Salud. Consumo de café: qué cantidad tiene beneficios para cuidar el hígado

Distintos estudios destacan sus beneficios hepáticos. Qué tipo elegir y cuánto consumir para aprovecharlos.

10 de abril de 2026 a las 12:56 a. m.
Consumo de café: qué cantidad tiene beneficios para cuidar el hígado
Dos o tres tazas: la clave del café para cuidar el hígado.

El café es una de las bebidas más consumidas en Argentina y en gran parte del mundo. Más allá de su rol cotidiano, en los últimos años la ciencia comenzó a profundizar en sus efectos sobre la salud, especialmente en relación con el hígado. Diversas investigaciones coinciden en que su consumo regular puede tener un impacto positivo en la prevención de enfermedades hepáticas.

Beneficios del café para el hígado y cómo aprovecharlos

Entre los principales beneficios se encuentra su capacidad para reducir el riesgo de desarrollar afecciones como la fibrosis, la cirrosis y el hígado graso no alcohólico. Estos trastornos están vinculados a procesos de daño progresivo en el órgano, y el café parece actuar como un factor protector que ayuda a frenar su avance.

Dos o tres tazas: la clave del café para cuidar el hígado.
Dos o tres tazas: la clave del café para cuidar el hígado. (Archivo)

El mecanismo detrás de este efecto está asociado a los compuestos antioxidantes y antiinflamatorios presentes en la bebida. Estas sustancias contribuyen a disminuir el estrés oxidativo y la inflamación, dos factores clave en el deterioro del hígado. Como resultado, el consumo habitual se asocia con una mejor evolución en personas que presentan algún grado de afectación hepática.

En cuanto a la cantidad recomendada, la mayoría de los estudios coinciden en que entre dos y tres tazas diarias pueden generar beneficios significativos. Este rango permite aprovechar las propiedades del café sin exceder los niveles de consumo aconsejados.

Una de las dudas más frecuentes es si existe una diferencia entre el café con cafeína y el descafeinado. Si bien ambos presentan efectos positivos, algunas investigaciones sugieren que el primero podría tener un impacto mayor debido a su mayor concentración de ciertos compuestos activos. Sin embargo, el descafeinado sigue siendo una opción válida para quienes buscan reducir la ingesta de cafeína.

El tipo de preparación también influye. Las versiones filtradas o elaboradas de manera tradicional son las más recomendadas, ya que conservan mejor los componentes beneficiosos. En cambio, se aconseja moderar el consumo de productos ultraprocesados o bebidas con alto contenido de azúcar y aditivos, que pueden contrarrestar los efectos positivos.

Dos o tres tazas: la clave del café para cuidar el hígado.
Dos o tres tazas: la clave del café para cuidar el hígado. (Archivo)

Además de su impacto en enfermedades como la fibrosis, el café también muestra beneficios en casos de hígado graso. Algunos estudios indican que puede contribuir a reducir la acumulación de grasa en el órgano y mejorar ciertos parámetros metabólicos, especialmente en personas con sobrepeso o diabetes.

De todos modos, los especialistas advierten que el café no debe considerarse una solución aislada. Su efecto protector se potencia cuando se integra en un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación equilibrada, actividad física regular y un consumo moderado de alcohol.

Por último, es importante recordar que el seguimiento médico sigue siendo fundamental. El café puede ser un aliado dentro de una estrategia más amplia de cuidado, pero no reemplaza la necesidad de controles periódicos ni de tratamientos específicos cuando son necesarios.