La Voz En Vivo. Jury a fiscales por el caso Dalmasso: el abogado de Miralles cuestionó la legalidad de la acusación
En diálogo con La Voz En Vivo, Emilio Andruet, sostuvo que el proceso debe ser encabezado por el Fiscal General y defendió la labor de su cliente.
El Jury de enjuiciamiento contra los fiscales que intervinieron en la causa por el crimen de Nora Dalmasso comenzó con una fuerte controversia técnica. Emilio Andruet, abogado defensor de Daniel Miralles, ratificó su postura de que la acusación debe ser ejercida personalmente por el Fiscal General de la Provincia.
En diálogo con La Voz En Vivo, el letrado explicó que el planteo de nulidad realizado al inicio de la audiencia se basa en que la Constitución establece que la representación del Ministerio Público es una "actuación personalísima".
Andruet criticó que la facultad de acusar fuera delegada en la fiscal adjunta Bettina Croppi sin una fundamentación debida. Según el abogado, el argumento de "razones de servicio" por la reciente asunción del Fiscal General el 1 de abril no justifica su ausencia en el proceso.
Impugnación y reserva federal
Pese a que el jurado, integrado también por legisladores, rechazó por unanimidad el planteo de la defensa, Andruet confirmó que mantendrá su reclamo en instancias superiores. "Hemos dejado hecha la reserva de recurso federal que eventualmente recurriremos ante la Corte Suprema", afirmó.
El defensor insistió en que la ley de Jury solo prevé la delegación por imposibilidad, ausencia o recusación, condiciones que, a su criterio, no se cumplen en este caso. Para el letrado, no existe "más servicio que estar en el Jury" para la máxima autoridad judicial.
Andruet también se refirió al desempeño de Miralles durante el año y cuatro meses que estuvo al frente de la investigación, antes de ser recusado por la defensa.
La polémica por el rastro de ADN
Uno de los puntos centrales del Jury es la omisión de la pista sobre el trabajador de parqué, Bársola, cuyo ADN fue hallado en la escena. Andruet defendió que en los inicios de la causa, bajo el mando del fiscal Di Santo, no había "ninguna línea de sospecha" específica contra él.
El abogado explicó que cuando Miralles tomó la causa, se centró en la prueba objetiva del ADN de Macarrón y testimonios que hacían "probable" que el viudo hubiera volado desde Uruguay. Según Andruet, un fiscal trabaja con "probabilidades" para dar garantías al imputado.
Respecto al hallazgo del rastro de Bársola años después, el abogado minimizó su impacto inicial calificándolo como un posible "ADN de transferencia". Argumentó que el trabajador estuvo en la casa y pudo haber tocado la bata en el baño.
Críticas a los tiempos de la Justicia
Andruet deslindó de responsabilidad a su defendido por la prescripción de la causa. Señaló que el retraso fatal ocurrió en la Cámara Primera del Crimen de Río Cuarto, que tardó más de un año y medio en abrir la causa a prueba tras la elevación de 2019.
"Si la cámara hubiera hecho el juicio en el 2020 no llegamos a la prescripción", enfatizó el letrado durante la entrevista. Además, recordó que ningún fiscal de cámara solicitó una investigación suplementaria o un ADN para Bársola en ese periodo.
Sobre el cierre, Andruet reiteró que Miralles "hizo lo que legalmente debía hacer" con los elementos disponibles en su momento. Atribuyó las críticas actuales a una visión retrospectiva que no coincide con la realidad del expediente en aquel entonces.
El proceso de Jury continuará evaluando el desempeño de los tres fiscales acusados de negligencia grave en un crimen que, tras 20 años, sigue sin culpables. La familia de la víctima, por su parte, sostiene que la investigación fue "prejuiciosa" hacia ellos.




