El Mundial en datos. Inglaterra y el dilema Harry Kane: el problema a resolver en semifinales

Argentina se enfrentará a un equipo que tiene variantes en ataque, y que genera mucho peligro cuando aparece Bellingham. Pero es Harry Kane la clave del mediocampo. Qué dicen los periodistas ingleses.

14 de julio de 2026 a las 02:07 p. m.
Inglaterra y el dilema Harry Kane: el problema a resolver en semifinales
Harry Kane y Jude Bellingham los goleadores de Inglaterra en el 3-2 ante México.

Durante mucho tiempo, enfrentarlos era prepararse para un partido previsible. Sabíamos que habría intensidad, ataques rápidos y muchos centros. Aquella identidad no desapareció, pero dejó de ser la única forma para explicar a la selección actual. Porque la Inglaterra que enfrentará a Argentina en semifinales es probablemente uno de los equipos tácticamente más complejos del Mundial y, en algunos aspectos, incluso más difícil de descifrar de España o Francia

El DT de Inglaterra, el alemán Thomas Tuchel, le ha cambiado el ADN y busca completar una transformación que el fútbol inglés venía desarrollando desde hace años a partir de la influencia de Guardiola y Klopp en la Premier League.

Los datos ayudan a entender este cambio. Por ejemplo, Inglaterra es el sexto equipo del Mundial en cantidad de pases, con 3.054, y fue además la selección que más tiempo pasó elaborando desde el fondo. El 34,7% de su posesión se produjo en fase de "construcción baja" (cerca de su propio arco).

La Fifa consideró que el sistema inglés merecía un informe específico y allí encontró a Harry Kane como el principal responsable de este cambio. En una nota en el sitio oficial, analizó el partido contra Croacia, donde el 25% de las recepciones del delantero se produjeron en... el tercio defensivo inglés.

El máximo goleador histórico de Inglaterra apareció más cerca de sus centrales que del área rival y obligó a los defensores croatas a enfrentarse a un problema para el que no tenían respuesta. Paulo Wanchope, integrante del Grupo de Estudios Técnicos de Fifa, reconoció que la situación lo sorprendió. "¿Debe saltar el central y perseguirlo hasta esa posición? Si no lo hace, ¿cómo controlamos a Kane?", se preguntó el costarricense.

La secuencia, según Fifa, está practicada. Declan Rice y Elliot Anderson abandonan el carril central y arrastran a los mediocampistas rivales; Anthony Gordon y el extremo del lado opuesto permanecen abiertos para fijar laterales; Jude Bellingham ocupa el espacio entre líneas y Kane retrocede hasta la posición de un mediocampista organizador.

El tema es que si un central rival lo sigue, entonces aparece espacio para Bellingham. Pero si nadie lo hace, Kane recibe y gira. Y si un mediocampista abandona su posición para presionarlo, Rice encuentra libertad para progresar. Más que una jugada, es un dilema táctico permanente.

Los datos muestran hasta qué punto ese movimiento se convirtió en el verdadero ADN de esta selección. Lo que activa Kane es que todos juegue en equipo.

Porque Inglaterra es el segundo equipo en desmarques para recibir, con 2.566 (apenas por detrás de España y por encima de Argentina, que registra 2.541). También ocupa el quinto lugar en rupturas completadas, con 738, cerca de España, Argentina y Francia. Y aparece cuarta en progresiones de balón (119), muy por encima de Argentina (101).

Se mueve en forma coordinada y ataca el espacio que aparece. Gordon a la espalda del lateral (atento Nahuel Molina), Bellingham llegando desde la segunda línea y Kane recibiendo entre mediocampistas y centrales. La pelota circula, pero el verdadero trabajo se hace sin ella.

Kane y Bellingham

Dentro de esa estructura de Tuchel, la relación entre Kane y Bellingham se convirtió en uno de las claves del torneo. Ambos marcaron seis goles cada uno, pero la estadística tiene otro significado cuando se observa cómo se producen esos goles.

El informe de Fifa explica que gran parte de las apariciones de Bellingham nacen del movimiento previo de Kane. Cuando el delantero baja a recibir, el mediocampista ataca el espacio liberado; cuando Kane organiza, Bellingham acelera hacia posiciones de peligro; y cuando el capitán inglés vuelve al área, el del Real Madrid se mete entre líneas.

Wanchope detectó esa coordinación e insistió en que lo más llamativo no era el retroceso de Kane sino la sincronización del resto del equipo para aprovecharlo. "Es evidente que lo han trabajado", explicó el costarricense.

Sin embargo, si existe un lugar donde Inglaterra sigue pareciéndose mucho a la de siempre es en el área rival. Los ingleses lideran el Mundial en cabezazos, con 24; encabezan también la tabla de goles dentro del área, con 13; y aparecen segundos en cantidad de centros, con 147, delante de España y Francia (Argentina está lejos).

