Derechos Humanos. Terminó la búsqueda para 12 familias de personas asesinadas por la dictadura
El Juzgado federal 3 informó las identidades de 11 personas que se encontraban desaparecidas. En abril continúan los trabajos de búsqueda del Equipo Argentino de Antropología Forense. Convocan a familiares a realizarse análisis genéticos para avanzar en las identificaciones.
El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja informó los nombres de 11 de las 12 personas cuyos restos fueron hallados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en la zona conocida como Loma del Torito, en cercanías del centro clandestino de detención La Perla.
En una conferencia atravesada en simultáneo por la emoción, los aplausos, la alegría y las lágrimas, se pronunciaron los nombres de Carlos Alberto D'Ambra, José Nicolás Brizuela, Alejandro Monjeau López, Sergio Tissera Pizzi, Raúl Oscar Ceballos, Ramiro Sergio Bustillo, Oscar Omar Reyes, Eduardo Jorge Valverde y Mario Alberto Nívoli.
En el listado hay tres nombres de mujeres: el de Elsa Mónica O'Kelly Pardo y los de las mellizas Cristina María y Cecilia María Carranza. Las tres tenían 18 años cuando fueron secuestradas y desaparecidas. En el caso de las mellizas, en las excavaciones se halló un diente que corresponde a una de ellas, pero no se puede saber a quién, puesto que ellas comparten el mismo código genético.
Los familiares de una de las personas identificadas pidieron mantener en reserva el nombre, por lo cual el Juzgado no lo dio a conocer. En todos los demás casos, las familias estaban presentes o se habían comunicado por nota con el Juzgado. Durante la conferencia se leyó la carta del hijo de uno de los desaparecidos que, como todos los demás identificados, aparecieron tras 20 años de búsqueda.
El alivio de la certeza
"Es una nueva etapa para nosotros. Estoy muy contenta de que mi papá pueda volver a su familia, de la que nunca debió ser arrancado. Deja un lugar de violencia extrema en el que nunca debió estar y vuelve a un lugar donde lo recibimos con amor", dijo la hija de Ramiro Sergio Bustillo. Recalcó que cada pedacito de hueso que se recupera "es un pedacito de verdad".
"Sabíamos que Mónica estaba ahí. Ahora tenemos la certeza penosa y lamentable de que estaba ahí, pero no deja de ser un alivio esa certeza y el hecho de que descansará junto a su hermano en el cementerio San Vicente", indicó un familiar de Elsa Mónica O'Kelly.
El hijo de José Brizuela, con la voz quebrada, recordó la cantidad de años que fue a la Plaza San Martín a dar vueltas con una pancarta. "Ahora siento que volvió mi papá, es un alivio saber que ya está con nosotros", dijo. Los testimonios se sucedieron uno tras otros y constituyeron lo central del acto organizado por el secretario de Derechos Humanos, Trata y Género del Juzgado, Miguel Ceballos.
Anahí Ginarte, por años integrante del EAAF y ahora miembro del Instituto de Medicina Forense de la Justicia de Córdoba, al ser consultada sobre las reacciones que observó en los distintos lugares del mundo donde trabajó en la recuperación de restos de personas desaparecidas, respondió lo siguiente: "Un fiscal de Colombia de apellido Zalazar una vez me señaló cuánto se tiene que sufrir a causa de una desaparición, para que el hallazgo de unos restos que son la confirmación de una muerte generen una sensación de alegría; eso mismo es lo que pienso cuando escucho a los familiares".
Estuvieron presentes todos los organismos de derechos humanos de Córdoba, representantes de las 26 familias querellantes y funcionarios provinciales y municipales, además de los representante del EAAF. Vaca Narvaja agradeció reiteradamente el apoyo de la "cooperativa" que financió la realización de los trabajos arqueológicos y que también solventa los análisis genéticos: el Gobierno de Córdoba, la Municipalidad de Córdoba y el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia. Fue muy importante la colaboración técnica de la Universidad de Río Cuarto y también hubo agradecimientos para la Universidad Nacional de Córdoba y la cooperativa de trabajo que estuvo al mando del EAAF.
20 años de búsqueda
La actuación judicial se produjo en el marco de la causa iniciada en 2006 por el premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y la abogada María Elba Martínez, ya fallecida. Los restos aparecieron en la campaña número 12 del EAAF en la zona de La Perla. Desde abril próximo, cuando termine el período de lluvias, esas excavaciones continuarán. Mientras tanto, en el Laboratorio de Análisis Genético, continúan los análisis de los restos que ya están en poder de la Justicia.
Se trata del tercer hallazgo de restos de personas que se encontraban desaparecidas. En hornos de cal de La Calera se hallaron los restos de cuatro estudiantes de medicina secuestrados en 1975 y en la fosa común del cementerio San Vicente se hallaron los restos de más de 100 personas. Pero 67 siguen sin identificar.

Tanto desde el Juzgado como desde el EAAF insistieron en la necesidad de que los familiares de todas las personas que siguen desaparecidas concurran a realizarse los análisis genéticos. La posibilidad de identificar los restos depende de la existencia de esos análisis de ADN de familiares directos.
Vaca Narvaja recalcó que a nivel jurídico hay varias aristas a resolver ahora. Todas las personas identificadas fueron secuestradas entre 1976 y 1977, y varias de ellas a los largo de estas cinco décadas fueron declaradas "ausentes" o "víctimas de desaparición forzada". En muchos casos hay hábeas corpus archivados. En todos los casos, ahora son personas asesinadas por el terrorismo de Estado.
En varios casos, además, estas víctimas representan plena prueba en el marco de juicios que todavía se están llevando a cabo. En Córdoba ya hay 18 sentencias en el marco de los juicios por los delitos de lesa humanidad que se cometieron durante la dictadura que se extendió entre 1976 y 1983.

Uno de los aplausos más cerrados se escuchó cuando se mencionó el nombre de José Solanille, el peón rural que brindó un testimonio clave en uno de los juicios y habló de ejecuciones y enterramientos en fosas comunes en la zona de Loma del Torito. La aparición de dos fotografías de la zona de 1979 reveló recientemente movimientos de tierra en ese sector y el trabajo del geólogo Guillermo Sagripanti fue fundamental para aportar precisión a la zona de búsqueda.
Silvana Turner, del EAAF, recalcaron que este proceso de identificación en Córdoba está saldando una asignatura pendiente, ya que hasta ahora la recuperación de restos y la identificación de personas desaparecidas era baja en relación a la cantidad de desaparecidos en Córdoba, que fueron aproximadamente 800. Carlos Bullo, a cargo de los análisis genéticos, recalcó que este proceso apenas está comenzando y no tiene fecha de finalización, y consideró que se trata de un avance clave para Córdoba.







