Diputados. “Hay un antes y un después”: el cordobesismo dio un giro y acompañó una sesión contra Adorni
La oposición presentó un pedido para el 23 de junio y lo suscribió el schiarettista Carlos Gutiérrez. Se sumaría la mayoría de los cordobeses de Provincias Unidas. Por qué endurecieron su postura.
Los diputados cordobeses alineados con el gobernador Martín Llaryora patearon el tablero y acompañaron un pedido de sesión de la oposición para el próximo 23 de junio en el que buscarán avanzar contra Manuel Adorni. El jefe de Gabinete quedó contra las cuerdas por las severas inconsistencias en su última declaración jurada y sus contradicciones flagrantes respecto de lo que había declarado ante la prensa y el Congreso.
El pedido de sesión se formalizó este jueves por la tarde y la novedad fue la aparición, entre los firmantes, del cordobés Carlos Gutiérrez. El riocuartense es mano derecha del exgobernador Juan Schiaretti y rubricó el documento junto con el kirchnerismo, otros diputados de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda, la cordobesa Natalia De la Sota y la exlibertaria Marcela Pagano.
“Siempre hemos sostenido que en un sistema republicano y democrático es la Justicia la que tiene que dirimir estos problemas. Pero lo de ayer constituye un antes y un después, porque al margen de que la Justicia tiene que entender en el fondo de la cuestión, se vulnera lo declarado por el propio Adorni en sus informes y en su presencia en la Cámara. Esto cambia radicalmente”, argumentó Gutiérrez a La Voz.
Aunque fue el único de los llaryoristas en estampar su firma, esa sería la posición mayoritaria del espacio. Los armadores de la sesión cuentan con que, además de Gutiérrez, aporten al quórum Ignacio García Aresca (portavoz del gobernador), Juan Schiaretti, Carolina Basualdo y Juan Brügge. La incógnita hasta el momento es Alejandra Torres, quien supo tener posiciones diferenciadas en anteriores oportunidades.
La decisión del oficialismo cordobés de acompañar la ofensiva opositora significa un giro de alto impacto: no solo marca un endurecimiento de la postura del gobierno provincial frente a la gestión de Javier Milei, sino que además alimenta la posibilidad de que, esta vez, haya quórum. En el último intento, en el mes de mayo, el número no aparecía porque Llaryora y otros gobernadores no daban señales.
Por el bloque Provincias Unidas, también adhirieron el radical bonaerense Pablo Juliano, los socialistas santafesinos Esteban Paulón y Pablo Farías, los radicales porteños Martín Lousteau y Mariela Coletta, y los jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán. Los grandes ausentes fueron los “pullaristas” Gisela Scaglia y José Núñez.



