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Política

La trastienda. Llaryora, Juez y Bornoroni, y la guerra de fotos

El gobernador y los principales dirigentes opositores provinciales dicen que aún no están en campaña, pero la realidad parece otra. El mandatario provincial compartirá un acto con Pullaro y Frigerio, en San Francisco. El diputado y el senador van por una imagen que para ellos tiene un significado político.

24 de julio de 2026, 19:29
Llaryora, Juez y Bornoroni, y la guerra de fotos
El gobernador Martín Llaryora encabezará el martes próximo la inauguración de la nueva sede de la Región Centro, en San Francisco. Lo acompañarán sus colegas, el santafesino Maximiliano Pullaro y el entrerriano Rogelio Frigerio. (Prensa Gobierno de Córdoba)

Nadie bajó la bandera de largada. Sin embargo, tanto el oficialismo provincial como la oposición ya corren la carrera hacia las próximas elecciones. La campaña comenzó, aunque nadie lo diga en voz alta. Mientras tanto, el ciudadano común sigue pendiente de otra urgencia: llegar a fin de mes, sin demasiado margen para pensar en un turno electoral que todavía ni siquiera tiene fecha.

En ese escenario, el gobernador Martín Llaryora se aferra a una certeza en medio de un océano de incógnitas: irá por la reelección y será él quien decida cuándo se votará, una herramienta política que administrará según lo que considere más conveniente para sus aspiraciones reeleccionistas.

Del otro lado, el mar de dudas es más profundo. Hoy, el único acuerdo visible en la oposición es el que sellaron el diputado libertario Gabriel Bornoroni y el senador Luis Juez.

Por ahora, el entendimiento se limita a un objetivo común: enfrentar unidos a Llaryora. Las candidaturas quedaron fuera de la discusión. El compromiso es postergar las ambiciones personales y desplegar un trabajo territorial conjunto, tanto en la Capital como en el interior, para consolidarse como la principal alternativa a un PJ que gobierna Córdoba desde hace 27 años.

Se trata, además, de un acuerdo más personal que partidario. La razón es conocida: la estrategia de alianzas para 2027 no se definirá en Córdoba, sino en el despacho de la hermana presidencial, la influyente Karina Milei.

De todos modos, el entendimiento entre Bornoroni y Juez no representa una novedad absoluta. El Frente Cívico ya integró la alianza de La Libertad Avanza en las últimas elecciones legislativas nacionales, que terminaron con un contundente triunfo libertario en Córdoba.

Santilli, en el medio de la escena

Aunque recién hacia fin de año podrían aparecer las primeras definiciones sobre la fecha de las elecciones provinciales, Llaryora y sus principales adversarios ya comenzaron a mirarse de reojo y a medir cada movimiento.

La próxima semana ofrecerá una muestra de esa disputa simbólica, donde las fotos valen tanto como los discursos.

El próximo martes, Llaryora compartirá un acto en San Francisco con sus pares de la Región Centro, el santafesino Maximiliano Pullaro y el entrerriano Rogelio Frigerio, para inaugurar la primera sede permanente del organismo interprovincial.

Los tres gobernadores hicieron gestiones para que el jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, se sumara a una imagen de fuerte contenido político.

Pero el flamante funcionario no viajará. Difícilmente "el Colo" Santilli hubiera rechazado por iniciativa propia una invitación de tres gobernadores que representan al segundo, al tercero y al sexto distrito electoral del país. Todo indica que no obtuvo la autorización política de Karina Milei, quien concentra las decisiones políticas estratégicas del oficialismo nacional, según interesadas fuentes libertarias cordobesas.

Desde el Centro Cívico negaron gestiones para que Santilli estuviera en San Francisco. Llaryora es el titular de la Región Centro, mandato que le trasladará el martes a Entre Ríos.

Llaryora, Pullaro y Frigerio provienen de espacios políticos diferentes –peronismo, radicalismo y PRO–, pero comparten un mismo objetivo: buscar un segundo mandato consecutivo en sus provincias.

Será, por eso, mucho más que una inauguración institucional.

También quedarán expuestas las diferencias de cada mandatario con la Casa Rosada. Frigerio mantiene una relación muy cercana con el Gobierno nacional y no faltan quienes especulan con un eventual salto del PRO hacia La Libertad Avanza.

Llaryora y Pullaro, en cambio –con matices–, observan el crecimiento libertario como la principal amenaza para sus proyectos de continuidad.

El gobernador cordobés está convencido de que su principal rival será quien cuente con el respaldo explícito de los hermanos Milei.

En Santa Fe, el escenario es distinto. Pullaro enfrenta una competencia dividida en tres grandes espacios: la coalición oficialista que él lidera, el peronismo y La Libertad Avanza. Esa fragmentación alimenta su expectativa de mantener abiertos los canales de diálogo con la Casa Rosada.

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, entre Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. (Prensa Presidencia de la Nación)
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, entre Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. (Prensa Presidencia de la Nación) (Prensa Presidencia de la Nación )

Una fotografía pareció reforzar esa percepción. El miércoles pasado, Karina Milei compartió una imagen junto al gobernador santafesino y a Santilli. Una postal que Llaryora anhelaría para agitar su versión de un "pacto de no agresión" con los Milei.

Una foto con tonada cordobesa

En la otra vereda, circula en Córdoba una versión, repetida con insistencia: la semana próxima, Santilli compartiría una foto con Bornoroni y con Juez.

Sería una fotografía con un mensaje político muy concreto: desacreditar la versión –alimentada desde el Centro Cívico– sobre un supuesto pacto entre los hermanos Milei y Llaryora de cara al calendario electoral del año próximo, que combinará las elecciones provinciales con las presidenciales.

Bornoroni es quien más necesita esa señal. El diputado libertario habría hecho llegar su malestar a la Casa Rosada, con el reclamo de un gesto político que despeje cualquier sospecha de acercamiento entre el Gobierno nacional y Llaryora.

El planteo aparece, además, en un contexto marcado por los beneficios financieros que recibió la Provincia de la Nación: un adelanto de $ 400 mil millones, el reconocimiento de la deuda del Consenso Fiscal por $ 35 mil millones –que se pagará en siete cuotas de $ 5 mil millones– y dos aportes del Tesoro nacional de $ 5 mil millones cada uno, uno ya otorgado y otro previsto para el mes próximo.

Ya se ha dicho: más allá de estas movidas, nada indica que el escenario vaya a modificarse de manera sustancial en los próximos meses.

Las definiciones seguirán en pausa. La verdadera bandera de largada la tiene Llaryora, y la levantará cuando anuncie la fecha de las elecciones provinciales.

En el Centro Cívico descuentan que el papa León XIV visitará Córdoba a mediados de noviembre. En el llaryorismo imaginan que, una vez concluida esa visita histórica, el gobernador comenzará a transitar abiertamente la campaña electoral, aunque todavía sin revelar el día de la votación.

Esa decisión, aseguran cerca del mandatario, recién llegaría hacia mediados de febrero.

Hasta entonces, nadie piensa quedarse quieto. Porque, aunque oficialmente todavía no haya empezado, la campaña ya está en marcha.