Economía. Aparecen datos que dan a la inflación de junio por debajo de 2%
Los cortes de las consultoras de mediados de mes dan señales en ese sentido. Además, se despeja el riesgo de otra suba de combustibles. Detalle del comportamiento de cada sector.
Luego de un arranque de año complicado, el segundo trimestre de 2026 apunta a consolidarse como el período en el que se retomó la desinflación. Las proyecciones privadas dan cuenta de que en junio el costo de vida estará por debajo de mayo y perforaría el 2%, con lo cual sería el tercer mes consecutivo a la baja.
Dados los coletazos de la crisis financiera preelectoral, los primeros meses de este año fueron complicados en materia de inflación.
En enero la suba de precios medida por el Indec fue de 2,9%, variación que se repitió en febrero. En marzo se desató la guerra en Medio Oriente que disparó el precio del petróleo y provocó un ajuste en los valores de los combustibles internos de 25%. Así el mes terminó con una inflación de 3,4%.
Abril resultó el quiebre, en buena medida por el acuerdo entre petroleras y refinadoras para sostener el valor de las naftas, y descendió a 2,6%. En mayo se redujo otro escalón a 2,1%, pero con los alimentos como señal de alerta porque subieron 2,8%.
En lo que va de junio los datos son alentadores –especialmente en alimentos- y entusiasman al Gobierno porque en la reducción de la inflación se apoyaría la mejora salarial y del poder adquisitivo.
En su último informe, la consultora Eco Go señaló que la inflación de alimentos en la segunda semana fue de 0,4%, con lo cual en el mes el avance sería de 1,6%.
“Durante la segunda semana de junio, los precios de los alimentos mantuvieron variaciones acotadas: las fuertes subas en las verduras fueron compensadas casi en su totalidad por la caída en el precio de las frutas. Al relevamiento de este período se sumó el incremento del tabaco que, tras no registrar cambios en mayo, presentó una actualización del 5,3%, lo que impulsó el aumento de la categoría”, señaló la firma que lidera la economista Marina Dal Poggetto. Al sumar todas las categorías -y con los ajustes de tarifas ya incorporados- la inflación proyectada para el mes es de 1,9%.
En tanto, el informe de la consultora LCG marcó para la segunda semana de junio un alza de 0,6% en los productos alimenticios de primera necesidad.
Esta variación reflejó una aceleración con relación al 0,1% del período previo. No obstante, aún luce compatible con una inflación mensual capaz de quedar debajo de 2%. En esta pesquisa se detectaron aumentos de 2,1% en bebidas, 1,1% en carnes y panificados, que fueron compensados por bajas de 1,3% en dulces y miel, 0,7% en frutas, 0,6% en aceites y 0,4% en verduras.
Por su parte, Equilibra señaló que “nuestros relevamientos apuntan a una nueva baja para junio que podría llevar la inflación por debajo del 2% mensual”.
Entre las razones de este comportamiento precisó que “buena parte del impacto del shock de precios internacionales, ya se habría trasladado, además los regulados (básicamente tarifas de servicios públicos) subirían menos que en mayo y el precio de la carne sigue estable”.
Para Analytica en la semana con corte el 12 de junio, la suba de precios de alimentos y bebidas fue de 0,3%, tras el 0,1% de la primera semana. El promedio de las últimas cuatro semanas (incluye las dos últimas de mayo en las que se registraron alzas) es de 2,2%, pero se espera un incremento más acotado para la segunda parte del mes y por lo tanto cerrará en 1,9%.
La canasta de precios de alimentos que analiza Econviews -que dirige Miguel Kiguel- tuvo en la segunda semana de junio una deflación de 0,1%. En las cuatro últimas la suba acumulada es de 2,1%.
El menor pronóstico lo dio la consultora Econométrica, que espera una inflación para junio de 1,8%. Pero en este caso vale hacer la salvedad de que su director, Ramiro Castiñeira, se encuentra muy alineado al Gobierno nacional, incluso encabezando un programa de televisión en la TV Pública junto al ex funcionario de Alberto Fernández, Antonio Aracre.
El conjunto de economistas que publican en el REM había anticipado que la inflación de junio bordearía el 2%. En rigor, el promedio había dado una variación de 2,1%, con lo cual una buena parte de los 44 participantes la ubicó por debajo de 2%.
Este descenso es determinante para los planes del Gobierno que apuesta a que la baja de los precios permita la recuperación de los salarios.



