Horror en Mendoza. Condenaron a prisión perpetua al hombre que confesó que abusó y mató a su beba de dos meses
Gustavo Ariel Olguín Ormeño admitió su culpabilidad en un juicio abreviado por el asesinato de la pequeña Emma ocurrido en agosto de 2023.
El Tribunal Penal Colegiado N° 2 de Mendoza condenó este martes a la pena máxima a Gustavo Ariel Olguín Ormeño, de 29 años, por el asesinato y abuso de su hija de apenas dos meses. La sentencia se produjo luego de que el acusado, quien se desempeñaba como camillero en un hospital, confesara los hechos para evitar un juicio por jurados.
El caso, que generó una fuerte conmoción en la localidad de Las Heras, concluyó legalmente con la aceptación de los cargos por parte del progenitor. La fiscal de Homicidios, Andrea Lazo, y la defensora oficial, Cecilia Pedrazzoli, alcanzaron el acuerdo que derivó en la condena definitiva, según informó Los Andes.
Un juicio abreviado para evitar el jurado popular
Olguín Ormeño optó por la instancia del juicio abreviado, reconociendo su responsabilidad penal en los delitos imputados. De esta manera, el tribunal lo encontró culpable de una serie de cargos agravados por el vínculo familiar.
La calificación legal impuesta por la Justicia mendocina fue la siguiente:
- Homicidio doblemente agravado por el vínculo.
- Comisión con alevosía en concurso ideal.
- Abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo en concurso real.
Según fuentes judiciales, el acuerdo permitió cerrar la etapa procesal antes del inicio del debate con jurados populares que estaba previsto para el próximo mes.
La reconstrucción de una madrugada trágica
El hecho que originó la investigación ocurrió durante la madrugada del 14 de agosto de 2023 en una vivienda del barrio Infanta, en Las Heras. Cerca de la 1 de la mañana, la madre de la beba llamó al 911 alertando que su hija tenía serias dificultades para respirar.
Al arribar al lugar, el personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) encontró a la pequeña con signos vitales muy débiles y una palidez extrema. Tras realizar maniobras de reanimación para estabilizarla, fue trasladada de urgencia al hospital pediátrico Humberto Notti.
A pesar del esfuerzo de los profesionales de la salud, la beba falleció 48 horas después de su ingreso debido a la gravedad de las lesiones internas. El personal médico sospechó desde un principio de un caso de maltrato infantil al detectar marcas visibles y una hemorragia cerebral.
Los informes médicos y la situación de la madre
El informe del Cuerpo Médico Forense (CMF) resultó determinante para la acusación, revelando que la causa de muerte fue un “zamarreo” sufrido el día del hecho. Los peritos detallaron que la menor presentaba múltiples hematomas en el tórax, abdomen, brazos y piernas.
De acuerdo con las pericias, se constataron los siguientes detalles técnicos:
- Lesiones compatibles con abuso sexual anal y vaginal.
- Hematomas lineales que podrían haber sido provocados por un elemento similar a una varilla.
- Cuadro grave de deshidratación al momento del ingreso hospitalario.
- Ausencia de lesiones de “vieja data”, lo que indicó que el ataque fue reciente.
Inicialmente, la madre de la niña, de 26 años, también estuvo bajo investigación y fue detenida. Sin embargo, fue sobreseída por un tribunal de jueces en junio del año pasado tras comprobarse que no se encontraba en el domicilio al momento del ataque.

La mujer había declarado que dejó a la beba al cuidado de Olguín para asistir a una consulta odontológica de urgencia en el Hospital Central. La investigación confirmó su versión, señalando que la madre siempre se mostró preocupada por la salud de su hija.



