Ganadería. Córdoba exportará embriones brangus a Filipinas y abre un nuevo mercado para la genética argentina

El acuerdo impulsado por el Irac permitirá transferir genética bovina de alto valor a uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento ganadero en Asia. El proyecto involucra a cabañas cordobesas de elite y combina biotecnología, capacitación y comercio exterior.

12 de junio de 2026 a las 08:28 a. m.
Córdoba exportará embriones brangus a Filipinas y abre un nuevo mercado para la genética argentina
GENÉTICA. El biotipo Brangus es el elegido para mejorar la producción de carne en Filipinas.

El paraje Pozo del Tigre, en el norte de la provincia de Córdoba, se ha convertido en el epicentro de una revolución ganadera que trasciende las fronteras continentales.

Allí, en la sede del Instituto de Reproducción Animal Córdoba (Irac Biogen), se gesta un proyecto ambicioso: la exportación de genética de alta calidad para transformar los rodeos de Filipinas.

Bajo la dirección del médico veterinario Humberto Tríbulo, el instituto ha logrado abrir un mercado complejo y lejano, posicionando a la Argentina no solo como proveedora de carne, sino como una potencia tecnológica capaz de "sembrar" calidad en destinos exóticos.

El origen de una casualidad estratégica

La génesis de este acuerdo parece sacada de un guion de serendipia empresarial. Hace aproximadamente un año, Humberto Tríbulo se encontraba leyendo las páginas de La Voz cuando una noticia captó su atención: la apertura de la exportación de carne vacuna argentina hacia el mercado filipino.

REFERENTES. Humberto Tríbulo, director del Instituto de Reproducción Animal de Córdoba (Irac).
REFERENTES. Humberto Tríbulo, director del Instituto de Reproducción Animal de Córdoba (Irac). (Gentileza Irac.)

Lo que para muchos era un dato comercial más, para el director del Irac fue el disparador de una idea: si la carne argentina estaba entrando con éxito, ¿por qué no enviar la "fábrica" de esa carne a través de la genética?

Movido por esa inquietud, Tríbulo activó sus redes de contacto. Recordó que conocía de manera casual y familiar al embajador argentino en Filipinas, Ricardo Bocalandro.

En el primer contacto le planteó la posibilidad de introducir animales y genética argentina en el archipiélago.

La respuesta fue inmediata. Gracias a la diferencia horaria, el embajador contestó el mismo día, mostrando un entusiasmo que daría inicio a un intenso intercambio de gestiones diplomáticas y técnicas.

El socio clave: la red global del Irac

Uno de los factores que facilitó la viabilidad del proyecto fue el hallazgo de un socio local en Filipinas con ADN cordobés.

El propio embajador Bocalandro le mencionó a Tríbulo la existencia de un veterinario en el país asiático que trabajaba activamente en ganadería y hablaba un perfecto español.

Para sorpresa del director del Irac, se trataba de Alfonso Serrano, un veterinario colombiano y exalumno de la maestría en reproducción animal dictada por el instituto en Córdoba.

Serrano, quien reside en Filipinas desde hace 12 años tras un proyecto fallido con genética colombiana, se ha convertido en el nexo fundamental.

DONANTES. Reproductores de la cabaña El Porvenir, de Walter Orodá de Quilino, en las instalaciones del Irac, en Pozo del Tigre.
DONANTES. Reproductores de la cabaña El Porvenir, de Walter Orodá de Quilino, en las instalaciones del Irac, en Pozo del Tigre. (Gentileza Irac.)

Al haberse formado bajo los estándares del Irac, Serrano conoce a la perfección las metodologías de trabajo, lo que garantiza que la transferencia de embriones en destino se realice con la misma rigurosidad que en los laboratorios de Pozo del Tigre.

Él será el encargado de seleccionar las vacas receptoras en las islas para asegurar que la inversión argentina prospere en suelo asiático.

Filipinas: un desafío tropical entre el norte y el aur

Filipinas se presenta como un mercado con un potencial enorme pero con desafíos ambientales significativos. Se trata de una ganadería que Tríbulo describe como mayormente "acebusada", compuesta por animales resistentes, pero con deficiencias en la calidad de la carne.

La geografía del archipiélago marca dos escenarios distintos para el proyecto. En la isla sur (Mindanao), la más grande y de características profundamente tropicales (calor extremo y mucha humedad), es donde se establecerá el primer núcleo genético brangus en campos de la empresa Montes Claros.

La empresa es un gigante de la alimentación local que ya produce cerdos y aves, y que ahora busca dar el salto cualitativo en bovinos.

DONANTES. Reproductores de la cabaña La Sultana, de la familia Groppo de Bell Ville, en las instalaciones del Irac, en Pozo del Tigre.
DONANTES. Reproductores de la cabaña La Sultana, de la familia Groppo de Bell Ville, en las instalaciones del Irac, en Pozo del Tigre. (Gentileza Irac.)

Por otro lado, en la isla norte, el equipo del Irac tiene planeada una gira a mediados de junio para visitar cinco establecimientos grandes y cerrar nuevos acuerdos con empresas interesadas en mejorar sus rodeos.

Ciencia aplicada: protocolo de embriones “en vivo”

Uno de los hitos más importantes de este convenio es el protocolo sanitario firmado entre el Senasa y las autoridades sanitarias filipinas, un proceso que demandó más de un año de negociaciones.

