100% artesanal. La pareja de argentinos que convirtió viejos casetes en libros para leer "scrolleando"
¿A dónde fueron a parar los casetes o cintas que dominaron la reproducción musical entre los años ’70 y ’90? Esas reliquias de otros tiempos quedaron escondidas en algún rincón de nuestras casas o directamente terminaron descartadas. Pero ahora surgió una muy buena idea para rescatarlos y darles otra utilidad, convirtiéndolos en libros.
La propuesta innovadora vino de la mano de una pareja de Villa Urquiza, en Buenos Aires: Diego Paladino (35) y Agustina Martino (34), quienes idearon “Bookcassette”, con mayoría de cuentos clásicos. Esas cintas se transforman en dispositivos que se leen scrolleando, vale decir usando el gesto mecánico que definió a la generación del walkman: el “giro” de una típica lapicera Bic.
Este invento unió a tres generaciones a través de la lectura analógica. Pero, ¿cómo surgió? Diego recuerda que la idea nació de “Lector del Tren”, un Instagram sobre libros con una comunidad llamada “personas en situación de lectura”.
El mismo Diego lanzó allí la pregunta: ¿cuánto leen los jóvenes por día? Y recibió muchísimos mensajes, lo que le permitió darse cuenta que los chicos leen mucho, pero casi exclusivamente en sus teléfonos celulares.
“Los jóvenes tienen un ejercicio de lectura mayor que antes. Capaz que no leen textos de ficción en un libro. O leen en Kindle. También leen libros en un PDF de 900 páginas y lo hacen scrolleándolo en el celular”, cuenta sobre la idea original que llevó al “Bookcassette”.
Como los creadores son de la generación millennial (nacidos entre 1981 y 1996) están acostumbrados al scrolleo y así nació la idea de hacer algo en papel. La clave estaba ahí: al no pasar páginas físicas, se pierde la noción del volumen del texto y se elimina la “fatiga mental” que a veces genera un libro de muchas páginas.
“Ese fue el disparador para crear un dispositivo que permitiera leer en papel, pero con ese movimiento continuo de desplazamiento al que hoy estamos acostumbrados”, expresa Agustina.
Reconversión de lo antiguo
Para armar un primer prototipo, Diego probó con una caja de cartón, pero luego se dio cuenta de que el cassette tenía todo lo que necesitaba: solo restaba abrirlo y ampliarlo. Así fue como le pidió a su suegra unos viejos casetes que iba a descartar y se puso a jugar: lo primero que armó fueron libros clásicos.
En ese momento ni pensaba en convertir su idea en un emprendimiento comercial. Pero luego subió un reel divertido a las redes sociales y se viralizó. Inmediatamente, despertó el interés de miles de personas que le preguntaban a dónde podían comprarlos.

Pero a la vez generó un fenómeno de economía circular. La pareja oriunda del conurbano bonaerense comenzó a recibir cassettes descartados por personas, bibliotecas, escuelas —muchos de ellos de antiguos cursos de inglés—, para darles una nueva vida. "Ahora, estamos en una pausa de recibir donaciones porque ya no sabemos dónde poner tantas cajas", bromeó Agustina.
Pero a la vez –recuerda Diego– se generó un fenómeno de economía circular. La pareja –oriunda del conurbano bonaerense– comenzó a recibir casetes descartados por personas, bibliotecas, escuelas, muchos de ellos de antiguos cursos de inglés, para darles una nueva vida.
“Ahora, estamos en una pausa de recibir donaciones porque ya no sabemos a dónde poner tantas cajas”, bromea Agustina. Diego agrega que gracias a la serie Stranger Things, hoy hay un revival que valoriza los formatos físicos como hace algunos años sucedió con los discos de vinilo.
“Al principio no lo tomamos como un emprendimiento, sino que después en charlas con amigos y familiares se generó un revuelo sobre cómo consumir cultura de una manera distinta”, expresa Diego.
Un puente generacional y sustentable
Desde la creación del primer “bookcassette” ya pasaron cuatro años. El producto final es un objeto de diseño que genera conversación en redes sociales. “Creo que el componente nostálgico tuvo mucho que ver”, asegura Diego.
Y afirma que actúa como un catalizador social: los adultos les explican a los niños qué era un cassette y cómo se rebobinaba, al tiempo que los más jóvenes se sienten atraídos por la estética vintage.
Este emprendimiento familiar que comenzó cuando Diego pegaba hojas A4 de forma manual, hoy ya se consolidó para llegar a vender más de 2.000 unidades en todo el país, incluida Córdoba.

“La idea es una pequeña parte. Por detrás está el packaging, los envíos, responder mensajes y pagar impuestos”, aclara Diego, y resalta el rol fundamental de Agustina en la gestión del negocio.
Los emprendedores cuentan que el proceso de fabricación está muy automatizado: los textos se diagraman en columnas, similares a las de un diario, y se imprimen en rollos de papel de hasta nueve metros de largo que se colocan dentro de las carcasas de los cassettes.
En el frente del dispositivo, un visor transparente permite seguir la lectura mientras se gira el mecanismo con una lapicera.
Qué obras se imprimen
El catálogo de los “bookcassettes” apuesta por la curaduría de textos clásicos de entre 15 y 20 páginas. Entre los títulos más pedidos se encuentran El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry; relatos de Edgar Allan Poe, como El gato negro; y obras clásicas de Franz Kafka como Ante la ley.
A pesar de que el invento es analógico, Diego cuenta que su funcionamiento remite a la experiencia de un Kindle, aunque sin pantallas ni baterías. Los precios rondan hoy entre los $ 48.000 a $ 50.000. Y no solo se venden como libros para leer, sino también como objetos de colección y decoración que invitan a retomar el hábito de la lectura desde un lugar lúdico.
“El bookcassette está en proceso de patentamiento. Es un invento argentino, aunque no lo pueda patentar como tal porque los materiales ya existen. Las personas lo compran, lo tienen en su biblioteca y llama la atención por su originalidad”, cierra la pareja creadora.
¿Qué es un casete?
El casete es un dispositivo en forma de una pequeña caja plástica que resguarda una cinta magnética enrollada entre dos bobinas, capaz de grabar y reproducir sonidos de manera analógica por sus dos lados, cara A y cara B.
Fue inventado por la empresa Philips en 1960 y dominó la industria musical durante años por su portabilidad y su capacidad de grabación de música.
¿Qué es un walkman?
El walkman es un reproductor de audio estéreo portátil creado por la firma Sony en 1979. Permitía a los usuarios escuchar música en cassette con unos audífonos mientras se caminaba o viajaba, y marcó el inicio de la música portátil y personal. En la era de los CD’s se creó el “discman”.
Datos útiles
Se puede averiguar más sobre el “bookcassette” en su página web (https://bookcassette.empretienda.com.ar/), en Instagram (Bookcasette) y en las redes sociales de “Lector del tren”.




