Gobierno. Adorni resiste los embates y dio señales de que no renunciará
El presidente lo respaldó de manera indirecta y Bullrich volvió a fustigarlo. Llamativos silencios de sus subordinados. Qué dice su declaración. Avisó que en julio irá al Congreso a dar su informe de gestión.
Tras la presentación de su declaración jurada y de las explicaciones acerca de la evolución de su patrimonio, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue objeto de duras críticas, que incluso provocaron marcadas diferencias dentro del Gobierno nacional.
No obstante, el funcionario dio señales de que no piensa renunciar a su cargo.
El presidente, Javier Milei, no se expresó directamente y solo reposteó un mensaje del cineasta Santiago Oría que señaló: “Listo, explicó todo perfecto y completo Adorni. Quedó claro que no robó y que el periodismo mintió alevosamente”.
Pero los subordinados del propio Adorni dentro del Gobierno se abstuvieron de dar señales de respaldo a su jefe. La indiferencia que mostraron contrastó con la euforia que habían manifestado cuando lo acompañaron al Congreso Nacional a dar el informe de gestión. En aquella ocasión, junto al propio Milei, regaron el recinto de aplausos y vítores.
En esta ocasión todo fue mucho menos estruendoso, al punto de generar serias dudas sobre la posición de ministros, secretarios de Estado, e incluso legisladores.
En este escenario, la senadora Patricia Bullrich retomó su embestida contra Adorni y fue contundente: “No fue un error”.
Bullrich llegó este mediodía a la Casa Rosada para participar de la Reunión de Mesa Política, luego de un brindis por su cumpleaños número 70. Allí volvería a estar cara a cara con Adorni.
Lejos de buscar esconderse, la senadora frenó ante la requisitoria periodística y lanzó una aseveración contundente: “Esto es más que un error, esto es una omisión ética y nuestro Gobierno tiene la moral como política de Estado”.
Luego remató: "Ahora será la Justicia la que tendrá que determinar".
La frase de Bullrich fue categórica porque apuntó al centro del discurso de Milei, que pone a la “moral” y a la “ética” como baluartes principales de su gobierno.
El silencio de sus compañeros de Gobierno y los embates de una aliada fuerte como Bullrich dejan al jefe de Gabinete en una posición muy endeble.
Porque además con el correr de las horas se detectaron nuevas incongruencias entre su relato y la realidad. Un video de 2020, donde Adorni decía que no conocía a fondo el mundo de las criptomonedas y que no tenía inversiones de ese estilo, hace tambalear su principal estrategia de defensa.
Sin embargo, a modo de desafío y aviso de que no está en sus planes renunciar, luego de la Reunión de la Mesa Política Adorni anunció mediante un posteo en redes sociales que en julio irá al Congreso a dar su informe de gestión.
Allegados a Adorni insisten en que los números presentados son consistentes y aseguran que la Justicia los aceptará. Sin embargo, fuentes judiciales sugieren lo contrario y no se descarta que en las próximas horas se le solicite que añada información.
Qué dice la declaración
En su declaración patrimonial ante la Oficina Anticorrupción, Adorni informó que al inicio del período tenía $ 662,6 millones, suma que al 31 de diciembre de 2025 ascendió a $ 944,5 millones.
Este incremento se justificó por ingresos no gravados, herencia y la revalorización de activos.
En el desglose de sus propiedades inscribió el departamento de Caballito, otro en La Plata y la casa del Country Indio Cuá ubicado en la localidad de Exaltación de la Cruz. Dado que estos bienes se computan a valuación fiscal el valor en inmuebles es de unos $ 570 millones.
En el rubro automotor declaró un Jeep Compass 2021. En cuanto a dinero en efectivo dijo tener $ 2,45 millones y más de U$S 200.000. También una cuenta en Estados Unidos por U$S 6.200. Como bienes dentro del hogar computó $ 41 millones.
Adorni declaró que al inicio del período tenía deudas por $ 92 millones, monto que al cierre trepó a $ 317 millones.
A su vez, indicó que entre ingresos laborales y rentas obtuvo $ 48 millones. Los ingresos no alcanzados por ganancias se ubican en $ 270 millones y la herencia explica otros $ 73 millones.
Para poder cerrar sus números, Adorni admitió que “omitió” declarar en sus presentaciones de años anteriores unos U$S 500.000 y las rectificó. Ese monto es el que finalmente justificaría sus últimos y más cuestionados movimientos.
A partir de estos números la Justicia tendrá más elementos para decidir si avanza con la causa en la que se investiga la posible comisión del delito de enriquecimiento ilícito.
Otro de los puntos controversiales es el cumplimiento de la Ley de Etica Pública.
Al presentarse en el Congreso el 29 de abril había dicho: “Cumplí con todas mis obligaciones previstas en la Ley de Ética Pública y acompañé todas las declaraciones que requiere la normativa”. La omisión de los U$S 500.000 entra en colisión con esta norma.
Ante los evidentes problemas para ajustar su declaración, Adorni eligió ser acusado de “evasor” y no de “corrupción” dadas las diferentes consecuencias judiciales.
Pero además de las implicancias políticas, la situación de Adorni le impide al Gobierno capitalizar algunos de sus logros económicos como la mejora en la nota de la deuda, la baja del riesgo país y el descenso de la inflación a 2,1% en mayo.
Algunas voces oficialistas sugieren que en caso de consolidarse la recuperación de la economía, la situación del jefe de Gabinete pasará a un segundo plano.



