Construcción. En la obra privada, al menos aparecen las compras para refacciones
Hay clima de mejora en los últimos dos meses, pero se compara frente al 2024 y 2025 que fueron malos. El repunte de la actividad se explica por pequeñas remodelaciones y mejoras en viviendas ya existentes. Sin crédito y con costos todavía altos, las obras nuevas siguen esperando.
Cierta recuperación. Leve, todavía con respirador automático. Pero los referentes de la construcción en Córdoba coinciden en que hay un tibio repunte de las obras privadas de bajo porte, especialmente refacciones.
La explicación es simple: no hay plata ni crédito ni confianza para largarse con los largos proyectos. Lo que hay es modesto: una pequeña ampliación, el cambio de piso, el arreglo de un baño, la remodelación de la cocina.
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (Isac) aumentó en mayo 4,1% interanual y 6,3% mensual, luego de la caída de abril del -2,8% interanual y 3,5% mensual.
El acumulado enero-mayo finalizó con otra variación positiva de 2,5% frente al mismo período del año pasado, aunque se trata de la comparación con los bajos niveles de actividad que tuvo la construcción en 2024 y 2025.
Las remodelaciones parecen traccionar al sector. Dentro de los insumos, el ítem “resto”, que incluye grifería, tubos de acero y vidrios, creció 22,6% en el acumulado interanual. Asimismo, se destaca el aumento en el consumo de pinturas (+15%).
Por el contrario, el consumo de yeso registró una caída del 11% en el acumulado interanual. Además, se observaron bajas en el rubro de pisos y revestimientos cerámicos, con una contracción del 10.8%.

“Lo que vemos es que se busca mejorar un poco la misma vivienda que habitan, nada que apunte a inversiones”, dice Juan Gallará, de Gallará Premoldeados.
“El mercado sigue esperando los créditos con tasas razonables y que el valor del m2 terminado se equipare con el costo real que hay hoy de construcción. Hacer una casa hoy cuesta alrededor de los 1800 dólares el m2 y se está vendiendo por 1500 dólares”, agrega.
Suba estacional
Emilio Contigiani, gerente comercial de la cadena Contigiani, hace una aclaración: siempre para esta época del año la actividad repunta. En el primer semestre pesan las vacaciones, el comienzo escolar, las tarjetas cargadas por gastos varios y en el segundo semestre se piensa en hacer la pileta o mejorar la casa para el fin de año. La mejora que se ve ahora, sostiene, puede atribuirse a una mejora estacional.
Pero sí es cierto que hay movimiento de obra pequeña. “La construcción nueva, de 100 a 200 metros está tranquila, pero sí la gente está viendo de arreglarla un poquito, una habitación o el baño”, dice el comerciante.
“Este saltito del dólar que hubo tiene relación directa con la actividad. La gente sigue teniendo dólares, es un chip que tenemos desde siempre y cuando aumenta ve que tiene mayor poder adquisitivo y que le conviene salir a comprar”, y agrega. “Ahora estuvo el aguinaldo, el campo ya hizo la cosecha y la gente tiene que empezar a invertir y comprar cosas, se terminó lo de Adorni, hay buen humor por el mundial y todo eso ayuda… Pero son factores de corto aliento, se pueden diluir”, admite Contigiani.

En el Corralón Pajas Blancas todavía se siente mucho el cimbronazo. “La activación es tan leve que casi no se nota. Cuando vos ves que los grandes están haciendo ferias de saldos es porque estamos totalmente inactivos, ¿no? Todavía el movimiento es muy reticente, es tristísimo lo que lo que te plantean los viajantes: ‘se movió 3-4% más." Pero eso no llega a cubrir el 65% de baja que hemos tenido”, dice Alejandra Salemme, dueña del negocio.
"Hasta que no se recomponga el dólar y los sueldos la gente no va a poder gastar, las tarjetas están totalmente saturadas y nosotros lo vemos acá que prueban con cinco o seis tarjetas y el que tiene la tarjeta liberada no se quiere comprometer porque no sabe qué va a pasar”, comentó Salemme.
Hay coincidencia generalizada de que falta crédito: desde el hipotecario para la construcción de cero hasta el crédito de tasas bajas que permita terminar una obra o refaccionar.
En Contigiani dicen que están a full con presupuesto de obras, pero buena parte no concreta. “Hay expectativas, porque el que presupuesta es porque ya tiene decidido hacer la obra, pero no hay crédito o está esperando mejores planes de la tarjeta. La gente está pensando en un crédito con una lógica hipotecaria, porque si no, no se puede construir. Creíamos que ya venía, nuestros asesores nos dijeron que estaba demorado y hoy los vemos bastante lejos”, admite Contigiani.
En estos días de julio recién ven una mejora en el rubro pinturas. “Bajó el nivel de construcción, pero lo que más se cayó es el mostrador, no hay circulante y las tarjetas de crédito de las personas tienen poco margen para consumir. Recién este mes de julio, empieza a notarse una leva mejoría”, dice Gustavo Szumik, de la cadena de pinturerías del mismo nombre.
“Lo que más se mueve son los productos para impermeabilizar los techos, por el verano lluvioso y un otoño muy húmedo. Pero lo que más hace falta es recuperar el mostrador, que la gente vuelva al punto de ventas”, agrega. Para eso, mejoraron la financiación, “para darle al cliente más aire con las cuotas. Este rubro perdió mucha rentabilidad. Pero tenemos que ser más eficiente, porque la inflación bajó bastante y no sirve estar con mucho stock”, concluyó Szumik.




