Negocio Redondo. Milei ya tiene el rival a derrotar para levantar la copa en 2027
El libertario logró poner en retirada a la inflación y en esa conquista reside buena parte de su capital político. Sin embargo, el partido ahora se desplazó a otra cancha.
Detrás del rutilante doblete contra Austria que nos regaló Lionel Messi el último martes quedaron eclipsados los primeros datos de desempleo de 2026 difundidos por el Indec.
Con hábiles reflejos, el Ieral de la Fundación Mediterránea eligió explicar la foto que se profundiza en el mercado de trabajo apelando a la omnipresencia del Mundial de fútbol.
“Si el mercado laboral argentino fuera una selección de 24 jugadores, un tercio del plantel estaría lesionado. En ocho provincias, la presión laboral supera el promedio nacional, reflejando una situación en la que una proporción significativa de la población económicamente activa se encuentra desocupada o, aun teniendo una ocupación, busca otro empleo o necesita trabajar más horas para complementar ingresos”, graficó en un muy interesante informe.
“Presión laboral” es el concepto clave en esa frase y el fenómeno que mejor exhibe el deterioro del empleo en Argentina, mucho mejor que la desocupación, enmascarada por el cuentapropismo de subsistencia.
Se compone de sumar a todos los sectores para quienes el mercado de trabajo es un territorio hostil: desocupados, subocupados y personas que a pesar de tener pleno o parcial empleo buscan activamente otro. Todos ellos presionan por una respuesta que no están consiguiendo.
A nivel nacional ese grupo equivale al 23,6% de la población económicamente activa y en el Gran Córdoba tiene particular volumen. Aquí, la tasa de personas ocupadas que demandan empleo fue la más alta del país (30,2%) y la de subocupados en igual actitud también ranqueó entre las mayores (15,2%).
La “presión laboral” marca su pico en el Gran Córdoba, pero es un fenómeno transversal en el mercado de trabajo argentino.
En su corazón, contiene al problema que en sondeos y encuestas desplazó a la inflación como principal desvelo popular: la crisis de ingresos.
Los mejores y los peores sueldos en Córdoba
Salario registrados e informales, públicos y privados acusan un deterioro que los argentinos sienten en su metro cuadrado y que lleva a muchos de ellos a buscar más horas de trabajo. Se trata en este momento de la preocupación central para las familias y del componente más determinante en el humor social.
¿Cómo llegará ese ánimo a la contienda electoral de 2027? Esa pregunta debería desvelar a todo aquel con aspiración a participar de la carrera.
Aunque el panorama de sueldos es heterogéneo (hay diferencias por ramas de actividad, entre provincias y entre empleados formales e informales), el rasgo que prima es la pérdida de poder adquisitivo.
Tomemos a los asalariados privados, el estrato del mercado laboral que se presupone mejor pago. Un análisis de la consultora Politikon Chaco a partir de datos oficiales muestra lo mal que arrancó el 2026 para la mayoría de ellos.
En el primer trimestre, los sueldos tuvieron una baja promedio real interanual del 0,9%, y fueron sólo tres distritos los que lograron subas: Catamarca (5%), San Juan (0,8%) y Formosa (0,3%).
Luego hubo 11 con bajas de hasta el 4% real interanual y otros tres con caídas superiores.
En Córdoba, la pérdida promedio fue del 1,2% respecto de igual lapso de 2025 y el salario bruto de los privados registrados redondeó los $1.749.108 en marzo. Esa cifra ubicó al distrito en el puesto 16 entre los 25 analizados.
Cuando se mira la realidad salarial por rama de actividad, la foto es aún más preocupante que la que arroja el promedio. En el comercio, el principal sector empleador en Córdoba con más del 21% de los asalariados privados formales, el bruto promedio se ubicó en $1.586.202; un 0,9% menos en términos reales que hace un año.
Para la industria (segundo rubro en volumen de trabajadores), la caída anual fue del 2,7% y dejó al bruto promedio en 2.235.033 pesos. Este sector es el que más puestos formales destruyó: 5.777 desde diciembre de 2023 a diciembre de 2025 según la estadística oficial más reciente.
“Enseñanza” fue de las pocas ramas de actividad de peso en mejorar poder de compra (3,2% interanual promedio), aunque su bruto sigue ubicándose entre los más bajos: $1.199.097. En el otro extremo, la intermediación financiera se confirmó como el rubro de mejor salario promedio en Córdoba (bruto de $ 3.282.057) pero retrocedió 2,6% respecto de 2025.
Retomando la metáfora del Ieral, Milei logró comenzar a ordenar la macro, pero el mercado laboral sigue jugando otro partido. Está claro a qué rival debe proponerse derrotar si quiere alzar la copa en 2027.