Debido a que Argentina es un país con estatus de "libre de aftosa con vacunación", las exigencias fueron estrictas para evitar cualquier riesgo de contaminación.

El acuerdo especifica que la exportación consiste exclusivamente en embriones producidos “en vivo”. A diferencia de los embriones producidos in vitro, que son más lábiles y se cultivan en laboratorio, los embriones producidos in vivo (dentro de la propia vaca) ofrecen mayores garantías sanitarias.

El proceso incluye un lavado especializado con una enzima proteolítica que, según los estándares de la Sociedad Internacional de Transferencia de Embriones (IETS), desprende cualquier virus o bacteria de la membrana, garantizando que el virus de la aftosa no se transmita a través del embrión.

Brangus: la raza elegida para conquistar el Trópico

La elección de la raza brangus no fue caprichosa. Mientras que razas británicas como el angus no lograrían adaptarse a las condiciones de "trópico bajo" de Filipinas, el brangus ofrece el equilibrio perfecto: la resistencia y rusticidad del cebú con la calidad carnicera del angus.

El objetivo es llevar un tipo de brangus específico para el trópico: de pelo corto y piel suelta, que mantenga el estándar genético 3/8, pero sea capaz de "bancarse" la humedad y el calor sin perder la calidad de carne que distingue a la Argentina a nivel mundial.

DONANTES. Reproductores de la cabaña Pozo de la Carreta, Gilotaux Agropecuaria de Rayo Cortado, en las instalaciones del Irac, en Pozo del Tigre.
DONANTES. Reproductores de la cabaña Pozo de la Carreta, Gilotaux Agropecuaria de Rayo Cortado, en las instalaciones del Irac, en Pozo del Tigre. (Gentileza Irac)

"El que viene acá y se come un bife de chorizo no se olvida más", afirma Tríbulo, subrayando que la carne es la mejor carta de presentación para vender la genética que la produce.

El aporte de las cabañas líderes de Córdoba

Para asegurar el éxito del primer núcleo genético –que aportarán los primeros 200 embriones para ser transferidos en septiembre en el país asiático–, el Irac convocó a tres cabañas cordobesas de elite.

Todos los establecimientos cuentan con premios nacionales e internacionales y una trayectoria probada en la raza brangus. Participan de este acuerdo: El Porvenir, de Walter Orodá, ubicada en Quilino; La Sultana, de la familia Groppo, en Bell Ville; y Pozo de la Carreta, de la empresa Gilotaux Agropecuaria, en Tulumba.

Cada una de estas cabañas ha aportado seis vacas donantes seleccionadas por sus características fenotípicas ideales para el clima filipino.

Estos animales ya se encuentran en el centro del Irac en Pozo del Tigre, cumpliendo una cuarentena de 30 días exigida por el certificado internacional antes de comenzar con la producción de los embriones.

Los machos (toros), por su parte, son seleccionados de centros de inseminación controlados por el Senasa, buscando las combinaciones genéticas que mejor se adapten al objetivo de calidad y resistencia, asegura Tríbulo.

Jornada en Pozo del Tigre y crecimiento del sector

Recientemente, se realizó una jornada en la sede del Irac para presentar formalmente los animales que participarán de esta primera etapa.

Contó con la participación de los representantes de las cabañas cordobesas y, de manera virtual por Zoom, del viceembajador argentino en Filipinas, Leandro Waisman, quien brindó detalles sobre las condiciones de negocio en el destino asiático.

Este convenio se da en un contexto de crecimiento sostenido de las exportaciones de embriones.

Aunque históricamente el Irac ha exportado a países vecinos como Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, esta operación marca el desembarco formal en el mercado asiático.

Según Tríbulo, la demanda mundial de carne está impulsando el valor de los embriones, que en categorías "top" (hijos de grandes campeones) pueden alcanzar valores de entre U$S 700 y U$S 1.000, o incluso superar los U$S 1.500 en combinaciones excepcionales.

Capacitación: el corazón del Irac en el mundo

El acuerdo con Filipinas no se limita a la venta de biotecnología; incluye un componente vital de capacitación técnica. El know how del Irac reside en su capacidad docente, mantiene un convenio de la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad Nacional de Villa María en el dictado de posgrados, maestrías y especialidades en reproducción animal.

El Irac posee una red de filiales en toda América latina, lideradas por exalumnos que replican su modelo de excelencia en: Guadalajara (México), Guayaquil (Ecuador), San José (Costa Rica), Ciudad de Panamá (Panamá), Asunción (Paraguay) y Guatemala.

Esta estructura permite que alumnos de todo el continente asistan a las residencias en Pozo del Tigre para realizar prácticas intensivas en congelación de semen, transferencia embrionaria y nuevas biotecnologías. El plan con Filipinas incluye que técnicos filipinos vengan a Córdoba o que expertos del Irac viajen al archipiélago para formar a los profesionales locales.

La misión comercial que partirá el 15 de junio hacia Manila buscará consolidar los contratos con Montes Claros y otras cinco firmas, Tríbulo ya visualiza la posibilidad de replicar este modelo en otros mercados emergentes.

Recientemente, el instituto ha recibido interés de delegaciones de Kazajistán, que buscan genética argentina para climas fríos (en este caso, razas como angus o hereford).

El puntapié inicial del brangus cordobés en Filipinas servirá como un “modelo extrapolable” para demostrar que la genética argentina puede adaptarse a cualquier desafío climático y geográfico.