Advertencia. La Iglesia alertó por el crecimiento de la pobreza en la clase media: "Hay gente que viene a pedir a Cáritas"
El presidente del Episcopado, Marcelo Colombo, advirtió sobre el aumento de la indigencia y el impacto de la crisis en sectores que antes brindaban ayuda.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, emitió este viernes una dura advertencia sobre el deterioro de las condiciones sociales en el país.
El prelado destacó un fenómeno creciente: la llegada de personas de clase media baja a las redes de asistencia eclesiales.
Según detalló Colombo, la demanda de ayuda alimentaria y social se ha transformado en los últimos meses debido al impacto económico. La preocupación central de la Iglesia radica en el empobrecimiento de sectores que anteriormente se encontraban en una situación de estabilidad.
La declaración se dio en un contexto de alta sensibilidad social, donde los indicadores de vulnerabilidad muestran un avance sobre estratos de la población que no requerían asistencia estatal o privada. Este cambio de perfil en los solicitantes ha encendido las alarmas en las diócesis de todo el país.
El nuevo perfil de la asistencia en Cáritas
Colombo fue contundente al describir la realidad que perciben en los centros de atención: “Muchos que son pobres hoy, hace unos meses o años nos ayudaban en Cáritas”. Esta mutación de donantes a beneficiarios marca el pulso de la crisis actual.

“Hay gente de clase media baja que viene a pedir a Cáritas”, alertó el titular de la Conferencia Episcopal durante una entrevista radial realizada este 8 de mayo de 2026. El incremento de estas solicitudes genera una fuerte aflicción en las autoridades religiosas por la velocidad del proceso.
El diagnóstico del Episcopado no se limita solo a la clase media, sino que también pone el foco en la indigencia extrema. Para Colombo, los números actuales de personas viviendo en situación de calle son "muy alarmantes" y requieren atención inmediata.
El concepto de justicia social y el rol del Estado
En medio del debate público sobre las políticas de asistencia, el arzobispo de Mendoza también profundizó en el significado de la justicia social. Para el prelado, se trata de una dimensión fundamental que el Estado debe garantizar para acompañar a los sectores vulnerables.
“Nadie debería quedar al margen de la vida social cuando no tiene lo necesario para vivir”, planteó Colombo. Sus palabras refuerzan la postura histórica de la Iglesia sobre la responsabilidad institucional frente a la pobreza y la exclusión.
Respecto al vínculo con la administración de Javier Milei, aclaró que la Iglesia no busca posicionarse como una oposición política. El objetivo, según explicó, es aportar una mirada sobre aquellos sectores más pobres que suelen quedar invisibilizados en las grandes discusiones dirigenciales.
Crisis de financiamiento en el sector de discapacidad
La preocupación de la Iglesia también se extiende a áreas específicas de la salud y el acompañamiento social. Recientemente, la Conferencia Episcopal envió una misiva formal al ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, denunciando una situación crítica.
En la carta, las autoridades eclesiásticas alertaron sobre el retraso y la insuficiencia de los aportes estatales para instituciones que cuidan a personas con discapacidad. Muchas de estas entidades atraviesan una crisis económica de extrema gravedad que pone en riesgo su funcionamiento.
Esta falta de recursos compromete aspectos esenciales de la atención diaria, tales como la alimentación de los internos, la compra de medicamentos y el pago de salarios. La situación ha generado déficits financieros que amenazan la continuidad de servicios vitales para miles de familias.
Intendentes y sectores sociales advierten una aceleración
El diagnóstico de la Iglesia coincide con el de diversos actores territoriales. Un grupo de intendentes del conurbano bonaerense mantuvo un encuentro con representantes católicos para analizar la situación en la provincia de Buenos Aires.
En dicha reunión, los jefes comunales y los miembros del clero coincidieron en que existe una “aceleración de la crisis”. Los factores determinantes señalados fueron la caída estrepitosa del consumo, el aumento del desempleo y la creciente demanda de alimentos en los barrios.
Entre los participantes del encuentro estuvieron intendentes como Jorge Ferraresi, Mariel Fernández y Fernando Espinoza, quienes junto a la Iglesia compartieron un duro diagnóstico social. La prioridad establecida fue la necesidad de unir esfuerzos para garantizar comida y trabajo en cada hogar.
Mesas de diálogo y trabajo conjunto
Ante este escenario, Marcelo Colombo confirmó que la Iglesia analiza la posibilidad de trabajar de manera articulada a través de mesas de diálogo. El objetivo es generar espacios de consenso entre distintos sectores para paliar los efectos de la crisis económica.
La iniciativa busca mitigar el impacto de lo que consideran una situación de emergencia social que afecta tanto a los barrios populares como a los nuevos sectores empobrecidos. La Iglesia reafirma así su rol de mediadora y proveedora de asistencia directa en todo el territorio nacional.
Mientras tanto, desde el Gobierno Nacional, el vocero Manuel Adorni ha defendido el rumbo económico en actos recientes, asegurando que Argentina se encuentra en una etapa de estabilidad. Sin embargo, el contraste con el reporte de las instituciones de caridad marca una brecha en la percepción de la realidad social.




