Derechos humanos. "Lo buscamos por 50 años": Carlos Alberto D’Ambra, el profesor de educación física que recuperó su identidad

El hermano de Carlos D’Ambra, y demás familiares, celebraron la recuperación de su identidad en una audiencia atravesada por el recuerdo, el dolor y la lucha sostenida por décadas para encontrar a los desaparecidos.

18 de marzo de 2026 a las 06:50 p. m.
"Lo buscamos por 50 años": Carlos Alberto D’Ambra, el profesor de educación física que recuperó su identidad
Carlos Alberto D’Ambra, el profesor de educación física que nunca quedó en el olvido.

El primer piso de la sala de audiencia de Tribunales Federales de Córdoba se tiñó de emoción, de abrazos, de llanto silencioso, de aplausos y de gritos de “Presente” al escuchar al juez federal Hugo Vaca Narvaja cuando daba uno a uno los nombres de las personas que recuperaron su identidad.

Las historias de cada una de ellas son contadas por sus familiares como un recuerdo que no se borra. Sus rostros jóvenes quedaron como testigos de las atrocidades que cometió la dictadura militar.

A Eduardo D’ambra, hermano de Carlos Alberto D’Ambra (23) cuya identificación se conoció este miércoles, los sentimientos se entrecruzan entre la emoción y la alegría: “A mi hermano lo buscamos durante 50 años. Que lo encontremos hoy es gracias a la lucha de los familiares, y aún nos falta encontrar a muchos otros”.

 “A mi hermano lo buscamos durante 50 años. Que lo encontremos hoy es gracias a la lucha de los familiares, y aún nos falta encontrar a muchos otros”, dijo Eduardo.
“A mi hermano lo buscamos durante 50 años. Que lo encontremos hoy es gracias a la lucha de los familiares, y aún nos falta encontrar a muchos otros”, dijo Eduardo. ((José Gabriel Hernández / La Voz))

Carlos nació en Alta Gracia, provincia de Córdoba y era el segundo de cinco hermanos. Al momento de la desaparición estaba de novio, y era profesor de Educación Física. Fue secuestrado durante la tarde del 20 de noviembre de 1976 en la Terminal de Ómnibus de la Capital. Los testimonios de exdetenidos lo ubicaron en los ex centros de detención y tortura clandestinos Campo de la Ribera y La Perla.

La búsqueda de la familia nunca cesó y no dejaron que su hijo quedara en el olvido. “Mis padres estuvieron desde el primer momento. Tocaron puertas en comisarías, juzgados, iglesias, y son quienes conformaron las agrupaciones de los familiares que buscaban a sus hijos y de las abuelas buscando a sus nietos”, contó Eduardo.

Eduardo D'ambra, hermano de Carlos D'ambra recordó a su hermano.

A pesar de que los años pasaban, y sus padres se murieron esperándolo, para Eduardo la recuperación de los restos de Carlos se dio en medio de un escepticismo porque sabía que sus restos podrían haber sido llevados lejos del excentro clandestino La Perla, pero también con esperanzas renovadas por la campaña de búsqueda.

“Mi mamá murió esperándolo. También tengo una hermana desaparecida, que no estuvo en La Perla, sino en pozo de Banfield, provincia de Buenos Aires, de la que no tenemos novedades sobre sus restos”, afirmó.

Eduardo recuerda a su hermano todos los días. Lo reconoce simpático y amiguero. “Es como si me hablara”, reveló. Se lamenta que no haya conocido ni que haya vivido todo lo que ocurrió en el mundo después de su desaparición y muerte. Pero al menos encontrarlo y recuperar sus restos le da alivio ante semejante pérdida.