Graf, sospechoso. “Se puede matar a alguien y hacerlo desaparecer”, la frase que sería clave en el crimen en Coghlan
La investigación por el homicidio de Fernández Lima (16) sumó nuevos elementos que comprometen al propietario del inmueble y excompañero de colegio de la víctima.
La investigación por el asesinato de Diego Fernández Lima (16), el adolescente desaparecido en julio de 1984 cuyos restos fueron hallados en mayo de 2025 en una casa del barrio porteño de Coghlan, sumó nuevos elementos que comprometen al propietario del inmueble y excompañero de colegio de la víctima, Cristian Graf.
Caso Fernández Lima: una conversación que sería clave
En las últimas semanas, la incorporación de dos testimonios clave en un legajo reservado reactivó una línea de investigación vinculada al entorno familiar de Graf, según publicó el diario La Nación.
Un primer testigo declaró que, durante una reunión en 2011, un comensal con apellido de origen alemán habría pronunciado la frase: “Se puede matar a alguien y hacerlo desaparecer”.
Días después, un segundo testigo confirmó ante la Justicia la existencia de dicha reunión, precisando el tiempo y el lugar, aunque aclaró no haber escuchado la conversación de forma directa.
La hipótesis policial y judicial apunta a determinar si el autor de ese dicho fue el padre de Graf, ya fallecido. El principal obstáculo de esta pista radica en que tanto el presunto emisor de la frase como el amigo que originalmente la escuchó y la transmitió también murieron.
Pese a esto, la fiscalía a cargo de Martín López Perrando prevé profundizar la búsqueda de nuevos elementos y avanzar con peritajes mediante georradar en el fondo de la propiedad —ubicada en la avenida Congreso al 3700—, donde técnicos de la Gendarmería detectaron anomalías en el terreno.
Idas y vueltas judiciales
Aunque el 27 de octubre pasado el juez Alejandro Litvack había dictado el sobreseimiento de Cristian Graf, la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional revocó la medida un mes después. Posteriormente, el 29 de noviembre, el juez Ignacio Rodríguez Varela dispuso que se lo continuara investigando por su presunta responsabilidad en el asesinato.
La Sala IV de la Cámara remarcó que el vínculo entre la víctima y el imputado está demostrado por haber sido compañeros de escuela técnica al momento del crimen. El tribunal consideró inviable desvincular a Graf en esta instancia del proceso, ya sea bajo la sospecha de autoría o complicidad. Los informes forenses complementarios indicaron que Fernández Lima fue agredido hasta morir y que posteriormente hubo un intento de desmembramiento del cuerpo.
La posición de la defensa y el entorno
Desde el hallazgo de los restos óseos —ocurrido de manera accidental durante una excavación de obra—, Graf ha rechazado las acusaciones y sostenido su inocencia. Su defensa argumentó que en 1984 el sector donde apareció el cadáver funcionaba como un pasillo público que conectaba la avenida Congreso con calle Naón, sugiriendo la implicación de un tercero.
Sin embargo, el panorama del acusado se complejizó tras las declaraciones de dos antiguos compañeros de su grupo de scouts. Uno de ellos manifestó ante la Justicia que el caso "sacudió la imagen" que tenía de Graf.
Fuentes de la investigación señalaron, además, que las autoridades evalúan si estos conocidos de la juventud fueron reticentes u omitieron detalles sobre lo ocurrido en la época del crimen.

