Definiciones. Almafuerte: Dagum habla de gestión y de política, en el último año de su gestión municipal
Admite que recibió propuestas para integrarse al gobierno provincial del PJ cordobés, pero reafirma que trabaja por la UCR con De Loredo como referencia. En lo municipal, marca los avances en turismo, lo que falta para que la ciudad tenga cloacas y otros ejes de la gestión, casi entrando en su último año.
Con su mandato venciendo en noviembre de 2027 y sin posibilidad de una segunda reelección, el intendente de Almafuerte, Rubén Dagum (UCR), asegura estar enfocado en terminar su gestión con el mayor nivel de aprobación posible y dice no tener un proyecto político personal definido para los años por seguir. No habla de otros cargos.
Aunque admite que ha recibido propuestas para integrarse al gobierno provincial del PJ cordobés, asegura que las ha rechazado “por respeto” a su espacio político de la UCR. De hecho, es el presidente del Foro de Intendentes Radicales de Córdoba.
"Deseo ganar la provincia con mis jugadores", afirmó, manifestando su apoyo al armado del radicalismo, de la mano de Rodrigo de Loredo.
Mientras tanto, el intendente sigue repartiendo su tiempo con su consultorio odontológico, asegurando que la política no lo desespera y que su prioridad actual es que la ciudad “siga pagando sueldos y prestando servicios” en un escenario complejo que cambia semana a semana.
Dagum repasó con La Voz algunos de los ejes de la gestión municipal.
Ciudad turística y las cloacas que faltan
En los últimos años, Almafuerte, en el departamento Tercero Arriba, vecina de Río Tercero y a 100 kilómetros de la ciudad de Córdoba, ha incrementado la actividad turística y su capacidad hotelera
Si bien Dagum prefiere hablar de "desarrollo integral", reconoce que la transformación del perilago Piedras Moras “ha sido un ícono” del avance en turismo.

Desde la licitación de los paradores junto al lago en plena pandemia (2020), la capacidad hotelera de la ciudad experimentó -según precisó- “un crecimiento del 1.000%, pasando de poco más de 100 plazas a más de 1.500”.
“Por primera vez en 40 años (el lago artificial se construyó en 1979), los paradores cuentan con tratamiento de efluentes para proteger el lago, considerado uno de los más limpios de la provincia”, señaló.
Además, anunció que la ciudad se encamina a inaugurar antes de fin de año su planta de tratamiento de líquidos cloacales, una obra pública histórica que Dagum calificó como "la más importante de la ciudad" tras décadas de procesos judiciales y complicaciones que postergaron su realización. El intendente reconoció el aporte económico de la Provincia, clave para su ejecución.
Una vez que se inaugure la planta, el desafío será poder avanzar en las conexiones domiciliarias efectivas. Con la planta de tratamiento, no alcanzará para afirmar que la ciudad tiene al fin cloacas.,

Dagum opinó que “todo crecimiento genera consecuencias”. Y acotó que “40 años vivió el lago Piedras Moras en relación con la ciudad, sin cloacas”. Se preguntó entonces si hay alguna contaminación. Y se respondió: “Seguramente la habrá, pero el agua se renueva, a las costas las cuidamos y estamos ahora detrás de los sembradíos de alrededor para que sean agrosustentables”.
El mandatario municipal interpretó que se avanza en ponderar el atractivo natural del lago, pero que “nunca se descuidó a la ciudad”. Rescató las obras de iluminación, adoquinado, cierre del basural a cielo abierto, ejecución de cordón cuneta, acompañamiento a los emprendedores y al desarrollo en la actividad comercial, entre otras.
“Optimizando los recursos, con austeridad y creatividad la ciudad no se detuvo, en un contexto económico tan difícil, ejecutando planes de vivienda, loteos municipales y programas de salud de manera ininterrumpida”, apuntó.

Una casa a sortear y el tema sanitario
Además, resaltó el programa Impulso Educativo: “Ante la necesidad de inyectar recursos a las instituciones escolares, el municipio donó un terreno con servicios básicos para la construcción de una casa de 67 m² que será sorteada públicamente en diciembre”. Subrayó que pueden adquirir ese número vecinos de esta ciudad o de otras localidades.
Explicó que de las 14 instituciones de la ciudad, 13 participan activamente en la venta de los números, cuyo costo es de 80.000 pesos.
Lo recaudado no solo ofrece la posibilidad de acceder a una vivienda propia con escritura, sino que el 30% de las ventas se distribuye directamente entre las escuelas participantes, generando un movimiento económico y social -dijo- que ha movilizado incluso a los centros de estudiantes.
La gestión municipal también ha tenido que absorber -según indicó- la creciente demanda en materia de salud.
Mencionó que el hospital municipal central y las tres salas periféricas realizan más de 5.200 prestaciones mensuales. Según el intendente, casi un tercio de la población de Almafuerte pasa por los centros de atención primaria de salud del municipio, lo que ha obligado a “aumentar las partidas presupuestarias” en esta área, así como en desarrollo social para contener a los sectores más vulnerables.
El rol político y la relación con Milei
Como presidente del Foro de Intendentes Radicales, Dagum no elude el debate nacional. Se muestra crítico ante la quita de subsidios nacionales, por ejemplo al gas natural, denunciando una desigualdad territorial persistente respecto al AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires).

"No me van a encontrar callado ante la injusticia", afirmó, señalando que el aumento de costos pone en riesgo la producción de las industrias locales que generan empleo genuino y divisas para el país.
Respecto a su relación con el Gobierno nacional (en su doble rol de intendente y presidente del foro), si bien dijo coincidir con algunas medidas macroeconómicas, critica duramente por ejemplo la parálisis de la obra pública, argumentando que el Estado debe estar presente en ese rubro, aunque "con control y transparencia para evitar los vicios del pasado, como el amiguismo o la sobrefacturación”.
En el plano provincial, aseguró que mantiene “un diálogo maduro” con el gobernador Martín Llaryora, aunque marca las diferencias propias de su rol como opositor.

