Dictadura. Restos hallados en La Perla: quién era Elsa Mónica O'Kelly Pardo

Tras cinco décadas de búsqueda, la Justicia Federal de Córdoba confirmó que los restos de la estudiante de Arquitectura y militante de la Juventud Guevarista fueron hallados en fosas comunes en Loma del Torito. Su historia de compromiso social y solidaridad.

18 de marzo de 2026 a las 12:19 p. m.
Restos hallados en La Perla: quién era Elsa Mónica O'Kelly Pardo
Elsa Mónica O'Kelly Pardo.

El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja y el secretario Miguel Ceballos encabezaron una histórica conferencia de prensa para oficializar la identidad de 12 personas cuyos restos fueron recuperados en el predio de Loma del Torito, en las inmediaciones de La Perla.

Entre los nombres restituidos del silencio destaca el de Elsa Mónica O'Kelly Pardo.

Mónica: vocación docente y voluntariado en Córdoba

Nacida el 16 de julio de 1957 en la ciudad de Córdoba, Mónica —quien prefería su segundo nombre por sobre el de Elsa— creció en el barrio San Vicente.

Realizó sus estudios secundarios en el Instituto Santa Margarita de Cortona, donde se recibió de bachiller en 1974.

Antes de ingresar a la universidad, su adolescencia estuvo marcada por la solidaridad.

En 1973, comenzó a participar activamente en el Centro de Voluntarios para la Minoridad y en el cuerpo de voluntarios de la Casa Cuna.

Fue en ese ámbito donde conoció a su novio, Hugo, quien la recuerda como una persona con una gran capacidad para "hacer y ayudar".

En 1975, inició sus estudios de Arquitectura en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), combinando su carrera con la militancia política en la Juventud Guevarista (JG).

El secuestro frente a su familia y el paso por La Perla

La vida de Mónica fue truncada prematuramente el 21 de abril de 1976, cuando fue secuestrada de su domicilio en la capital cordobesa.

En aquel momento tenía apenas 18 años.

La tragedia familiar ya había golpeado a su puerta un año antes, cuando su único hermano, Horacio Víctor, fue secuestrado en la ciudad de Rosario.

Aunque se desconoce con precisión en qué centro clandestino permaneció cautiva, su destino final estuvo ligado a las inmediaciones de La Perla.

La ciencia al servicio de la verdad en Loma del Torito

La identificación de D'Ambra Villares fue posible gracias a la labor del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en su campaña número 12 de excavaciones.

Un hallazgo clave fueron dos fotografías aéreas de 1979 que mostraban remociones de suelo en la zona de Loma del Torito, compatibles con el movimiento de cuerpos.

El equipo liderado por Anahí Ginarte y Silvana Tarner, con apoyo geológico de la Universidad Nacional de Río Cuarto, logró recuperar cerca de un millar de fragmentos óseos que permitieron devolverle la identidad a Carlos y a otros once compañeros.

Este hallazgo no solo cierra un ciclo de búsqueda para los familiares que viajaron a Córdoba desde todo el país, sino que reafirma el proceso de Memoria, Verdad y Justicia.