Córdoba. Casi la mitad de los docentes necesita otro empleo no relacionado a la educación para llega a fin de mes
Un relevamiento de UEPC alerta que la docencia dejó de ser un ingreso complementario para convertirse en el sostén principal de muchos hogares, aunque los salarios ya no cubren las necesidades básicas.
La realidad de los educadores cordobeses dejó de transcurrir exclusivamente dentro de las aulas para trasladarse a una compleja ingeniería de supervivencia financiera: casi la mitad de los docentes de Córdoba necesitan otro empleo no relacionado a la educación para llega a fin de mes.
Según los resultados de la segunda encuesta provincial sobre condiciones laborales, presentada por la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), el 45% de los docentes realiza actividades adicionales fuera del sistema educativo para intentar compensar la pérdida del poder adquisitivo.
Sostén de hogar y pluriempleo
El estudio, que relevó la situación de más de 1.100 trabajadores de 26 departamentos, derriba el mito de la docencia como un sueldo "extra" en la economía familiar. Actualmente, el 57% de los docentes representa el único o el principal ingreso de su familia.
Sin embargo, la suficiencia de ese salario está en crisis: el 71% de los encuestados afirma que los recursos de su hogar no alcanzan para cubrir los gastos mensuales, y un abrumador 96% percibe que su situación económica es igual o peor que hace un año.
A diferencia de épocas anteriores, la figura del "docente-taxi" —que saltaba de una escuela a otra— ha mermado, ya que el 91% se desempeña en solo una o dos instituciones.
No obstante, esta concentración no se traduce en estabilidad, sino en la necesidad de buscar trabajos no vinculados a la educación para subsistir.
La trampa del endeudamiento
El informe describe el endeudamiento como un "rasgo estructural" del presente docente. Los datos son alarmantes: el 78% de los maestros debió recurrir a préstamos, ayuda económica o el uso de ahorros para pagar gastos corrientes como alimentos y servicios.
Además, el 65% se vio obligado a interrumpir o refinanciar pagos en el último trimestre.
Esta vulnerabilidad se agudiza en los docentes más jóvenes, quienes enfrentan mayores niveles de deuda y fragmentación institucional, y en las mujeres (90% de la muestra), quienes asumen además una pesada carga de tareas de cuidado familiar.
Diferencias territoriales
La crisis adopta formas específicas según la zona.
En la Capital, la preocupación principal se centra en los alquileres y las cuotas de créditos, mientras que en el interior provincial el impacto más severo se siente en el acceso a alimentos, servicios públicos y medicamentos.
Desde la Secretaría de Educación de la UEPC, sostienen que esta precariedad afecta directamente las condiciones de enseñanza y aprendizaje.
El gremio advierte que, sin políticas salariales sostenidas y el cumplimiento del financiamiento educativo, el horizonte pedagógico de la provincia se encuentra en serio riesgo.




