defendió la reestructuración del organismo y el compromiso innegociable con la baja de retenciones supeditada al equilibrio fiscal.
El Gobierno nacional busca imprimir un cambio de paradigma en la relación con el sector agropecuario, posicionándolo como un aliado estratégico y no como una fuente inagotable de recursos fiscales.
En este contexto, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, participó en el streaming de La Voz en Vivo para clarificar los puntos centrales de su agenda, marcada por la eficiencia administrativa y la desregulación económica.
Uno de los temas más sensibles de la agenda actual es la transformación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta).
Según confirmó Iraeta, el pasado 15 de junio venció el plazo para el régimen de retiros voluntarios, al cual se acogieron alrededor de 800 personas. Este movimiento forma parte de un plan más amplio de reestructuración y eficientización del organismo.
Iraeta subrayó que, si bien la Secretaría ejerce un control tutelar, la gobernanza del Inta es compartida, involucrando a un presidente y un consejo donde participan universidades, entidades del sector y el propio Gobierno.
El objetivo final es ambicioso: que el Inta "vuelva a brillar" y recupere la relevancia técnica que –según el funcionario– se diluyó en los últimos años debido a manejos políticos.
La estrategia apunta a que el organismo se enfoque nuevamente en su misión original de apoyo tecnológico y territorial, dejando atrás las estructuras que no aporten valor directo al productor.
Una relación de confianza con los productores
Respecto al vínculo entre el Gobierno y los actores del campo, Iraeta fue enfático en reconocer el rol central del sector privado.
El secretario definió a los productores como aquellos que "invierten, hacen el esfuerzo, arriesgan y trabajan", señalando que el reciente dinamismo de la producción –especialmente en las campañas de trigo y girasol– es mérito de su inversión constante, más allá del acompañamiento climático y las políticas oficiales.
Para la actual administración, la diferencia con gestiones anteriores es "paradigmática", ya que se considera al agro como una prioridad federal distribuida en toda la República.
El funcionario destacó que el productor está acostumbrado a arriesgar y que el Gobierno busca ahora brindar un marco de previsibilidad que acompañe ese esfuerzo.
Retenciones: el camino hacia el "costo cero"
El tema de los derechos de exportación (retenciones) sigue siendo el eje de mayor expectativa. Iraeta explicó que existe una "hoja de ruta" de reducción gradual que se maneja con una "responsabilidad fiscal enorme" en coordinación directa con el Ministerio de Economía.
Esta gradualidad tiene un doble propósito: mantener el equilibrio fiscal, que es innegociable para el Gobierno, y evitar distorsiones o problemas en el mercado que podrían surgir ante anuncios de quitas masivas inmediatas.
Como ejemplos de este avance, mencionó que economías regionales, carne vacuna, lácteos y porcinos ya se encuentran en alícuota cero. En el caso del trigo, se realizó una baja "quirúrgica" de dos puntos, pasando del 7,5% al 5,5%.
Según el secretario, el compromiso de eliminarlas por completo es firme, pero el ritmo lo dictará la macroeconomía y el alcance del superávit fiscal. La meta es clara: llegar a retenciones cero en cuanto la "caja" del Estado lo permita.
Ley de Semillas: el fin del atraso tecnológico
El secretario también abordó la necesidad urgente de una nueva Ley de Semillas, calificando la situación actual como un "tema ancestral" que data de 1973.
Iraeta lamentó que Argentina esté sufriendo un apagón tecnológico, ejemplificando que en Brasil se utiliza tecnología producida en nuestro país que aquí no se puede aprovechar por la falta de un marco legal que garantice el pago de la propiedad intelectual a los obtentores.
Sin embargo, el funcionario se mostró optimista, revelando que por primera vez se ha logrado sentar en una misma mesa a semilleros, obtentores y productores.
Según Iraeta, existe un consenso inédito para encontrar una solución que beneficie a toda la cadena y a la producción nacional. "Estamos bastante encaminados", aseguró, al tiempo que proyecto que este marco legal permitirá a la Argentina recuperar el terreno perdido frente a sus competidores regionales.
Sobre un nuevo marco para los biocombustibles, Iraeta señaló que la regulación actual de los ha generado múltiples inconvenientes para todos los sectores, lo que ha impedido progresar en el aumento de los cortes.
Ante esta situación, destacó que existen proyectos de ley en análisis que resultan interesantes y están bien encaminados por el consenso que han alcanzado en toda la cadena. La propuesta contempla elevar los niveles de mezcla a un 15% para el bioetanol y a un 10% para el biodiésel en el plazo de un año, lo cual considera sumamente beneficioso para la cadena productiva.
El funcionario subrayó la necesidad de transparentar el sistema de precios y el mecanismo de las licitaciones.
Afirmó que las posturas están "bastante ajustadas" y que el proyecto de ley actual goza de un consenso importante para convertirse en una solución definitiva

