
“Se puede matar a alguien y hacerlo desaparecer”, la frase que sería clave en el crimen en Coghlan
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Redacción La Voz
Personal de Gendarmería Nacional y el Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) realizan este jueves nuevas excavaciones en la vivienda de Cristian Graf, en el barrio de Coghlan. La medida busca recolectar restos óseos faltantes y el posible arma homicida en la causa que investiga el crimen de Diego Fernández Lima, desaparecido en 1984.
La propiedad, ubicada en la avenida Congreso al 3700, es el centro de la investigación luego de que el año pasado se encontraran allí restos del joven. El operativo actual fue dispuesto por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°56 tras un análisis técnico del suelo.
La decisión judicial se basa en un informe de la División Prospección Geofísica de la Gendarmería Nacional realizado a principios de mayo. Mediante el uso de un georradar, los especialistas detectaron una "anomalía" en el sector lindante a la medianera derecha del patio trasero.

El dispositivo detectó ondas alteradas a una profundidad de aproximadamente 50 centímetros, en una zona cercana a donde se produjo el hallazgo inicial. Los investigadores buscan determinar si estos registros corresponden a elementos de interés para la causa o a rellenos del terreno.
Ante la relevancia del peritaje, el juez Litvack decretó una medida de "no innovar" sobre el subsuelo y la superficie del jardín. Esta prohibición de realizar modificaciones en el predio tiene una vigencia inicial de 60 días para garantizar la preservación de pruebas.
El objetivo principal de la excavación es el secuestro de material no biológico, específicamente el arma utilizada para dar muerte al adolescente. Según la investigación, Fernández Lima habría sido apuñalado por la espalda hace más de cuatro décadas.
Asimismo, las antropólogas del Eaaf buscan recuperar piezas óseas que no fueron halladas durante los operativos del año anterior.
En la zona de trabajo también interviene la División Homicidios de la Policía de la Ciudad y personal especializado en estudios forenses complejos. Las tareas se focalizan en proceder a la "recuperación y conservación" de cualquier elemento vinculado al hecho.
Diego Fernández Lima tenía 16 años cuando fue visto por última vez el 26 de julio de 1984 tras salir de su casa en Villa Urquiza. Sus restos fueron identificados mediante pruebas de ADN tras ser encontrados de forma accidental por obreros en mayo de 2025.
Cristian Graf, quien era compañero de colegio de la víctima al momento de la desaparición, es el principal sospechoso en el expediente. La fiscalía de Martín López Perrando investiga si el joven fue llevado bajo engaño a esa vivienda para ser asesinado.
Recientemente, un testigo de identidad reservada aportó datos sobre una presunta confesión escuchada años atrás vinculada a un conflicto escolar. Los investigadores intentan ahora determinar si hubo más personas involucradas en el traslado y posterior entierro del adolescente.
Se espera que los resultados de las excavaciones de esta jornada brinden precisiones determinantes para el avance de la instrucción judicial.