Dictadura. Restos hallados en La Perla: quién era Sergio Julio Tissera Pizzi

Tras cinco décadas de búsqueda, la Justicia Federal de Córdoba confirmó este miércoles la identificación de los restos de Sergio Julio Tissera Pizzi. El empleado eléctrico es uno de los 12 desaparecidos cuyos fragmentos óseos fueron hallados por el EAAF en fosas comunes cercanas al excentro clandestino de detención.

18 de marzo de 2026 a las 12:10 p. m.
Restos hallados en La Perla: quién era Sergio Julio Tissera Pizzi
Sergio Julio Tissera Pizzi.

El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja y el secretario Miguel Ceballos encabezaron una histórica conferencia de prensa para oficializar la identidad de 12 personas cuyos restos fueron recuperados en el predio de Loma del Torito, en las inmediaciones de La Perla.

Entre las identidades restituidas se encuentra la de Sergio Julio Tissera Pizzi, un hombre cuya vida y paradero permanecieron en la oscuridad desde el inicio de la última dictadura militar.

Una vida dedicada al trabajo y la familia

Sergio nació el 16 de septiembre de 1943 en la localidad de La Para, departamento Río Primero, en la provincia de Córdoba.

Al momento de su desaparición, tenía 33 años, estaba casado y era padre de mellizos.

En el ámbito laboral, se desempeñaba como encargado de personal y material en la reconocida compañía eléctrica "SADE".

Su perfil era el de un trabajador comprometido con su tarea y con su joven familia, la cual fue testigo directa del horror que truncó su futuro.

El secuestro frente a su familia y el paso por La Perla

La noche del 21 de abril de 1976, un grupo de tareas irrumpió en su domicilio del barrio San Martín, en la ciudad de Córdoba.

Sergio fue secuestrado de su casa en presencia de su familia, un hecho que marcó a fuego la búsqueda de cinco décadas que llevaron adelante sus seres queridos.

Según la reconstrucción histórica y judicial, Tissera Pizzi fue trasladado al Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio "La Perla", donde permaneció cautivo bajo condiciones inhumanas.

La ciencia al servicio de la verdad en Loma del Torito

La identificación de D'Ambra Villares fue posible gracias a la labor del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en su campaña número 12 de excavaciones.

Un hallazgo clave fueron dos fotografías aéreas de 1979 que mostraban remociones de suelo en la zona de Loma del Torito, compatibles con el movimiento de cuerpos.

El equipo liderado por Anahí Ginarte y Silvana Tarner, con apoyo geológico de la Universidad Nacional de Río Cuarto, logró recuperar cerca de un millar de fragmentos óseos que permitieron devolverle la identidad a Carlos y a otros once compañeros.

Este hallazgo no solo cierra un ciclo de búsqueda para los familiares que viajaron a Córdoba desde todo el país, sino que reafirma el proceso de Memoria, Verdad y Justicia.