La Voz En Vivo. Celulares y niños: la propuesta para retrasar el acceso a redes sociales hasta los 16 años
Elena Griolli, referente de la organización Manos Libres, detalló en La Voz En Vivo los riesgos del uso temprano de smartphones y la necesidad de crear redes de contención entre familias
La organización Manos Libres, que trabaja desde hace dos años en Argentina, advierte sobre el impacto negativo del uso temprano de dispositivos móviles en la infancia.
Según datos actuales, la edad promedio en la que un niño recibe su primer smartphone es a los 9,6 años.
En una entrevista realizada con La Voz En Vivo, Elena Griolli explicó que el movimiento surge inspirado en iniciativas internacionales y estudios que vinculan la aparición del smartphone con el aumento de tasas de ansiedad, depresión y autolesiones en menores.
La propuesta de la organización se basa en lo que denominan "cuatro pilares" fundamentales para proteger el desarrollo de los niños y adolescentes. Estos lineamientos buscan establecer un marco de referencia para las familias frente a la presión social por el acceso a la tecnología.
Los pilares para un crecimiento saludable
El primer objetivo de la organización es dilatar el acceso al smartphone hasta por lo menos los 14 años.
Griolli sostiene que, aunque el teléfono es una herramienta poderosa para adultos, los niños aún no necesitan ese nivel de conectividad.
Como segundo punto, proponen posponer el acceso a las redes sociales hasta los 16 años. Esta medida busca proteger la salud emocional de los jóvenes ante entornos virtuales que consideran diseñados para ser adictivos mediante el uso de colores y sonidos.
Asimismo, promueven que en las escuelas no haya smartphones y que se fomente un juego más libre y sin tantos reglamentos. La intención es recuperar espacios de socialización real frente a la creciente virtualidad.
El impacto de las notificaciones en el aula
Durante la charla se destacaron cifras alarmantes sobre la distracción escolar: un estudiante recibe un promedio de 237 notificaciones por día en su dispositivo. Esta situación dificulta enormemente la tarea de los docentes en el aula.
"Los maestros no pueden más en las aulas; no pueden ser policías para pedir que guarden el teléfono mientras intentan enseñar", señaló Griolli. Además, advirtió que muchos chicos llegan a clases mal dormidos por el uso nocturno de las pantallas.
En este sentido, Manos Libres destaca la regulación implementada en Caba, donde se prohibió el uso de dispositivos en primaria y secundaria, tanto en clases como en recreos. Esta medida busca aliviar la presión sobre el personal educativo y mejorar la salud mental de los alumnos.
Acuerdos parentales y presión social
Uno de los mayores desafíos para los padres es el temor a que sus hijos queden excluidos socialmente por no tener un teléfono. Griolli compara la solución con el sistema de las vacunas: el compromiso debe ser colectivo para ser efectivo.
"Si armo red con los otros padres del grado o del club, esto se puede sostener en el tiempo", afirmó la referente. El objetivo es generar acuerdos que eviten que un niño sea el único de su grupo sin acceso al dispositivo.
La organización enfatiza que no se trata de prohibir por prohibir, sino de transitar un proceso de cambio cultural similar al que ocurrió con el uso de bolsas de plástico. La meta es que las familias no se sientan solas en esta decisión.
Riesgos del ciberbullying y apuestas online
La especialista advirtió sobre la sensibilidad de los menores en el entorno digital, donde un "meme" o un "sticker" puede generar un daño profundo y duradero. "Para los chicos, lo virtual es tan real como lo que pasa a su alrededor", explicó.
Griolli mencionó casos dolorosos de jóvenes que dejan de salir de sus hogares debido al daño emocional causado por ediciones de fotos o burlas virales. La prevención se vuelve fundamental para evitar situaciones de gravedad en la salud mental.
Otro tema de preocupación creciente son las apuestas online, que están afectando especialmente a los varones menores de edad. La organización insta a los adultos a estar alertas y no ser "cómplices" de estas prácticas prohibidas para menores de 18 años.
Hacia una ley nacional en Argentina
Actualmente, Manos Libres busca el impulso de una ley en Argentina que regule y organice el acceso de los menores a la tecnología. Consideran que un marco legal proporcionaría el respaldo necesario para las instituciones y las familias.
Mientras tanto, instan a los padres a tomar acción desde el hogar y la comunidad educativa. "Los chicos están alzando su voz y nos dicen: 'necesito que me ayudes porque solo con esto no me puedo regular'", concluyó Griolli.





