Rebelión. Gran Bretaña: piden la renuncia del primer ministro tras una histórica derrota electoral
Diputados y gremios advierten por la "desaparición" del laborismo frente al avance de Nigel Farage y el Partido Verde en bastiones tradicionales.
El Reino Unido enfrenta un sismo político tras los resultados de las elecciones locales de este jueves, que dejaron al Partido Laborista en una situación de extrema fragilidad.
La contundente derrota en las urnas desató una rebelión interna inmediata contra el primer ministro, Sir Keir Starmer. Parlamentarios y líderes sindicales exigen su dimisión para evitar lo que califican como el "olvido" de la fuerza política.
A pesar de la presión, Starmer insistió este viernes por la mañana en que no abandonará su cargo, aunque se espera un discurso oficial durante el próximo fin de semana. El escenario muestra un quiebre en el bipartidismo tradicional que dominaba la escena británica entre laboristas y conservadores (Tories).
Seis diputados de peso, entre ellos Louise Haigh y Anneliese Midgley, lideran el pedido de renuncia antes de que se celebren los próximos comicios generales. En los pasillos de Downing Street, la atmósfera se describe como "febril", mientras sectores internos ya evalúan imponer como sucesor a Andy Burnham, el popular alcalde de Manchester.
El colapso del "Muro Rojo" y la pérdida de Gales
La jornada electoral dejó datos devastadores para el oficialismo en regiones que históricamente le fueron leales. El laborismo perdió el control en Gales y Escocia, además de sufrir derrotas significativas en el denominado "Muro Rojo".
Los puntos más críticos de la caída electoral incluyen:
- Pérdida en Gales: La baronesa Morgan de Ely no pudo retener su escaño en Ceredigion Penfro, siendo la primera líder galesa en ejercicio en perder una elección parlamentaria.
- Caída de bastiones: El partido perdió el control de Barnsley tras 50 años de hegemonía, además de Sunderland y el municipio de Tyne and Wear.
- Ataque interno: Tras su derrota, Morgan de Ely advirtió que el gobierno de Starmer necesita "cambiar de rumbo" de manera urgente.
El avance de la derecha populista y los Verdes
El gran ganador de la jornada fue el partido Reforma, liderado por el populista de derecha Nigel Farage. Esta fuerza logró capitalizar el descontento en zonas que anteriormente apoyaron el Brexit y se posicionó como el éxito de la elección. Farage ya adelantó que su objetivo es reemplazar a Starmer en Downing Street hacia mediados de este verano.
“Va a haber una rebelión en el bastión laborista contra el mandato de Starmer”, advirtió Farage al lanzar la campaña bajo el lema "Vota por la Reforma, ¡Fuera Starmer!". Su partido ya se convirtió en la fuerza mayoritaria en Tyne and Wear, desplazando al laborismo de sus bases históricas.
Por otro lado, el Partido Verde también consolidó un avance histórico al obtener su segunda alcaldía en Londres y arrebatar el control del ayuntamiento de Norwich. En Escocia, los Verdes lograron incluso superar al partido pro-independentista SNP en el antiguo escaño de la ex primera ministra Nicola Sturgeon en Glasgow.

