Alimentación. Según la ciencia, estos carbohidratos podrían aumentar el riesgo a sufrir demencia
Un estudio con más de 200.000 personas analizó durante más de una década cómo la calidad de los carbohidratos impacta en la salud cerebral y el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.
La relación entre la alimentación y la salud del cerebro se convirtió en un eje central de la investigación científica en los últimos años. Cada vez más estudios buscan determinar cómo los hábitos nutricionales influyen en el envejecimiento cognitivo y en la aparición de enfermedades como la demencia.
En este contexto, una investigación publicada en la revista International Journal of Epidemiology aportó nuevos datos sobre el rol de los carbohidratos en la salud cerebral. El trabajo se basó en el análisis de más de 200.000 adultos, a quienes se les realizó un seguimiento promedio superior a los 13 años.
El foco del estudio estuvo puesto en el índice glucémico (IG), un indicador que mide la rapidez con la que un alimento eleva los niveles de glucosa en sangre. Este concepto resulta clave para entender cómo diferentes tipos de carbohidratos impactan en el organismo.
Cuáles son los carbohidratos que afectan la salud cerebral
Los alimentos con índice glucémico alto, como el pan blanco, productos elaborados con harinas refinadas y algunas preparaciones a base de papa, generan picos rápidos de azúcar en sangre. En cambio, aquellos con índice glucémico bajo, como frutas, legumbres y cereales integrales, liberan glucosa de manera más lenta y sostenida, además de aportar fibra y nutrientes esenciales.

Para llevar adelante la investigación, los científicos analizaron los hábitos alimentarios de los participantes mediante cuestionarios detallados. A partir de esos datos, calcularon tanto el índice glucémico como la carga glucémica de sus dietas habituales.
Ninguna de las personas incluidas en el estudio presentaba demencia al inicio. Sin embargo, durante el período de seguimiento se registraron 2.362 diagnósticos de esta enfermedad, lo que permitió establecer asociaciones entre la dieta y el riesgo de desarrollarla.
Los resultados mostraron una tendencia clara: quienes mantenían dietas con índice glucémico bajo o moderado tenían aproximadamente un 16% menos de riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer. Por el contrario, aquellos que consumían con frecuencia alimentos de alto índice glucémico presentaban cerca de un 14% más de probabilidad de desarrollar demencia.
Si bien los investigadores advierten que se trata de una asociación y no de una relación causal directa, los hallazgos refuerzan la importancia de la calidad de los alimentos en la dieta cotidiana. En particular, sugieren que elegir carbohidratos complejos y menos procesados podría ser una estrategia relevante para cuidar la salud del cerebro a largo plazo.



