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Sucesos

Inseguridad. Picadas ilegales: “la Banda de los Viernes” acorrala y atemoriza a vecinos del nordeste de Córdoba capital

Cientos de jóvenes en motos corren carreras por avenidas, hacen ruidos de madrugada, andan por veredas y atemorizan a frentistas. Hay reclamos por robos. La Policía aparece, los motoqueros se van pero vuelven. Hay temor por una tragedia.

21 de julio de 2026, 17:17
Picadas ilegales: “la Banda de los Viernes” acorrala y atemoriza a vecinos del nordeste de Córdoba capital
Picadas en barrio Yofre Norte: vecinos del sector denuncian que hay 330 motocicletas corriendo carreras. (La Voz).

“Desde el 8 de mayo, no hubo un solo viernes en que se pudiera dormir. Estamos en barrio Yofre Norte, en Córdoba capital. Acá se corren picadas clandestinas en moto. Van a matar a alguien, o va a morir uno, porque el descontrol que se genera y las velocidades a las que corren son inauditos”.

“Los denunciamos, pero nadie hace nada”.

“Cuando los patrulleros intervienen, los tipos de ‘la Banda de los Viernes’ se les ríen en la cara. Los policías se van. Ellos se quedan”.

Las descripciones pertenecen a un grupo de 15 vecinos. Hablan con temor. Y también con hartazgo.

“Las picadas empiezan a la madrugada, por lo general a la 1.30 de los viernes. Y se extienden hasta después de las 4. Dentro de las viviendas, las paredes tiemblan. Nadie puede descansar. Afuera se oyen gritos, peleas, insultos. También hay corridas y robos”, dice uno de ellos que, como los demás, pide estricta reserva de su identidad.

Lo dicho: hablan con temor. “Son dueños de la calle y no los para nadie. Si les decís algo, te voltean la puerta a patadas”, especulan.

La mayoría de estos vecinos reside desde hace más de 30 años en la zona próxima a la intersección de avenida Las Malvinas y calle Adolfo Alsina. “Ya no sabemos a quién recurrir”, se quejan.

El último viernes, los habitantes de la zona contabilizaron más de 300 motos. (La Voz)
El último viernes, los habitantes de la zona contabilizaron más de 300 motos. (La Voz) (La Voz.)

En un mensaje reciente con la Policía, les respondieron lo siguiente: “Comprendemos su descontento, estimado vecino. Le comentamos que la Policía en conjunto con la Municipalidad se encuentra trabajando para realizar los operativos correspondientes. A su vez, le informamos que, si usted lo desea, puede presentar el material fílmico que posee en la Unidad Judicial”.

El viernes siguiente a ese intercambio, volvieron a picar. El otro viernes, también corrieron. “No cambió nada y ahora me tienen identificado”, se preocupa una vecina.

El comienzo de “la Banda de los Viernes”

Todo comenzó con las primeras picadas en la madrugada del 8 de mayo, según relató el grupo de vecinos y, desde entonces, no falló un solo viernes.

Las motos toman las calles de este sector en la franja nordeste de Córdoba capital, invariablemente entre la 1.30 y las 4.30 de la madrugada.

Dentro de las viviendas, comienza el sonido ensordecedor de las detonaciones de escapes libres y las aceleradas. También se oyen gritos.

Picadas en barrio Yofre Norte: vecinos del sector están preocupados por la invasión de motociclistas durante las madrugadas de los viernes. (La Voz)
Picadas en barrio Yofre Norte: vecinos del sector están preocupados por la invasión de motociclistas durante las madrugadas de los viernes. (La Voz) (La Voz.)

La evolución del grupo fue abrumadora. Según el registro documentado por los frentistas –en videos que ya fueron presentados a la Policía–, el primer viernes se contabilizaron unas 55 motocicletas.

A la semana siguiente, pasaron a ser 80. “Con el transcurrir de las semanas, la cifra escaló a más de 130. En la última convocatoria, hubo un enjambre de 330 motos marchando en manada, ocupando más de dos cuadras enteras de punta a punta”, comentaron los vecinos.

