Crisis. La conducción de Fadea niega que la fábrica vaya a cerrar
Afirman que la empresa redujo su déficit operativo, que mantiene negociaciones para conseguir nuevos contratos y que las advertencias sindicales sobre una eventual paralización generan preocupación porque afectan las gestiones comerciales en marcha.
La conducción de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea) rechazó este sábado la posibilidad de un cierre total de la empresa y sostuvo que la compañía atraviesa un proceso de reorganización orientado a mejorar su situación financiera, ampliar su cartera de clientes y garantizar la continuidad de las operaciones.
La respuesta surgió luego de que gremios y fuentes internas manifestaran preocupación por la falta de definiciones del Ministerio de Defensa, la demora en la firma de contratos estratégicos y la situación económica de la empresa. Desde esos sectores aseguran que la incertidumbre crece entre los trabajadores y cuestionan la falta de información sobre el futuro de la planta.
“Hoy no vemos un plan claro para los próximos años. Hay contratos que no se firman, programas que están demorados y una enorme preocupación entre los trabajadores”, había señalado una fuente vinculada a la actividad de la fábrica que pidió reserva de identidad el viernes pasado.
Desde el entorno del presidente de Fadea, Julio Manco, sostienen que algunas de las afirmaciones realizadas por representantes sindicales no reflejan el funcionamiento actual de la empresa. “Fadea no está cerrando ni está en proceso de cierre. Estamos trabajando para fortalecer la compañía, mejorar sus indicadores y ampliar las oportunidades comerciales”, afirmaron.
Uno de los puntos cuestionados es la supuesta ausencia de reuniones entre las autoridades y los trabajadores. Según indicaron a este medio, la gerencia sí mantiene contacto permanente con los gremios y se realizan reuniones de gestión dos veces por semana.
“Es falso que no exista diálogo. Tenemos reuniones periódicas con los representantes sindicales y espacios de intercambio donde se informa sobre la situación de la empresa y los proyectos en marcha”, aseguraron desde la conducción.
De acuerdo con la versión oficial, esos encuentros permiten monitorear la marcha de la empresa, analizar oportunidades comerciales, impulsar nuevas alianzas y avanzar en negociaciones con potenciales clientes nacionales e internacionales.

Las autoridades señalaron que muchas de esas gestiones no pueden hacerse públicas por razones de confidencialidad comercial. Según explicaron, actualmente existen conversaciones abiertas con empresas y organismos de distintos países con el objetivo de generar nuevas operaciones y aumentar la carga de trabajo de la planta.
“Estamos negociando con distintos actores del mercado aeronáutico y muchas de esas conversaciones requieren reserva. Hacer públicas determinadas gestiones podría perjudicar las posibilidades de concretarlas”, fue la justificación desde la empresa.
La cuestión salarial
La cuestión salarial constituye otro de los puntos de máxima tensión con los gremios. Mientras los sindicatos, encabezados por STA, sostienen que la recomposición de ingresos resulta insuficiente, la conducción asegura que sí hubo actualizaciones salariales durante los últimos años pese a las restricciones financieras que enfrenta la compañía.
Como ejemplo, indicaron que entre febrero y mayo de este año se otorgó una mejora acumulada del 16%. Reconocen que esos incrementos quedaron por debajo de la inflación, aunque remarcan que fueron posibles en un contexto económico complejo y después de atravesar un Procedimiento Preventivo de Crisis (que duró casi todo el año pasado).
“Sabemos que los aumentos no alcanzaron para compensar completamente la inflación, pero también es cierto que la empresa hizo un esfuerzo importante para sostener los salarios en una situación financiera muy delicada”, señalaron desde la conducción.
Los gremios, en cambio, consideran que la pérdida del poder adquisitivo sigue siendo uno de los principales problemas. “Los trabajadores vienen acumulando una caída salarial importante. Entendemos las dificultades de la empresa, pero también necesitamos respuestas concretas para quienes sostienen la producción todos los días”, había cuestionado Marcelo Bertorello, de STA.
Desde la empresa también destacan una mejora en los indicadores financieros. Según los datos aportados por la conducción, durante los últimos 12 meses Fadea logró reducir su déficit operativo en un 35% a partir de un reordenamiento de líneas de negocio, la optimización de procesos internos y políticas de contención de gastos.
“Recibimos una empresa con problemas estructurales y hemos logrado mejorar significativamente algunos indicadores. La reducción del déficit operativo demuestra que el camino elegido está dando resultados”, afirmaron fuentes de la dirección.
En ese marco, aseguran que las renegociaciones de contratos y las nuevas licitaciones permitieron reducir costos en áreas estratégicas.
Las autoridades citan como ejemplo los servicios de limpieza, donde afirman haber obtenido una reducción del 29% respecto del contrato anterior, porcentaje que se elevaría al 45% si se considera el valor mensual actualizado del servicio.
También mencionan reducciones del 35% en mantenimiento de espacios verdes y una disminución nominal en el servicio de seguridad respecto de la contratación previa.
“Cada peso que logramos ahorrar en contratos y servicios puede destinarse a fortalecer la actividad productiva y mejorar la sustentabilidad de la empresa”, subrayaron desde la conducción.

La conducción sostiene que estos resultados contradicen las denuncias sobre supuestas irregularidades en los procesos licitatorios y afirma que las nuevas contrataciones permitieron obtener mejores condiciones económicas para la empresa.
“Todas las contrataciones se realizaron siguiendo los procedimientos correspondientes y con el objetivo de obtener mejores condiciones para Fadea. Los números muestran que hubo una reducción efectiva de costos”, remarcaron.
Diversificación
Otro de los ejes que resaltan es la estrategia de diversificación comercial. Según explican, Fadea busca reducir su dependencia de los contratos estatales mediante el fortalecimiento de negocios vinculados al mantenimiento, reparación y modernización de aeronaves militares, comerciales y ejecutivas.
Para ello, aseguran que se avanzó en acuerdos de cooperación con actores privados del sector aeronáutico y en negociaciones destinadas a incorporar nuevos clientes y generar ingresos por fuera del Estado nacional.
“La diversificación es clave. No podemos depender exclusivamente de los contratos públicos. Estamos trabajando para ampliar nuestra presencia en distintos segmentos del mercado aeronáutico”, explicaron desde el entorno de Manco.
En este contexto, las autoridades admiten preocupación por el impacto que tienen las versiones sobre un cierre de la fábrica. Según plantean, mientras distintas áreas trabajan para atraer nuevos clientes y desarrollar oportunidades comerciales, la difusión de escenarios de paralización puede afectar la imagen de la compañía ante potenciales socios y empresas interesadas en contratar a Fadea.

“Cuando un posible cliente escucha que una empresa podría cerrar, naturalmente surgen dudas. Eso complica negociaciones que requieren confianza y previsibilidad”, afirmaron desde la conducción.
Las fuentes críticas, sin embargo, sostienen que las advertencias responden a preocupaciones reales. “Nadie quiere perjudicar a la empresa. Lo que se está planteando es que existen problemas que deben resolverse. Silenciar esas preocupaciones tampoco ayuda”, dijeron.
La conducción considera que ese tipo de mensajes perjudica las gestiones que se encuentran en marcha y puede dificultar la concreción de negocios que consideran fundamentales para consolidar la recuperación económica de la empresa.
“Estamos haciendo un esfuerzo muy grande para recuperar la confianza del mercado y generar nuevas oportunidades. Las versiones alarmistas no contribuyen a ese objetivo”, señalaron.



