Día de la Independencia. Llaryora no compartirá el acto con Milei en Tucumán, pero lo representará Prunotto
El Presidente encabezará la vigilia en la Casa de Tucumán. Fueron invitados todos los gobernadores, pero el cordobés ya tenía previsto encabezar el desfile en Río Cuarto. El ministro de Gobierno, Manuel Calvo, también viajará a la celebración nacional.
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete nacional comenzó a generar movimientos políticos que trascienden la Casa Rosada. Uno de los primeros en tomar nota del nuevo escenario fue el gobernador Martín Llaryora, quien intenta aprovechar la designación de su amigo para reconstruir un vínculo con el presidente Javier Milei que en los últimos meses se había enfriado por las tensiones entre la Nación y las provincias.
En ese contexto se inscribe la invitación que recibió el mandatario cordobés para participar este miércoles por la noche de la vigilia por el Día de la Independencia que encabezará Milei en la histórica Casa de Tucumán.
Como ocurrió con todos los gobernadores, la convocatoria llegó por dos vías: el gobernador tucumano, Osvaldo Jaldo, anfitrión de la celebración, y el área de Protocolo de la Presidencia. "Invitamos a todos", aseguraron desde el gobierno tucumano, en un intento por darle a la ceremonia un carácter institucional.
Llaryora analizó asistir personalmente, pero finalmente resolvió permanecer en Córdoba. El jueves por la mañana encabezará el desfile oficial por el 9 de Julio en Río Cuarto, un compromiso que ya figuraba en su agenda. En su representación viajarán la vicegobernadora Myrian Prunotto y el ministro de Gobierno, Manuel Calvo.
La decisión evita un faltazo institucional al acto patrio y, al mismo tiempo, constituye otro gesto hacia la Casa Rosada. En el Centro Cívico sostienen que la llegada de Santilli abre una nueva etapa en la relación con el Gobierno nacional y que, más allá de las diferencias políticas, conviene mantener abiertos los canales de diálogo.

Algunos funcionarios del oficialismo provincial incluso imaginan un escenario más ambicioso. Consideran que la prioridad política de Milei será asegurar su reelección en 2027 y que ese objetivo podría moderar la estrategia del oficialismo nacional frente a determinados gobernadores.
En esa línea se expresó Manuel Calvo. "La prioridad del Presidente es buscar su reelección, y ese objetivo marcará la relación con todos los gobernadores", afirmó el ministro en La Voz en Vivo.
La definición alimentó una hipótesis que desde hace algunos días comenzó a circular en el oficialismo cordobés: la posibilidad de un entendimiento de "no agresión" entre Milei y Llaryora de cara al proceso electoral provincial.
Reacción opositora
La difusión de esta versión desde el Centro Cívico también tuvo como objetivo generar algún tipo de ruido en la oposición provincial. El senador Luis Juez ya dijo hace tiempo que su espacio, el Frente Cívico, apoyará a un candidato que impulse el presidente Milei, pero siempre y cuando, el Gobierno nacional juegue "a fondo" en Córdoba para desalojar al PJ del poder provincial.
"Nuestra postura es muy firme y con convicción. El Frente Cívico jugará a fondo para ganarle al PJ, así no nos toque esta vez encabezar la propuesta. Pero lo que no vamos a tolerar es que haya algún tipo de acuerdo con este gobierno provincial corrupto", exclamó el senador, el 1° de mayo pasado, en el tradicional locro juecista. En la primera fila lo escuchó el referente libertario Gabriel Bornoroni.
La reacción libertaria no tardó en llegar. Bornoroni, dirigente de máxima confianza de Karina Milei, rechazó de plano la posibilidad de un pacto de la Nación con el PJ cordobés.
"La Libertad Avanza jugará a ganador en Córdoba. En las recorridas que hago por el interior veo que la gente está cansada de tantos años de gobiernos peronistas. Llaryora instala la versión de un pacto porque sabe que no está bien en las encuestas y que perderá las próximas elecciones provinciales. Está desesperado", sostuvo el legislador karinista.
Más allá del intercambio de declaraciones, los hechos parecen mostrar una voluntad de acercamiento por parte del Gobierno provincial. Las presencias de Prunotto y Calvo en el acto central por la Independencia es un gesto político que en el oficialismo local consideran coherente con la nueva etapa que se abrió tras el desembarco de Santilli en el gabinete nacional.
Y ese podría no ser el único movimiento. Aunque todavía no existe una definición oficial, en el Centro Cívico descuentan que los seis diputados nacionales que responden a Llaryora acompañarán en el Congreso la eliminación o suspensión de las Paso, el primer objetivo legislativo que impulsará Santilli desde la Jefatura de Gabinete.
Si finalmente ese respaldo se concreta, el gesto político del gobernador hacia la Casa Rosada será aún más evidente.




