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Agro

Del fútbol a la parrilla. El furor por el Mundial aumentó la demanda de carne cordobesa en EE.UU.

La mayor presencia de turistas argentinos y el crecimiento de las exportaciones fortalecen el negocio de los cortes premium. Un frigorífico de Córdoba aumentó casi 20% las ventas en los últimos tres meses.

01 de julio de 2026, 10:50
El furor por el Mundial aumentó la demanda de carne cordobesa en EE.UU.
CORTE PREMIUM. Un bife ancho como los que se venden en el mercado estadounidense.

El Mundial de fútbol que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México no sólo moviliza multitudes detrás de la selección argentina.

También se transformó en una vidriera para otro símbolo nacional: la carne vacuna. En ciudades como Miami, donde en la previa del partido del seleccionado nacional frente a Cabo Verde se espera la presencia de más de 50 mil compatriotas, las parrillas y los restaurantes viven días de alta demanda de cortes premium argentinos.

Ese fenómeno turístico coincide con un momento de fuerte crecimiento de las exportaciones hacia Estados Unidos, un mercado que hoy se ha convertido en el segundo destino para el alimento argentino, luego de China.

El segmento comercial de los cortes de alta calidad ha crecido fuerte en los últimos meses.

Según indicó Mariano Grimaldi, titular del frigorífico Logros de Río Segundo, durante el último trimestre las exportaciones hacia Estados Unidos crecieron entre un 15% y un 20%, impulsadas principalmente por la demanda de restaurantes, hoteles y steakhouses que buscan diferenciarse con carne argentina.

La oferta incluye algunos de los cortes más valorados por el consumidor norteamericano y por el público argentino que reside o visita ese país: picaña y tapita de cuadril, bife ancho, bife angosto, lomo, cuadril, corazón de cuadril, peceto, entraña y el denominado "flat iron" (la punta de paleta).

Para Grimaldi, esos productos representan mucho más que un negocio comercial. Funcionan como una carta de presentación de la calidad de la carne producida en Córdoba frente a una oferta estadounidense basada mayoritariamente en animales terminados a corral.

"Son cortes que compiten con los valores que obtiene la carne argentina en Europa y permiten mostrar la calidad diferencial de nuestros novillos", sostiene el empresario.

Una apuesta que comenzó hace seis años

La presencia de Logros en Estados Unidos no es reciente. El frigorífico fue pionero entre las plantas del interior del país en ingresar a ese mercado luego de su reapertura.

El 6 de diciembre de 2019 realizó un embarque histórico de cinco toneladas de carne premium desde el aeropuerto Ambrosio Taravella de Córdoba con destino a Miami. Aquel envío, integrado por bife ancho, bife angosto y entraña, marcó el regreso de la carne argentina a un mercado que había permanecido cerrado durante casi dos décadas.

CORDOBESA A ESTADOS UNIDOS. Los cortes enfriados del frigorífico Logros enviados a Miami.
CORDOBESA A ESTADOS UNIDOS. Los cortes enfriados del frigorífico Logros enviados a Miami. (La Voz/Archivo)

Desde entonces, la empresa logró consolidarse como proveedora habitual de cadenas gastronómicas y hoteles de lujo, con embarques periódicos de cortes enfriados de alto valor agregado.

Ese segmento constituye hoy uno de los principales motores del crecimiento de las exportaciones argentinas hacia ese destino.

Un mercado que acelera

Los números de operaciones confirman esa tendencia.

En mayo, el precio promedio de la carne vacuna enfriada exportada a Estados Unidos superó los U$S 16.060 por tonelada, con una mejora mensual del 6,7%.

Sin embargo, el negocio estadounidense va mucho más allá de los restaurantes.

Grimaldi explica que una parte sustancial de las exportaciones responde a una necesidad estructural de la propia industria norteamericana. La producción local de carne presenta elevados niveles de grasa, por lo que los frigoríficos estadounidenses necesitan importar bloques de carne magra para elaborar hamburguesas y carne picada con las proporciones adecuadas.

En el caso de la carne congelada, el valor rondó los U$S 7.800 por tonelada, un 2,6% más que en abril.

De acuerdo con datos del Consorcio de Exportadores ABC, entre enero y mayo Argentina exportó 271.400 toneladas de carne vacuna refrigerada y congelada por un valor cercano a U$S 1.833 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 8% en volumen y del 44,7% en facturación.

Estados Unidos fue el mercado que mostró la expansión más significativa.

Durante los primeros cinco meses del año, las ventas alcanzaron 42 mil toneladas, frente a las 17.100 toneladas registradas en igual período de 2025. El aumento fue del 145% en volumen.

En términos de facturación, el crecimiento fue todavía mayor: las exportaciones sumaron U$S 355 millones, frente a los 117 millones del año anterior, lo que representa un incremento del 203%.

Solo en mayo se embarcaron unas 11 mil toneladas, prácticamente el mismo volumen que Argentina había exportado a ese destino durante los primeros ocho meses de 2025.

Con esos números, Estados Unidos se consolidó como el segundo destino más importante para la carne vacuna argentina, únicamente detrás de China, que continúa concentrando cerca del 60% de los envíos.

Buena parte de esa expansión responde a la ampliación del contingente libre de aranceles, que pasó a 100 mil toneladas anuales, distribuidas en cuatro trimestres de 20 mil toneladas cada uno.

Bustos y Beltrán es el otro frigorífico de la provincia que vende carne a Estados Unidos. Por el momento, solo lo hace con pulpas magras, cuyos envíos crecieron en los últimos meses; mientras que ya ha comenzado a desarrollar la demanda estadounidense de cortes premium.

Con la planta de faena ubicada en Juárez Celman, el frigorífico comenzó a exportar regularmente carne vacuna a Estados Unidos desde principios de 2023, tras haber sido asignado con cupos oficiales para ese mercado.

Competitividad, el desafío pendiente

Más allá del buen buen momento que atraviesan las cifras argentinas de exportaciones de carne vacuna, Grimaldi evita el triunfalismo.

El empresario reconoce que la demanda internacional continúa firme, pero advierte que la industria frigorífica enfrenta un escenario complejo debido a la escasez de hacienda y al incremento de los costos internos.

"La industria atraviesa un momento complicado. Ya son seis o siete las plantas en el país que dejaron de operar", señala.

En ese contexto, sostiene que la única alternativa pasa por ganar competitividad y encontrar un equilibrio entre costos, disponibilidad de materia prima y mercados de destino.

Para el frigorífico cordobés, la estrategia seguirá diversificando la oferta. Por un lado, profundizar la provisión de carne magra para la industria estadounidense, un segmento con demanda sostenida.

Por otro, continuar abasteciendo el nicho de cortes premium que, más allá al calor del Mundial, del creciente interés por el fútbol y de la fuerte identidad gastronómica argentina, tienen en Estados Unidos un mercado de alta proyecciòn de crecimiento.