Salud. Advierten cómo el sodio en el agua afecta el corazón y la presión arterial: qué aconsejan los cardiólogos
La Sociedad Argentina de Cardiología recomendó limitar la ingesta diaria de sodio a menos de 2.000 miligramos para prevenir riesgos vasculares. Los detalles.
La Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) emitió en mayo pasado un alerta sobre los riesgos ocultos en ciertas bebidas. La institución médica recomendó priorizar el consumo de agua baja en sodio para proteger la salud cardiovascular. El objetivo central es reducir la presión arterial y prevenir complicaciones graves, como infartos o accidentes cerebrovasculares.
Los especialistas explicaron que la hidratación es vital para el organismo, pero no todos los líquidos son igual de beneficiosos. Por este motivo, pidieron evitar sistemáticamente las aguas con alto contenido de sales, los jugos azucarados y las gaseosas.
Según las guías internacionales y la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen límites claros de consumo. Recomiendan que la ingesta diaria de sodio se mantenga siempre por debajo de los 2.000 miligramos. Esta cifra equivale a un máximo de cinco gramos de sal por día en total.
Riesgos del sodio extra y bebidas dulces
El consumo de aguas con mayor concentración de sodio aporta cantidades considerables de este mineral a la dieta habitual. Estas cantidades extra pueden alterar y elevar la presión arterial, especialmente en aquellos individuos que son sensibles al sodio.
Al mismo tiempo, el exceso de esta sustancia genera un desgaste y mayor esfuerzo tanto en los riñones como en los vasos sanguíneos. La reducción de su ingesta disminuye de manera comprobada la presión sistólica y diastólica, tanto en personas hipertensas como en normotensas.

Por otro lado, la SAC puso el foco sobre el consumo masivo de jugos y gaseosas que contienen azúcares añadidos. Los médicos recordaron que estas bebidas comerciales aportan calorías y carecen de un efecto hidratante óptimo para el cuerpo.
Su ingesta frecuente está directamente asociada con un aumento del riesgo poblacional de padecer obesidad y diabetes tipo 2. A mediano y largo plazo, estas afecciones incrementan significativamente las probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular.
Estrategias para una hidratación saludable
Frente a este escenario preventivo, la entidad científica sugirió elegir al agua baja en sodio como bebida principal de todos los días. Se busca evitar que los líquidos sumen más sales a las que ya aportan los alimentos sólidos y ultraprocesados.
La institución médica fue contundente respecto a la necesidad urgente de modificar los hábitos de consumo en los hogares. “Elegir agua baja en sodio se alinea con estas recomendaciones y contribuye a una estrategia dietética saludable”, afirmaron desde la SAC.

Múltiples estudios médicos confirman que una menor ingesta diaria de este mineral disminuye el riesgo de mortalidad por causas cardíacas. De esta manera, el corazón trabaja con menos carga y se favorece un mejor funcionamiento de la salud arterial integral.
En el mercado argentino actual existen diferentes alternativas comerciales que cumplen con este perfil orientado al cuidado del corazón.

