Incertidumbre. Reino Unido: renunciaron cuatro ministros y se profundiza la crisis en el gabinete de Keir Starmer
Ocurrió este martes tras el duro revés electoral del Partido Laborista, mientras el primer ministro descarta abandonar su cargo.
El primer ministro británico, Keir Starmer, enfrenta una profunda crisis política tras la dimisión de cuatro integrantes de su gobierno este martes. La salida masiva ocurre en medio de fuertes presiones internas luego de que el Partido Laborista perdiera cerca de 1.500 escaños en las recientes elecciones locales.
La salida más reciente fue la del ministro de Salud, Zubir Ahmed, cuya dimisión fue confirmada por la cadena Sky News. Horas antes, ya habían presentado su renuncia Jess Phillips, secretaria de Estado para la lucha contra la violencia de género; Miatta Fahnbulleh, ministra adjunta de Vivienda; y Alex Davies-Jones, responsable del área de Víctimas.
En sus cartas de despedida, los exfuncionarios lanzaron duras críticas al liderazgo actual. Phillips afirmó que "no puede seguir desempeñando sus funciones bajo el liderazgo actual" y señaló que la población ha perdido la confianza en el mandatario de manera irreversible.
Por su parte, Miatta Fahnbulleh exigió que Starmer establezca un calendario para su retirada. Sostuvo que el gobierno no cumplió con la visión y el ritmo de cambio que se prometió a los ciudadanos durante la campaña electoral.
El impacto de los resultados electorales
La inestabilidad del Ejecutivo es consecuencia directa del desempeño laborista en las elecciones municipales y regionales de la semana pasada. El oficialismo perdió el control de 40 consejos locales, cediendo incluso en bastiones que históricamente le pertenecieron.
Al menos 80 diputados laboristas, que representan casi una quinta parte del bloque parlamentario, solicitaron formalmente la renuncia de Starmer. Según las normas internas del partido, este número de firmas sería suficiente para activar un proceso de reemplazo del líder.
El diputado Karl Turner advirtió que la percepción pública de Starmer es "mucho peor" que la de sus antecesores. Aseguró que el malestar detectado en el electorado podría poner en riesgo la supervivencia misma del Partido Laborista.
La respuesta del primer ministro
A pesar de la presión, Starmer ratificó que no piensa dimitir y que su prioridad es mantenerse al frente del Ejecutivo. "El país espera que nos dediquemos a gobernar. Eso es lo que estoy haciendo", declaró al inicio de una tensa reunión de gabinete en Downing Street.
El mandatario cuenta con el respaldo de más de un centenar de diputados laboristas que firmaron una carta de apoyo este martes. En el documento, sostienen que, pese a los resultados adversos, no es el momento para iniciar una contienda por el liderazgo.
Como estrategia para recuperar la iniciativa, el gobierno prepara un ambicioso paquete legislativo. El mismo será presentado en los próximos días durante la Apertura Estatal del Parlamento por el rey Carlos III.
Consecuencias en los mercados
La incertidumbre política ya comenzó a reflejarse en el ámbito económico de Gran Bretaña. Los costos de endeudamiento del gobierno aumentaron en los mercados financieros debido a la preocupación de los inversores por la estabilidad del gabinete.
Aunque las elecciones generales no están previstas hasta el año 2029, el sistema político británico permite reemplazar al líder en cualquier momento del mandato. Esta normativa mantiene la expectativa sobre posibles nuevos movimientos dentro del oficialismo en las próximas horas.

