Gestión municipal. Una propuesta: despeatonalizar el Centro de Córdoba

Los vecinos tienen que elegir volver al Centro de la Capital porque encuentran algún beneficio o aliciente que les brinde la zona.

10 de marzo de 2026 a las 12:03 a. m.
Sebastián García Díaz*
Una propuesta: despeatonalizar el Centro de Córdoba
Peatonal en el centro de Córdoba.

El Centro de la ciudad de Córdoba está decayendo. Con locales cerrados y cada vez menos flujo de residentes y peatones. Varias instituciones se han ido ya –por ejemplo, la Bolsa de Comercio–, así como oficinas paradigmáticas.

Para revertir esta situación crítica, la Municipalidad ha intentado intervenciones de todo tipo. Pero nada ha funcionado.

Cambiemos de estrategia

La reactivación del Centro sólo la puede hacer el mercado. Los vecinos tienen que elegir volver porque encuentran algún beneficio o aliciente que les brinde la zona (y cada negocio en particular).

Si eso no ocurre, no hay “comisión de arquitectos y urbanistas” ni "fotos de políticos sonriendo por inaugurar una maceta" que sirva para algo.

¿Hay algo concreto, barato y rápido que pueda hacer el próximo intendente? Sí. Tal vez no valía la pena hacerlo antes, pero sí ahora. Es una decisión completamente distinta y contraria a las políticas que han estado desarrollando los últimos intendentes, con sus intervenciones al sector para limitar el tránsito. Esta es una solución que libera.

Permitamos que los autos puedan transitar e incluso detenerse en cualquier lugar del centro para ascenso y descenso de personas y cargas. Levantemos todas y cada una de las peatonales que hoy existen. Permitamos que accedan, además, el transporte y los servicios de seguridad, bomberos, salud y emergencias.

Casos de éxito

Hemos relevado más de 50 ciudades similares a Córdoba que lo hicieron, en distintos lugares del mundo, y tuvieron éxito, como es el caso de la famosa State Street en Chicago. La mayoría de los comerciantes y también los técnicos apoyan la iniciativa.

Por supuesto, es clave que desalojemos todo el centro de personas que viven en la calle, en forma precaria. Lejos de “darle de comer en la plaza San Martín”, como hacemos hoy, hay que trasladarlos a los lugares que están preparados para ese fin.

Hoy recorrer la peatonal a cierta hora de la tarde/noche, además de ser un incordio porque uno debe estacionar lejos, da miedo para muchas personas, que –en función de esa experiencia- prefieren no regresar.

¿Y los edificios históricos?

El patrimonio histórico no sufrirá. Porque allí las veredas serán más anchas y el paso, cuidado. Pero la regla será que el tránsito pueda fluir, igual que lo hace en Nueva Córdoba o en Güemes.

Y el turismo que privilegia el centro de la ciudad, ¿no se verá afectado por esta decisión? Todo lo contrario: hoy los turistas ven edificios viejos en una zona completamente deprimida e insegura. Si el centro recupera el flujo de vehículos y personas, el desarrollo de opciones de gastronomía, hoteles y comercios se activará para enriquecer nuestra oferta.

Decisión política

Sé que la peatonal genera nostalgia e identidad. Muchos la tuvimos –por años– como un lugar natural donde confluir. Pero si seguimos aferrados a esa foto del pasado, tratando de que vuelva con planteos teóricos e intervenciones públicas sin éxito, terminaremos por destruir el centro, sin remedio.

Para llevar adelante una disrupción como esta, hacen falta decisión política y valentía. Asegurémonos que el próximo intendente la tenga.

*Presidente de Civilitas