Salud. ¿Cuál es el peso ideal según la altura? Esta fórmula puede ayudarte a saberlo
¿Sabés si estás dentro de tu peso ideal? Una fórmula simple puede darte una primera respuesta, aunque no cuenta toda la historia sobre tu salud.
El invierno también es un buen momento para revisar hábitos: la alimentación, el descanso y la actividad física no deberían quedar en pausa hasta el verano. En ese contexto, una de las herramientas más usadas para saber si el peso está dentro de un rango saludable es el Índice de Masa Corporal, conocido como IMC.
Se trata de un cálculo sencillo que relaciona el peso con la altura, y que sirve como primer indicador para orientar cambios en la alimentación y el movimiento diario.
Cómo se calcula el IMC
El IMC se obtiene dividiendo el peso en kilogramos por la altura en metros elevada al cuadrado. Por ejemplo, alguien que pesa 70 kilos y mide 1,75 metros debería dividir 70 por 1,75 al cuadrado. El resultado de esa cuenta es 22,86, un valor que después se ubica dentro de distintas categorías de referencia.
Según los parámetros que utilizan los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, los rangos se dividen así: bajo peso es un IMC menor a 18,5; peso normal va de 18,5 a 24,9; sobrepeso se ubica entre 25 y 29,9; y obesidad corresponde a un IMC de 30 o superior. Estos números funcionan como guía general para la población.

Las limitaciones de esta medición
El IMC es una herramienta útil, pero no refleja con exactitud la composición corporal de cada persona. En quienes tienen mucha masa muscular, como deportistas o personas que entrenan fuerza con frecuencia, el resultado puede marcar sobrepeso u obesidad aunque su salud sea buena. Esto sucede porque la fórmula no distingue entre masa muscular y masa grasa, dos tejidos con densidades muy distintas.
Por eso, especialistas recomiendan complementar el IMC con otras mediciones, como la circunferencia de cintura o la relación cintura-cadera, que aportan una idea más cercana sobre la distribución de la grasa corporal y los riesgos asociados.
Mantener el peso dentro de rangos saludables no es solo una cuestión estética. El exceso de peso está vinculado a un mayor riesgo de hipertensión, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, problemas articulares, apnea del sueño y algunos tipos de cáncer. También puede afectar la salud mental, con mayor probabilidad de ansiedad y depresión asociadas al sobrepeso.
Frente a esto, cada vez gana más espacio la idea de buscar cambios sostenibles antes que soluciones rápidas: alimentación equilibrada, entrenamientos funcionales y acompañamiento profesional aparecen como el camino más recomendado para mejorar la salud a largo plazo, más allá de lo que diga un solo número en la balanza.



