Sorpresa. Un ingeniero de Fabricaciones Militares es el nuevo presidente de Fadea
Se trata del ingeniero químico Oscar López, designado por el ministro de Defensa, Carlos Presti. El resto del directorio se definirá la semana próxima. Julio Manco seguiría como asesor ad honorem. En los gremios admitieron sorpresa por la designación.
El Gobierno nacional designó este viernes al ingeniero químico Oscar López como nuevo presidente de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea), en un cambio de conducción que llega en uno de los momentos más delicados para la empresa estatal, marcada por problemas financieros, contratos demorados con la Fuerza Aérea, suspensiones de personal y un proceso de reorganización que el Ministerio de Defensa busca profundizar.
La designación se formalizó durante la Asamblea General de la compañía. El propio Ministerio de Defensa informó que el resto del directorio será definido durante los próximos días.
López fue designado por decisión del ministro de Defensa, Carlos Presti. Es ingeniero químico y llega desde la Gerencia General de Fabricaciones Militares. Antes ocupó cargos ejecutivos en empresas del sector petroquímico, entre ellos la vicepresidencia de Petrochemical Consulting Alliance, la dirección ejecutiva de Unisouth y la dirección de la Asociación Petroquímica Latinoamericana, según informó oficialmente la cartera de Defensa.
De acuerdo con distintas fuentes consultadas por este medio, Julio Manco, hasta ayer presidente de Fadea, seguiría vinculado a Fadea como asesor ad honorem del nuevo directorio.
Manco venía desempeñando un papel central en la conducción de la empresa y seguiría en el equipo de Diego Chaher en la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.
Las mismas fuentes señalaron que el asesor Guillermo Ballesteros, expiloto de la Fuerza Aérea y quien buscaba suceder a Manco, habría rechazado la posibilidad de asumir la vicepresidencia de la empresa.
La integración completa del directorio recién quedaría definida la próxima semana.
El comunicado oficial presenta el cambio como el inicio de una nueva etapa. El Ministerio de Defensa sostuvo que la nueva conducción tendrá como objetivos fortalecer la sostenibilidad económico financiera de la compañía, preservar las capacidades estratégicas para la defensa nacional y ampliar la proyección internacional de Fadea.
También planteó que buscará profundizar el proceso de transformación institucional, avanzar en el ordenamiento operativo y consolidar una estrategia centrada en la reducción del desequilibrio operativo, la diversificación de ingresos, el fortalecimiento del negocio de mantenimiento aeronáutico y la inserción en cadenas globales de valor.
Diagnóstico
Ese diagnóstico coincide con la situación que atraviesa la empresa desde hace más de un año. La administración saliente había impulsado un Procedimiento Preventivo de Crisis durante el año 2025 que incluyó suspensiones rotativas, un programa de retiros voluntarios y un fuerte plan de reducción de costos.

La memoria institucional de 2025 sostiene que esas medidas permitieron estabilizar parcialmente la operación, preservar capacidades consideradas críticas y mantener la actividad industrial en un contexto de severas restricciones presupuestarias.
Al mismo tiempo, se reconocía desde Fadea un deterioro financiero creciente. Durante 2025 la deuda con proveedores continuó aumentando, se priorizó el pago de salarios por sobre otras obligaciones y la empresa recurrió incluso a mecanismos extraordinarios para obtener liquidez, como la cesión de créditos fiscales para afrontar compromisos inmediatos.
La situación se agravó durante 2026. En una nota interna enviada al Ministerio de Defensa en abril, las autoridades de la empresa advirtieron sobre riesgos operativos derivados de la deuda con proveedores de materiales, licencias informáticas, vigilancia, limpieza, mantenimiento, seguros y servicios logísticos.
El documento también describía importantes deudas previsionales e impositivas y alertaba sobre posibles embargos, juicios y hasta riesgos de interrupción de servicios esenciales.
Ese mismo informe atribuía buena parte de la crisis a la demora en la adjudicación de contratos con la Fuerza Aérea Argentina. Según la nota elevada al Ministerio, esos acuerdos permanecían pendientes desde mayo de 2025 y resultaban indispensables para sostener el flujo de fondos previsto para el funcionamiento de la fábrica.
El documento advertía que, sin una intervención del accionista (es decir, Defensa) mediante un aporte de capital, la continuidad operativa podía verse comprometida.
La conducción saliente también había diseñado un plan de negocios con horizonte 2025 2030. La estrategia, sostenía Manco, apuntaba a convertir a Fadea en un proveedor regional de servicios de mantenimiento militar y civil, ampliar la fabricación de componentes para grandes fabricantes internacionales, desarrollar alianzas de coproducción y captar nuevos mercados en América Latina, Europa, África y Medio Oriente. Entre las iniciativas figuraban acuerdos con Embraer, Airbus, Deutsche Aircraft, Akaer y distintos socios internacionales.
Sorpresa
El recambio de autoridades generó sorpresa entre los representantes sindicales. Fuentes gremiales consultadas por este medio señalaron que desconocían la trayectoria de López dentro del sector aeronáutico.
"Nos cayó como un balde de agua fría. No sabemos quién es. Le llevará tiempo hacerse cargo y conocer cómo se maneja Fadea", resumió uno de los dirigentes consultados.
Los gremios venían manteniendo una relación muy tensa con la conducción anterior. En marzo, el Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos había enviado una nota al Ministerio de Defensa en la que denunciaba una "parálisis inducida" de la empresa, cuestionaba la demora en la firma de contratos con la Fuerza Aérea, criticaba la incorporación de asesores externos y reclamaba información sobre el estado financiero de la fábrica.