En el barrio se sabe por dónde se desplazan: “Las motos vienen rugiendo desde bulevar Bulnes y avenida Las Malvinas, avanzan sobre la calle Adolfo Alsina –arteria principal y vía obligada de ingreso al sector– y se expanden por Capdevila y Rancagua”, explicaron.

Y siguen: “Hacen paradas estratégicas frente a las estaciones de servicio, donde se concentran para hacer sonar los motores y exhibirse antes de replegarse hacia Altolaguirre y recorrer el corazón de Yofre Norte”.

El grupo de denunciantes dice que “buscan dominar la zona”. “Transitan ocupando ambas veredas, rebasan a los automóviles por izquierda y derecha de forma simultánea y realizan destrezas a altísima velocidad”, comentan.

Frentistas aseguran que, a pesar de la intervención de la Policía, las carreras continúan. (La Voz)
Frentistas aseguran que, a pesar de la intervención de la Policía, las carreras continúan. (La Voz) (La Voz.)

Las picadas tienen su epicentro en avenida Patria, entre bulevar Bulnes y Avenida del Trabajo, según el registro que llevan los frentistas.

Justo es en la zona de los extalleres ferroviarios y de las instalaciones del Hospital de Pronta Atención Comipaz donde las motos más corren, siempre según el registro vecinal.

Preocupación vecinal

Para las familias del sector, habitar el barrio durante las madrugadas de los viernes se transformó en un calvario.

“Dentro de las viviendas, no te imaginás lo que se vive. Los vidrios vibran como si pasara un avión por encima del techo”, relata una vecina con angustia.

Muchos de los frentistas trabajan los sábados por la mañana. “El entorno residencial se degradó. Hay un riesgo inminente de una tragedia, ya sea que le pase a algún tercero o a alguno de ellos. No dejan dormir y va a suceder un hecho trágico”, señalan.

Las picadas se registran a lo largo de barrio Yofre Norte y alrededores. (La Voz).
Las picadas se registran a lo largo de barrio Yofre Norte y alrededores. (La Voz). (La Voz.)

Según los frentistas, los motociclistas cruzan avenidas con semáforos en rojo a más de 100 kilómetros.

A la contaminación sonora y al peligro vial se les suma el hartazgo. “En la plaza central de barrio Yofre Norte, suelen estar las unidades de Ojos en Alerta y los patrulleros, que suelen hacer base allí. Cuando la caravana irrumpe en la zona, la respuesta es nula”, reclaman.

Según sostienen, las patrullas apenas encienden las balizas o activan la sirena. “Lo único que provocan es la burla de los motociclistas”, advierten.

Robos y peleas

Si bien el temor primordial de la comunidad es que ocurra una fatalidad, o que un vecino sea embestido al salir de su casa, la inseguridad y los delitos satélites vinculados a la marea de motociclistas agravan drásticamente el escenario.

“Hay un incremento de peleas callejeras, corridas e insultos. Pero nos colmó la paciencia el accionar delictivo sobre los comercios de la zona o los transeúntes”, comentaron los vecinos.

Uno de los hechos más graves se registró días atrás, cuando decenas de motociclistas irrumpieron en una estación de servicio sobre avenida Las Malvinas.

“Acorralaron al playero, llenaron los tanques y se fueron sin pagar un solo peso. Se dieron a la fuga, así nomás, en banda. Dejaron al empleado de turno totalmente indefenso”, reclamaron.

La misma escena de tensión, dicen, se repite en otros comercios cuando ven llegar a la masa de motociclistas.

“El problema de ‘la Banda de los Viernes’ es que no respetan a nadie: ni a los vecinos, ni a los comercios, ni a los automovilistas. Insultan, amenazan y se burlan de todos”, comentan en la zona.

Los vecinos aseguran que los motociclistas organizan sus reuniones a través de diferentes perfiles que lograron identificar en Instagram. Piden que de manera urgente alguien los ayude.

“Estamos viendo y advirtiendo lo que va a pasar y tememos por ese desenlace”, expresan.