Salud. Relojes inteligentes permiten detectar el estrés con hasta 98% de precisión, según un estudio
Investigadores europeos desarrollaron un sistema que combina algoritmos avanzados y dispositivos cotidianos para monitorear la salud mental sin métodos invasivos.
Un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y el King’s College de Londres logró detectar niveles de estrés con una precisión de hasta el 98% mediante el uso de relojes inteligentes, en un avance que podría transformar el monitoreo de la salud mental.
El estudio, publicado en la revista científica Biomedical Signal Processing and Control, plantea una alternativa menos invasiva a los métodos tradicionales, que suelen requerir cables, electrodos o dispositivos complejos.
Cómo funcionan los dispositivos

Los científicos analizaron datos fisiológicos y de comportamiento a partir de tres fuentes: teléfonos móviles, relojes inteligentes y bandas pectorales. Cada uno presenta distintos niveles de intrusión en la vida cotidiana.
Los resultados mostraron que los relojes inteligentes, wearables de muñeca, ofrecen el mejor equilibrio entre comodidad y precisión. Con modelos de aprendizaje profundo, lograron clasificar el estrés con una eficacia de entre el 98% y el 100%.
"Este trabajo abre la puerta a sistemas de salud inteligentes que sean, ante todo, soportables", afirmó el investigador Alberto Díaz Álvarez, de la UPM.
Menos invasión, mejores resultados

Uno de los principales desafíos era evitar que el propio sistema de medición alterara el estado emocional del usuario. Los dispositivos más complejos, como las bandas pectorales, pueden generar incomodidad y modificar las condiciones que se intentan evaluar.
En cambio, los relojes inteligentes permiten una monitorización continua y discreta, lo que mejora la calidad de los datos sin interferir en la rutina diaria.
El rol de los celulares
El estudio también analizó el uso de teléfonos móviles como herramienta para detectar estrés. En este caso, la precisión alcanzó el 77%, utilizando datos de comportamiento como patrones de uso.
Aunque menos exactos que los wearables, los investigadores destacaron que los celulares podrían ser útiles para estudios masivos, ya que no requieren sensores biométricos adicionales.

Aplicaciones en salud mental
Desde la UPM recordaron que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trastornos de salud mental son la principal causa de discapacidad.
Según detalla el organismo, la estigmatización, la discriminación y la violación de los derechos humanos de las personas con trastornos mentales están muy extendidas en la sociedad y en los sistemas de atención de todo el mundo. De hecho, en 20 países todavía se penalizan los intentos de suicidio.
En ese contexto, contar con herramientas accesibles para detectar cuándo el estrés se vuelve problemático resulta clave. Los investigadores señalaron que el objetivo es desarrollar dispositivos que funcionen como "compañeros silenciosos" y no como sistemas invasivos.
El trabajo también evaluó la incorporación de la variable temporal en los análisis, pero concluyó que no mejora significativamente la precisión de los resultados.



