Senado. Negociaciones contrarreloj: el Gobierno lograría levantar la sesión para evitar un embate contra Adorni

El peronismo quiere aprobar el jueves la interpelación y moción de censura contra el jefe de Gabinete. Bullrich quedó en una encrucijada y en el oficialismo la presionan para que no abra el recinto. La carta del informe de gestión.

16 de junio de 2026 a las 05:55 p. m.
Negociaciones contrarreloj: el Gobierno lograría levantar la sesión para evitar un embate contra Adorni
Patricia Bullrich, presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza

El gobierno de Javier Milei negocia contrarreloj para evitar que este jueves se abra el recinto del Senado y el peronismo ponga a votar la interpelación con moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Aunque la confirmación llegará este miércoles en una reunión de Labor Parlamentaria, la sesión está prácticamente caída.

La jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, tenía intenciones de votar la ley de propiedad privada y más pliegos judiciales, pero estalló el caso Adorni tras la presentación de su declaración jurada y el interbloque Popular, al mando del formoseño José Mayans, buscaba aprovechar la sesión para aprobar sobre tablas una citación al funcionario para dentro de siete días.

En el Senado se abrieron fuertes negociaciones. Desde el oficialismo le transmitieron a Bullrich (quien mantiene diferencias explícitas con Adorni) que “es una locura” sesionar en medio de la crisis política porque le allanaría el camino a la ofensiva del PJ. “Así, vamos camino a que nos pase lo mismo que el año pasado”, se resignó un legislador que padeció la mayoría opositora y ahora trabajó para revertirla.

La sesión comenzó a tambalear con el correr de las horas. “Sería una actitud irresponsable abrir el recinto”, refunfuñaban en el bloque conducido por Bullrich, aunque reconocen por lo bajo que la situación de Adorni se volvió insostenible porque paraliza la gestión y los obliga a esconderse de la prensa para evitar preguntas incómodas.

La realidad de Adorni es cada vez más delicada. Lejos de la foto que logró en el recinto de la Cámara de Diputados en abril, donde todo el Gabinete fue a respaldarlo, ahora circulan versiones que van desde un pedido de licencia hasta un futuro en alguna embajada. Pese a todo, acompañaría a Milei al acto central por el Día de la Bandera el sábado en Rosario, Santa Fe.

En las últimas horas trascendió que el jefe de Gabinete irá el 2 o el 7 de julio al Senado para brindar su informe de gestión; un formato muy diferente al de una interpelación, de la cual difícilmente salga ileso. Aunque aún no llegó ninguna notificación formal a la Cámara alta, la intención es descomprimir la tensión en una cita más “amigable” donde el funcionario aclare sus contradicciones.

Fijar fecha para el informe de gestión podría eximir a los aliados de tener que pronunciarse sobre un tema tan incómodo como la interpelación y eventual remoción de Adorni. Si bien tanto el PRO como la UCR fueron críticos de su situación, todavía no blanquean si acompañarán la jugada opositora con quórum y votos. Dentro de los mismos bloques, incluso, hay matices.

Para que el jueves se apruebe la interpelación sobre tablas en una eventual sesión, el interbloque presidido por el formoseño José Mayans necesita reunir dos tercios de los votos, porque el proyecto no cuenta con dictamen. Tienen 25 senadores propios (agrupados en tres bloques) y, si hay asistencia perfecta, necesitan llegar a 48.

Aunque atraigan a todos los bloques provinciales con referencias en gobernadores (como la cordobesa Alejandra Vigo, que ya se pronunció en contra de la continuidad de Adorni), necesitarán indefectiblemente apoyo del radicalismo, que tiene diez miembros, y del macrismo, que cuenta con tres.

Entre los provinciales que serán decisivos, además de Vigo, figuran la salteña Flavia Royón, la tucumana Beatriz Ávila, la neuquina Julieta Corroza, la chubutense Edith Terenzi y los misioneros Carlos Arces y Sonia Rojas Decut, alineados a los mandatarios Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Rolando Figueroa, Ignacio Torres y Hugo Passalacqua. Más otros tres con mayor independencia: el correntino Carlos Espínola y los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano.

Si deciden jugar a fondo y el proyecto se aprueba, Adorni tendría que someterse a la interpelación dentro de siete días. Ese mismo día, una vez finalizado el interrogatorio, el Senado debería decidir si vota la moción de censura, que se aprueba con mayoría absoluta (37 voluntades). Si resulta afirmativa, el debate pasará a la Cámara de Diputados, donde deberían reunir 129 votos para dar la estocada final.

En la Cámara baja ya hay una sesión pedida para el 23 de junio. Si el Senado no avanza, la oposición tendrá ese día una nueva oportunidad para destrabar los proyectos contra Adorni en comisiones a través de un emplazamiento. Pero vuelven a ser decisivos para el quórum el PRO, la UCR y los gobernadores dialoguistas.

La Casa Rosada mueve sus fichas. El ministro del Interior, Diego Santilli, encaró este martes una ronda de reuniones con mandatarios provinciales en busca de apoyo legislativo: desfilaron el chaqueño Leandro Zdero, el sanjuanino Marcelo Orrego y el fueguino Gustavo Melella. El “riesgo Adorni” y la reforma electoral atravesaron las conversaciones.

La moción de censura es una sanción que nunca se aplicó a ningún jefe de Gabinete en la historia, pero está prevista en el artículo 101 de la Constitución Nacional. Su consecuencia es la remoción inmediata del cargo. Es lo que la oposición intentó hacer en 2025 con el antecesor de Adorni, Guillermo Francos, por incumplir la Ley de Emergencia en Discapacidad.