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Sucesos

Corrupción. Un empresario y un inspector, a juicio en Córdoba: cómo pactaban la habilitación de fiestas clandestinas

El fiscal Anticorrupción Mondino imputó por cohecho pasivo y activo a un DJ y empresario y a un trabajador municipal.

19 de mayo de 2026, 09:30
Un empresario y un inspector, a juicio en Córdoba: cómo pactaban la habilitación de fiestas clandestinas
Imagen ilustrativa. (Pexels.com/Ekaterina Ivanova)

“¿Cuánto me cobrás por la fecha del viernes? Así ya le digo que te tenga preparado…”.

Un empresario y DJ fue enviado a juicio acusado de pagar coimas a un inspector municipal para "hacer la vista gorda" en la realización de fiestas clandestinas electrónicas masivas en la ciudad de Córdoba.

El fiscal en lo Penal Económico de Segunda Nominación de Córdoba capital, Franco Mondino, elevó a juicio ante la Cámara en lo Criminal al empresario y DJ Joaquín Ignacio “Joaco” Brunotto (24) por presunto cohecho activo (pago de coimas), y a Rodrigo Sebastián “Negro” Olmos (50) por cohecho pasivo (recibir sobornos).

Al ser indagados en la causa, negaron los hechos y se abstuvieron de declarar.

El inspector y el DJ, a juicio en Córdoba

Como suele ocurrir en diversos casos penales, un dato clave encendió la “mecha” y disparó la apertura de un nuevo expediente en la Justicia de Córdoba.

Investigado por la fiscal de Lucha contra el Narcotráfico del Segundo Turno, Paulina Lingua, por presunta tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada, Brunotto quedó bajo la lupa cuando un efectivo de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (PFA) casualmente detectó una serie de mensajes de WhatsApp sospechosos entre el DJ y “Rodri Muni”, registrados en el iPhone del primero.

El policía avisó a la fiscal sobre la posible comisión de un delito diferente por el que Brunotto estaba imputado en aquella causa de drogas junto con su “socio”, Marcos Ezequiel Abdala.

Así, la fiscal Lingua remitió las actuaciones al fiscal anticorrupción Mondino, por la probable participación del funcionario público municipal. El instructor recabó diversos datos (entre ellos, la confirmación de la titularidad de las líneas telefónicas del DJ y el inspector y la función que desempeñaba este último como agente de calle) que le permitieron reconstruir la presunta mecánica delictiva.

Mensajes “delatores”

El efectivo de la PFA aportó chats de WhatsApp entre ambos imputados, fechados entre diciembre de 2023 y septiembre de 2024, en torno de la organización de fiestas clandestinas de música electrónica en la Capital provincial. El lapso no parece un detalle menor, a la luz del delito enrostrado a ambos, lo que podría arrojar en el juicio más precisiones sobre el eventual pago de más coimas.

Según el expediente, Brunotto habría enviado reiterados mensajes directos al inspector Olmos para que no denunciara la realización de las fiestas clandestinas. A cambio, el municipal habría recibido coimas, lo que consumaría el sospechado pacto espurio.

En los chats, el DJ tomaba la iniciativa y siempre comenzaba los diálogos escritos, en un ida y vuelta fluido con Olmos, quien curiosamente nunca contestaba con mensajes de texto, sino con audios.

“Tipo 17 me traen el efectivo, así que…”, le dijo el empresario al inspector en uno de los mensajes. “¿Cuánto me cobrás por la fecha del viernes? Así ya le digo que te tenga preparado…”, le dijo en otro. “Te paso el contacto de Marcos, mi socio, así lo retirás por ahí”, le agregó el musicalizador, detenido en la cárcel de Bouwer por la causa de drogas.

El “socio” en la organización de las fiestas clandestinas era el mencionado Marcos Abdala, según confirmó el investigador de la PFA. Los pagos habrían sido en efectivo, algo común en este tipo de delitos para no dejar rastro o “trazabilidad”, pero también mediante transferencias.

A partir de la búsqueda de información en redes sociales, el fiscal Mondino confirmó que el DJ, apodado indistintamente “Jota” y “Joaco”, realizó una fiesta electrónica el 3 de febrero de 2024 en el predio “Qatar”, en barrio Villa Retiro, de la ciudad de Córdoba, por lo que pidió al inspector sus “servicios”.

Luego, Brunotto le informó a Olmos el horario en que el show había terminado y le consultó si le podía “transferir”, lo que el fiscal entendió como la clara confirmación del pago de la coima.

El municipal no sólo habría recibido ese dinero, sino también otro monto para presuntamente “hacer la vista gorda” en el show del DJ Zisko, el 9 de febrero del mismo año en Club Sala Formosa, de barrio Güemes.

“Olmos, cumpliendo la función de inspector de la Dirección de Espectáculos Públicos de la Municipalidad de Córdoba, aceptó y recibió dinero por parte de Brunotto, quien lo ofreció y entregó con la intención de que el anterior dejara de hacer algo relativo a sus funciones, consistente en accionar su poder de policía como inspector”, dijo el fiscal.