Menos producción. Freno en las terminales: proyectan que la producción automotriz caerá 10% en 2026
Un informe de IES Consultores advierte que la fabricación nacional retrocederá a niveles de 2018, afectada por el fin de modelos clave y una menor demanda externa.
La industria automotriz argentina enfrenta un 2026 complejo, con proyecciones que anticipan un retroceso en los niveles de actividad. Según el último informe de la consultora IES Investigaciones Económicas Sectoriales, se espera que la producción de vehículos sufra una caída cercana al 10% en comparación con 2025.
De cumplirse este pronóstico, las terminales fabricarían alrededor de 460 mil unidades, una cifra que retrotrae al sector a los volúmenes de hace ocho años.
Este escenario de contracción se fundamenta principalmente en la reconfiguración de la oferta local y en el impacto de la apertura comercial en el mercado interno.
El informe destaca que la primera parte del año será particularmente "desafiante" para las empresas del sector, debido a un estancamiento en los ingresos reales de las familias y un acceso al crédito más restrictivo por el alza en las tasas de interés y la morosidad del sistema.
El impacto del fin de ciclo de modelos nacionales
Uno de los factores determinantes de la merma productiva es el cese en la fabricación de varios modelos como la Volkswagen Taos; los vehículos Renault Sandero, Logan y Stepway y la camioneta Alaskan, y la pickup Nissan Frontier, que fijaron un punto de comparación muy elevado respecto a la configuración actual de las terminales.
La demanda se volcó fuertemente hacia las unidades importadas, en respuesta a tantos años de restricciones y una oferta acotada. Según IES Consultores, esto sigue erosionando la participación de los modelos locales en las estadísticas finales de 2026, sobre todo en automóviles.
Una reconfiguración del mercado automotor
Para Federico Zerba, jefe sectorial de IES Consultores, el sector atraviesa una etapa de transición profunda motorizada por las nuevas condiciones económicas. “Estamos ante una reconfiguración de la estructura del mercado automotor producto de la apertura comercial”, explicó en el reporte sectorial de marzo.
De acuerdo con el economista, el paradigma que rigió hasta 2023 dio paso a una nueva lógica de negocios. “El modelo de bajo nivel de ventas y márgenes de ganancia extraordinarios está dando paso a una dinámica de una mayor escala de ventas de 0 km, pero con márgenes de rentabilidades más acotados”, analizó, subrayando que la rentabilidad por unidad será menor en este contexto de competencia.
Los números rojos del primer bimestre de 2026
Los datos más recientes del sector confirman la tendencia bajista proyectada. De acuerdo con las cifras de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), la producción automotriz en febrero de 2026 cayó un 30% interanual, con un total de 29.632 unidades fabricadas.
Con una decena de terminales activas en el país, el promedio diario de producción se situó en las 1.975 unidades durante el mes pasado.
El acumulado del primer bimestre del año arroja números igualmente preocupantes: se produjeron 50.630 unidades, lo que representa una baja del 30,1% respecto de igual período de 2025.
Esta caída está íntimamente ligada al desempeño de las exportaciones, que en el bimestre sumaron 25.750 unidades, un 23,4% menos que el año anterior.
Enero ya había dado señales de alerta, cerrando con una caída del 4,9% interanual en las ventas.
El balance de un 2025 que no cumplió las expectativas
El análisis de lo ocurrido el año pasado sirve de base. En 2025, la producción automotriz cayó un 3,1% interanual, ubicándose en las 490.876 unidades. Esta cifra quedó lejos de las expectativas iniciales de las empresas, que proyectaban alcanzar las 550 mil unidades.
El cuarto trimestre de 2025 fue especialmente negativo, con una contracción del 22,6% interanual.
En materia de comercio exterior, 2025 cerró con un saldo comercial apenas positivo de U$S 5 millones, lo que significó un derrumbe del 99,9% frente al superávit de 2024.
Si bien hubo un boom importador (las compras externas crecieron un 95,9%), el flojo desempeño de las exportaciones hacia Brasil, que cayeron un 3,1% en el total anual, terminó por neutralizar los resultados positivos del sector.
Precios y financiamiento: las barreras al consumo
El informe de IES Consultores también pone el foco en la evolución de los precios. En diciembre de 2025, los valores minoristas de los vehículos aumentaron un 34,5% interanual. Entre octubre y diciembre, los precios en el Gran Buenos Aires mostraron un alza del 10,3%, superando el índice de inflación general del Indec para ese período, que fue del 7,9%.
Por el lado de las ventas, el panorama es diferente: 2025 fue el mejor año desde 2018, con 611.103 patentamientos, claro que con una evolución claramente "de mayor a menor".
Las entregas a concesionarios en febrero de 2026 alcanzaron las 36.292 unidades, una mejora respecto de enero, pero una contracción del 20,4% en relación con el segundo mes del año pasado. El primer bimestre del año ya muestra una caída del 11,4% en las ventas totales comparado con el inicio del año previo.
Reformas y búsqueda de competitividad
Ante este escenario, desde Adefa insisten en la necesidad de reformas estructurales. Rodrigo Pérez Graziano, presidente de Adefa, señaló que para realizar proyecciones precisas sobre 2026 es necesario aguardar al cierre del primer trimestre. No obstante, remarcó la importancia de trabajar con el Gobierno en una agenda que incluya mejoras fiscales nacionales, provinciales y municipales.
Pérez Graziano destacó positivamente la eliminación del impuesto interno en el marco de la reciente reforma laboral, calificándola como un paso hacia la "transformación para impulsar el crecimiento y la sustentabilidad de la industria".
El sector espera que estas medidas ayuden a compensar la pérdida de competitividad que ha afectado la producción nacional frente a los modelos importados en los últimos meses.
El 2026 se perfila así como un año de ajuste y transición para las terminales instaladas en Argentina, donde la capacidad de adaptación a una mayor competencia y la recuperación del crédito serán claves para evitar una caída mayor a la ya pronosticada.



