Discurso de Milei. “El juego del judo”: la estrategia de Provincias Unidas para sobrevivir a la polarización
En su afán de confrontar con el kirchnerismo, Milei relegó del mapa al espacio donde confluyen Llaryora y Pullaro. En una reunión con diputados antes de la Asamblea Legislativa, rediscutieron el perfil del bloque. Reforma tributaria en la mira.
En el judo, la táctica consiste en derribar al oponente aprovechándose de su propia fuerza. Es la idea que en Provincias Unidas buscan llevar del arte marcial al terreno político: tras una Asamblea Legislativa donde el presidente Javier Milei marcó la agenda y apostó a la polarización, el espacio que congrega a gobernadores no kirchneristas intenta sacarle provecho a su rival para sobrevivir a la grieta.
La estrategia de Provincias Unidas fue el eje de una reunión encabezada por los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) con diputados del bloque y del interbloque Unidos, que incluye a la Coalición Cívica y Encuentro Federal. El encuentro, realizado en oficinas del sexto piso del Anexo frente al Congreso, tuvo lugar en la previa de la apertura de sesiones a cargo de Milei.
De los 22 integrantes de Unidos, participaron 14. Uno de los grandes ausentes fue Miguel Pichetto, quien sí estuvo luego en el recinto. Aunque el peronista goza de una libertad indiscutida para moverse, la reunión que mantuvo en los últimos días con la expresidenta Cristina Kirchner es todo lo contrario al perfil que intenta construir Provincias Unidas como alternativa no kirchnerista.
Como sea, el cónclave de este domingo entre gobernadores y diputados dejó algunas definiciones. En primer lugar, la foto que mostró juntos a Llaryora y su antecesor Juan Schiaretti. Regresaron a Córdoba en el mismo vuelo y hacen saber que están “en la misma línea”, a pesar de las recientes divisiones en el cordobesismo con la reforma laboral o la Ley Penal Juvenil.
En el primer debate, los diputados se diseminaron entre ausencias (Schiaretti, Ignacio García Aresca y Alejandra Torres), dos votos a favor (Carlos Gutiérrez y Carolina Basualdo) y uno en contra (Juan Brügge). Y en el segundo, la senadora Alejandra Vigo se abstuvo, aunque los diputados (incluido su esposo) habían votado a favor.
El desafío para Provincias Unidas es doble: no solo unificar posiciones frente a los temas que Milei ponga sobre la mesa, sino también (como en el judo) “utilizar la fuerza del oponente en provecho propio”. En términos parlamentarios, tomar la agenda que propone el Gobierno para llevarse logros para las provincias. En ese sentido, un objetivo en la mira es la reforma tributaria.
“Usar la fuerza de Milei a tu favor significa que él se meta en camisa de once varas con la reforma tributaria y nosotros nos plantemos con las retenciones”, ejemplificó una fuente de Provincias Unidas, dando en la tecla sobre un planteo que comparten Córdoba y Santa Fe. La reforma impositiva fue parte de los anuncios del presidente ante los legisladores.
Otro de los temas donde Provincias Unidas intenta unificar postura es la Ley de Glaciares, que acaba de aprobar el Senado. Según participantes de la reunión, Schiaretti se posicionó “de manera contundente” en contra del proyecto, que su esposa Alejandra Vigo también rechazó. El “Gringo” reclamó un debate más técnico y profundo y sostuvo que, a diferencia de una ley laboral que puede ser corregida a futuro, “con el agua no hay vuelta atrás”.
Tras la reunión que mantuvieron en el Anexo, Llaryora, Pullaro y los diputados cruzaron juntos al Palacio para escuchar a Milei. Pero la confrontación permanente del mandatario con Unión por la Patria relegó del mapa a Provincias Unidas, que recibió con indignación tanto la actitud del presidente como la reacción de los kirchneristas. Sin ir más lejos, Vigo abandonó el recinto.
La senadora está adentro del “grupo de los 47” con el que cuenta la jefa del bloque libertario, Bullrich, a la hora de ir a buscar votos. Sin embargo, su apoyo no es lineal: acompañó la reforma laboral pero se abstuvo en la baja de edad de imputabilidad. En el medio, se alió a otros senadores en un variopinto interbloque dialoguista que se construyó para negociar con el Gobierno desde una mejor posición.
En la flamante bancada, llamada Impulso País, confluyen Vigo, su par correntino Carlos “Camau” Espínola, tres senadores del PRO y dos senadoras que responden a los gobernadores Ignacio Torres (Chubut) y Psvaldo Jaldo (Tucumán).




