Impacto. FMI advirtió que la inteligencia artificial disparó el consumo de energía: "Está devorando la electricidad"

Un informe señala que estas instalaciones ya usan más electricidad que países como Francia y que la demanda podría presionar las redes eléctricas hacia 2030.

08 de marzo de 2026 a las 09:33 p. m.
FMI advirtió que la inteligencia artificial disparó el consumo de energía: "Está devorando la electricidad"
FMI advirtió que la inteligencia artificial disparó el consumo de energía: "Está devorando la electricidad"

El crecimiento de la inteligencia artificial está generando un impacto creciente sobre la infraestructura energética global. Un informe del Fondo Monetario Internacional advierte que los centros de datos que sostienen esta tecnología ya consumen más electricidad que algunos países desarrollados.

Según el estudio, actualmente estas instalaciones representan cerca del 1,5% del suministro eléctrico mundial, un nivel comparable al consumo total de Reino Unido y superior al de Francia.

El crecimiento de los centros de datos

El análisis fue elaborado por el investigador Thijs Van de Graaf y señala que la expansión de la IA está transformando la competencia digital en una disputa por recursos físicos.

“La IA está devorando la electricidad”, resume el informe sobre el crecimiento del consumo energético vinculado al entrenamiento y funcionamiento de modelos avanzados.

Entrenar un sistema de lenguaje de gran escala puede requerir tanta energía como la utilizada por decenas de miles de hogares durante un año.

FMI advirtió que la inteligencia artificial disparó el consumo de energía: "Está devorando la electricidad"
FMI advirtió que la inteligencia artificial disparó el consumo de energía: "Está devorando la electricidad" (Foto: AP/Facebook, Alan Brandt)

Además, el uso masivo de estas plataformas multiplica el consumo energético a escala global.

El impacto en los sistemas eléctricos

El aumento de la demanda energética ya genera tensiones en algunas redes nacionales.

En países como Estados Unidos y Japón, se proyecta que los centros de datos podrían representar casi el 50% del crecimiento de la demanda eléctrica hacia 2030.

El caso de Irlanda es uno de los más citados: ahí estas instalaciones ya consumen más del 20% de toda la electricidad del país.

En el norte del estado de Virginia, uno de los mayores polos de centros de datos del mundo, estas plantas utilizan cerca del 25% de la energía estatal.

Más que electricidad: agua y minerales

El informe también advierte que la infraestructura digital requiere otros recursos críticos.

Los sistemas de refrigeración de los centros de datos utilizan millones de litros de agua diarios para evitar el sobrecalentamiento de los servidores.

De acuerdo con estudios citados en el informe, dos tercios de las instalaciones construidas en Estados Unidos desde 2022 se ubican en regiones que ya enfrentan escasez hídrica.

Además, la producción de chips y hardware demanda grandes cantidades de minerales.

La Agencia Internacional de Energía proyecta que hacia 2030 los centros de datos consumirán anualmente unas 500 mil toneladas de cobre y más del 10% de la demanda mundial de galio.

La geopolítica de los chips

El crecimiento de la inteligencia artificial también intensificó la competencia global por los semiconductores avanzados.

Gran parte de esta producción se concentra en Taiwán, especialmente a través de la empresa TSMC.

Esta concentración impulsó nuevas políticas industriales en varias potencias.

El Gobierno abrió una nueva línea de apoyo de hasta U$S 500 mil para proyectos de inteligencia artificial.
El Gobierno abrió una nueva línea de apoyo de hasta U$S 500 mil para proyectos de inteligencia artificial. (Gentileza)

Mientras Estados Unidos impulsa subsidios para producir chips localmente, China respondió con restricciones sobre minerales estratégicos utilizados en microprocesadores.

Mega centros de datos y energía propia

La nueva generación de centros de datos, conocidos como instalaciones de “hiperescala”, demanda potencias de decenas de megavatios.

Algunos proyectos en desarrollo buscan incluso operar con capacidad de gigavatios, equivalente a varios reactores nucleares.

Ante este escenario, empresas tecnológicas como Microsoft, Amazon y Google se convirtieron en grandes compradores de energía renovable.

Además, investigan alternativas como la geotermia avanzada, el hidrógeno y pequeños reactores nucleares para asegurar su suministro eléctrico.

El desafío de la economía digital

El informe advierte que el desarrollo de la inteligencia artificial depende cada vez más de recursos materiales y energéticos.

Por eso, sostiene que la integración entre políticas tecnológicas, energéticas y de recursos naturales será clave para sostener el crecimiento del sector sin comprometer la estabilidad de las redes eléctricas y los objetivos climáticos en las próximas décadas.