Kane puede iniciar la jugada cerca del círculo central y terminarla con Bellingham atacando el primer palo para cabecear o empujarla, Gordon el segundo y el extremo opuesto cerrando hacia el área. O el mismo Kane cabeceando o rematando.

Eso ayuda a explicar otra estadística del equipo y es que Inglaterra está cuarta en goles, con 13, y cuarta también en goles esperados, con 12,23 xG. Pero solo ocho de esos tantos llegaron en lo que se denomina "juego abierto" (acciones ofensivas que ocurren mientras el partido se desarrolla normalmente; es decir, sin una una pelota detenida). En cambio, Francia convirtió 16 goles y 14 fueron en open play.

Es decir que Inglaterra produce mucho peligro dentro del área, genera muchas situaciones de remate y convierte una enorme cantidad de goles desde centros, segundas jugadas y acciones de pelota detenida.

Es ahí donde puede aparecer una de las principales preocupaciones de Scaloni, porque Argentina marca bien por el medio pero acepta, pero tiene problemas para defender centros y el 1-2 en la progresión por las bandas.

La presión inglesa también rompe algunos lugares comunes. Su PPDA (cuántos pases le permite dar al rival antes de intentar quitarle la pelota) de 12,4 la coloca prácticamente al mismo nivel que Argentina. Para lograr eso, los ingleses acumulan 1.388 presiones defensivas, apenas por detrás de la Scaloneta. Ambos están lejos de las selecciones que más lo hacen.

Y es que, como Scaloni, Tuchel racionaliza la presión (o lo intenta) para hacer que Inglaterra no busque correr permanentemente detrás de la pelota sino que elija los momentos para acelerar, recuperar y atacar.

Qué piensan en Inglaterra

La discusión periodística inglesa alrededor del equipo tiene varias aristas. John Murray, histórico relator de BBC Radio 5 Live, sostiene que si alguna vez Inglaterra necesitó la experiencia de John Stones es precisamente en este partido.

Phil McNulty, probablemente el periodista de fútbol más influyente de Inglaterra, coincide y considera imprescindible la presencia de Declan Rice incluso si no está al 100% físicamente.

Alex Howell, quien cubre a la selección de su país también en la BBC, insiste en que la toma de decisiones de Bukayo Saka constituye "un arma de elite" y que Inglaterra necesita recuperarlo para la semifinal. Y otros, como Neil Johnston, piden el ingreso de Morgan Rogers para sumar potencia y llegada al área. El debate deja entrever una preocupación concreta: Inglaterra siente que depende demasiado de Kane y Bellingham para convertir y busca desesperadamente un tercer foco ofensivo capaz de equilibrar las cargas.

La mirada inglesa sobre Argentina resulta igual de interesante. Chris Sutton, exdelantero del Chelsea, es el más contundente. "Inglaterra nunca volverá a tener una oportunidad mejor para ganar una semifinal de un Mundial que ésta", escribió.

Sutton considera que esta versión argentina está varios escalones por debajo de algunas de las grandes selecciones del pasado y también lejos del nivel de Francia y España. En su análisis del partido frente a Suiza sostiene que hasta la expulsión de Embolo, los helvéticos habían sido superiores, y que Argentina tuvo "mucha suerte".

También ve debilidades en los laterales y menciona las dificultades de Molina frente a Dan Ndoye y las posibilidades de que Gordon haga desastres en ese sector. Del otro lado, imagina un escenario similar para Saka o Madueke frente a Nicolás Tagliafico.

Sutton va todavía más lejos y plantea que Argentina sobrecarga el centro de la cancha y depende excesivamente de Messi para producir goles. Quizá simplifia demasiado a un equipo que es segundo en eel Mundial en el rankking de rupturas defensivas completadas (809); segunda también en recepciones entre líneas (691); y líder en goles esperados con 13,9 xG.

Como sea, los ingleses creen que el partido se decidirá alrededor de Messi y que Rice deberá cumplir un papel parecido al de Granit Xhaka durante varios pasajes de los cuartos.

"Messi sigue siendo peligroso, pero tiene 39 años y mientras Tuchel tenga un plan para impedir que encuentre espacios libres, Inglaterra tiene calidad suficiente para ganar", escribió Sutton, que pronosticó un 3-1 para su país.

Quizá allí aparezca la verdadera dimensión de esta semifinal. Inglaterra observa una Argentina vulnerable, demasiado dependiente de Messi y expuesta en los laterales, mientras que Argentina quizá espere a una Inglaterra sofisticada, con una capacidad extraordinaria para atacar el área.

Los números tampoco ayudan a resolver la discusión. Opta otorga un 52,9% de probabilidades de clasificación a Inglaterra y un 47,1% a Argentina. Los ingleses son segundos en desmarques para recibir y primeros en juego aéreo; Argentina lidera el torneo en goles, comparte con Francia el ranking de equipos más ofensivos y produce más rupturas y más recepciones entre líneas que cualquier europeo.