Pareja. Según informe de la UBA: 7 de cada 10 argentinos no está conforme con su vida sexual

La satisfacción ya no se mide únicamente por la frecuencia, sino por la calidad del vínculo y la conexión entre las personas. El dato central no es solo la disminución del deseo, sino la necesidad de repensar cómo se construyen los espacios de intimidad.

19 de abril de 2026 a las 08:29 a. m.
Según informe de la UBA: 7 de cada 10 argentinos no está conforme con su vida sexual
Según informe de la UBA: 7 de cada 10 argentinos no está conforme con su vida sexual.

Un relevamiento reciente encendió una señal de alerta sobre la vida íntima en el país: solo un tercio de los argentinos se declara satisfecho con su sexualidad.

El estudio, elaborado por un observatorio académico de la Universidad de Buenos Aires, muestra que la mayoría de las personas no se siente plenamente conforme, en un contexto atravesado por el estrés cotidiano, la hiperconectividad y los cambios en los vínculos.

La investigación, realizada sobre una muestra amplia de adultos de entre 18 y 65 años, reveló que la satisfacción sexual plena es minoritaria. El dato más contundente indica que siete de cada diez personas no se consideran satisfechas con su vida sexual. Esto no implica necesariamente ausencia de actividad, sino una percepción de desconexión o falta de plenitud en los encuentros.

El fenómeno se refleja también en experiencias cotidianas. Muchas personas reconocen que el cansancio laboral, la crianza de los hijos o la falta de tiempo impactan en el deseo. Otras admiten que mantienen relaciones sexuales más por compromiso que por iniciativa propia. En ambos casos, aparece un factor común: la dificultad para hablar abiertamente del tema.

Según informe de la UBA: 7 de cada 10 argentinos no está conforme con su vida sexual.
Según informe de la UBA: 7 de cada 10 argentinos no está conforme con su vida sexual. (Freepik)

Informe de la UBA: datos sobre la insatisfacción sexual en Argentina

Los resultados del estudio ofrecen una radiografía clara del panorama actual. Según los datos relevados, una porción reducida de la población se considera muy satisfecha, mientras que otro grupo similar afirma sentirse algo satisfecho. Sin embargo, el porcentaje más alto corresponde a quienes se ubican en un punto intermedio, sin satisfacción plena.

Además, una parte significativa de los encuestados manifestó sentirse insatisfecho, en distintos grados. Al sumar estos segmentos, se observa que la mayoría no experimenta una vida sexual plenamente satisfactoria.

Los especialistas que participaron del informe señalaron que se trata de un fenómeno doble: por un lado, disminuye la frecuencia de la actividad sexual y, por otro, aumenta la percepción de insatisfacción. Este escenario no es exclusivo del país, sino que se replica a nivel internacional, aunque con particularidades locales vinculadas al estilo de vida y las condiciones sociales.

Otro dato relevante es el cambio en las consultas profesionales. Según médicos y psicólogos, ya no predominan las dificultades físicas tradicionales, sino problemas relacionados con el deseo, la comunicación y la conexión emocional. La falta de diálogo entre las parejas aparece como uno de los factores más repetidos.

Según informe de la UBA: 7 de cada 10 argentinos no está conforme con su vida sexual.
Según informe de la UBA: 7 de cada 10 argentinos no está conforme con su vida sexual. (Freepik)

Causas del bajo deseo sexual y cómo mejorar la vida íntima

Entre las causas más mencionadas se encuentran el estrés crónico, la ansiedad y la sobrecarga diaria. La rutina laboral extensa, las responsabilidades familiares y la falta de descanso impactan directamente en la libido. Los especialistas coinciden en que el bienestar general influye en el deseo: cuando el nivel de agotamiento es alto, la sexualidad suele quedar relegada.

La tecnología también aparece como un elemento clave. El uso intensivo de redes sociales, el acceso constante a estímulos digitales y la gratificación inmediata pueden disminuir el interés por el encuentro real. A esto se suma la exposición a contenidos que generan expectativas poco realistas, lo que puede afectar la percepción de la propia experiencia.

Otro aspecto importante es la dimensión vincular. Muchos profesionales destacan que la raíz del problema no siempre es sexual, sino relacional. Las consultas suelen girar en torno a la desconexión emocional, la falta de comunicación o la distancia afectiva. En ese contexto, el deseo no desaparece, sino que queda opacado por conflictos cotidianos.

Para mejorar la vida sexual, los especialistas recomiendan algunas estrategias simples. Entre ellas, fomentar la comunicación sin críticas, redistribuir tareas para reducir la carga mental y priorizar momentos de intimidad sin presión por el rendimiento. También sugieren reconstruir la conexión emocional y, en algunos casos, planificar encuentros para recuperar el hábito.