Peronismo. El massimo tensa con Llaryora: "El gobernador debe decidir si quiere priorizar los intereses de Córdoba"
Tania Kishakevich, referente del Frente Renovador de Sergio Massa, salió a cruzar al Gobierno provincial en medio de la crisis del peronismo.
La relación entre el Frente Renovador de Sergio Massa y el peronismo cordobés de Martín Llaryora atraviesa una crisis. Los "renovadores" van a dejar de disimular las críticas al Gobierno provincial para iniciar una embestida crítica, tanto a la gestión como a la conducción política de la crisis derivada del femicidio de Agostina Vega.
En este marco, Tania Kishakevich, referente del Frente Renovador en Córdoba y concejala en la localidad de Deán Funes, deslizó duras críticas a la gestión provincial, al esquema dialoguista con Javier Milei y a la conducción (o "no conducción") del peronismo que ejerce Llaryora.
"Llaryora debe decidir si quiere priorizar los intereses de Córdoba por encima de cualquier alineamiento automático, de cualquier especulación electoral y de cualquier vínculo de poder que termine condicionando el rumbo de la provincia", dice Kishakevich al exponer sus críticas.
El PJ en ebullición

Y agrega: "Córdoba tiene una crisis de representación dentro de su propio peronismo. Faltan nuevos dirigentes, faltan relevos generacionales y, sobre todo, falta una discusión profunda sobre el futuro".
En ese marco, la referente del Frente Renovador avanza con una definición que su jefe político, Sergio Massa, desliza a los cordobeses que lo visitan en su oficina de avenida Libertador, en Buenos Aires: "Llaryora debe tener una definición más profunda: decidir si el cordobesismo quiere seguir siendo una construcción electoral o volver a ser una expresión política con identidad, doctrina y proyecto".
Para la concejala, "durante los últimos años, el cordobesismo de Llaryora fue construyendo una identidad cada vez más distante de las banderas históricas del peronismo, y sólo se centra en cómo sostener acuerdos de poder".
La massista vuelve a la carga con otro aspecto central: el histórico acuerdo de Juan Schiaretti con Mauricio Macri, gen del corrimiento del peronismo como columna vertebral del Gobierno provincial. "En ese proceso comenzaron a diluirse liderazgos, a silenciarse dirigentes del interior y a desalentar la formación de nuevos cuadros políticos con identidad peronista".
"De la Sota hablaba de reformas políticas, educativas, institucionales y productivas. Tenía una visión integral de transformación. Córdoba discutía hacia dónde iba. Hoy esa conversación parece haberse reducido", dice Kishakevich al reclamar una renovación del peronismo en el poder.
En ese sentido, la concejala, que fue desafectada en las últimas semanas del Gobierno provincial, pide "una nueva etapa de unidad pensada con propósito, con proyecto y con vocación de futuro". Es una señal de advertencia hacia la construcción del peronismo en 2027, cuando Llaryora busque la reelección.

