A 50 años del Golpe. Desaparecidas hallados en La Perla: las mellizas Carranza, en el recuerdo de una de sus sobrinas
Ambas eran nacidas en San Francisco y recalaron en Córdoba para realizar sus estudios universitarios. Fueron secuestradas y llevadas al capor de La Perla. “Alrededor suyo era toda una fiesta”, recuerda una familiar en San Francisco.
“El hallazgo de los restos nos están diciendo algo, en un contexto donde existe una ola de negacionismo”, marca Mariana Sanmartino Carranza, sobrina de las mellizas Adriana y Cecilia Carranza, secuestradas, a sus 18 años, en la madrugada del 5 de mayo de 1976.
Sanfrancisqueñas, ambas habían llegado a la ciudad de Córdoba para estudiar en la universidad. Se las terminaron llevando de una pensión en el barrio General Paz.
Adriana o Cecilia (no se sabe cuál dado su idéntico ADN) forman parte de la lista de 12 personas secuestradas en la última dictadura cívico militar, cuyo paradero se desconocía hasta hace pocos días, cuando se anunció la identificación de restos óseos en el predio donde funcionó el ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio La Perla, en Córdoba.
En sus casos, lo hallado fue una pieza dentaria que sirvió para probar en el lugar donde estuvieron detenidas. Hasta lo que se sabía, una de ellas fue asesinada y la otra sigue desaparecida. Al ser mellizas comparten prácticamente el mismo ADN, por lo que no es posible, al menos por el momento, determinar a cuál de las dos corresponde el mínimo resto hallado.
Entre septiembre y noviembre del año pasado, el EAAF junto al Servicio de Antropología Forense del Instituto Médico Forense del Poder Judicial de la provincia de Córdoba, trabajaron sobre la zona conocida como Loma del Torito, en los campos de La Perla.
Para encontrar el espacio específico al que debían abocarse fueron fundamentales los aportes que hizo el geólogo Guillermo Sagripanti, de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
El recuerdo de una sobrina
Mariana Sanmartino Carranza es una de las sobrinas de las hermanas que viajó días atrás desde La Plata hasta Córdoba para notificarse de la identificación. Ella tenía tan solo un año cuando sus tías desaparecieron. Sin embargo, mantiene los recuerdos de los relatos de sus hermanas más grandes, quienes adoraban a sus dos tías.
“Eran como sus ídolas. Alrededor suyo era toda una fiesta, una alegría, escuchaban a Raphael en el tocadiscos de mis abuelos”, destacó sobre aquellos tiempos, medio siglo atrás.
También remarcó la solidaridad de sus tías y recordó que buscaban la ropa de niños que en la familia ya no se usaba para regalar.
También aclaró que en Córdoba hacían trabajo social y militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT): “Mis hermanas siempre cuentan de sus relatos, escucharlas hablar desde un lugar de una conciencia social muy clara”, resaltó.

Secuestro y búsqueda
A sus 18 años y mientras estudiaban, se las llevaron de la pensión donde vivían en Córdoba capital. La situación caló hondo en la familia en San Francisco.
Allí comenzó una búsqueda con la esperanza de, en algún momento, hallar algo: “Mi mamá, una de los tres hermanas que quedan vivos, cumplió 88 años y siempre dijo que le iba a llevar a la tumba de mis abuelos (fallecieron en 1994) los restos de las mellizas. Era su compromiso”, señaló.
También contó cómo la mujer tomó la noticia del hallazgo de esta pieza dentaria: “Dentro de la conmoción está muy bien, nos está dando lecciones de sabiduría. Cuando se enteraron de la identificación, los tres hermanos se reunieron en Córdoba a hablar de las chicas. Fue una especie de velorio o despedida por primera vez en 50 años”.

El mensaje de los hallazgos
Para Mariana, lo sucedido a pocos días de que se cumplieran los 50 años del golpe militar de 1976, y ante una ola de negacionismo, es un mensaje de aquellos que quisieron hacer desaparecer y eliminar de la faz de la tierra.
“En el caso de unas de mis tías es un diente, restos muy pequeños en el medio de un montón de tierra removida que las palas mecánicas quisieron volver a desaparecer en La Perla. Eso nos está diciendo algo. Es muy simbólico”, apuntó.

Adriana y Cecilia nacieron el 6 de julio de 1958 en San Francisco. Eran las hijas menores de una familia de ocho hermanos. Las mellizas cursaron el secundario en la Escuela Nacional José de San Martín.
Adriana María en 1975 comenzó sus estudios universitarios en la ex Escuela de Ciencias de la Información (actual facultad de Ciencias de la Comunicación). Cecilia María estudiaba Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía y Humanidades. Ambas, en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).




