Crisis. Reino Unido: renunció un ministro clave y se refuerza la "rebelión" abierta contra Keir Starmer
Ante la vacante, Downing Street anunció el nombramiento de James Murray, anterior secretario principal del Tesoro, como el nuevo secretario de Salud.
Este jueves, los esfuerzos por desplazar al primer ministro, Keir Starmer, escalaron hasta convertirse en una rebelión abierta tras la renuncia de Wes Streeting, secretario de Salud y figura de peso dentro del ala derechista del Partido Laborista.
La salida de Streeting, considerada por la BBC como un "movimiento estratégico para disputar el liderazgo", se suma a la dimisión de otros cuatro secretarios de Estado ocurrida esta misma semana.
Un gabinete en llamas y un "vacío de visión"
En una durísima carta de renuncia, Streeting, de 43 años, expresó haber perdido la confianza en el primer ministro, señalando que, si bien Starmer mostró "sentido de Estado" al mantener al país fuera de la guerra en Irán, su gestión interna padece de una falta de rumbo.
“Donde necesitamos visión, tenemos un vacío. Donde necesitamos dirección, tenemos deriva”, sentenció el ahora exministro, sugiriendo que Starmer debería dar un paso al costado para permitir una renovación en el partido.
Ante la vacante, Downing Street anunció el nombramiento de James Murray, anterior secretario principal del Tesoro, como el nuevo secretario de Salud.
El acecho de los rivales: Rayner y Burnham al ruedo
La presión sobre Starmer no sólo proviene de las renuncias, sino de figuras que ya se posicionan para sucederlo. Angela Rayner, exviceprimera ministra, declaró estar lista para desempeñar su papel en una elección de liderazgo si Streeting desata la contienda.
Por otro lado, el carismático alcalde de Manchester, Andy Burnham, comenzó a pavimentar su camino de regreso al Parlamento, requisito indispensable para aspirar al cargo de primer ministro.
El diputado Josh Simons anunció que cederá su escaño para que Burnham pueda presentarse en una elección especial. Aunque el camino de Burnham no es sencillo, sus aliados lo promocionan como el "candidato de unidad" capaz de revertir la caída en las encuestas.
Un futuro incierto para el Laborismo
La crisis se profundizó tras los "desastrosos resultados" del Partido Laborista en las recientes elecciones locales y regionales, que dejaron en evidencia el descontento de los votantes ante una economía estancada y una alta inflación. Actualmente, más de 80 parlamentarios laboristas exigen la dimisión del premier o un calendario claro para su salida.
Mientras Starmer intenta minimizar el daño elogiando la gestión de Streeting y llamando a la unidad, el bloque oficialista parece estar moviéndose hacia un cambio inevitable antes de las elecciones generales previstas para 2029.




